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La salud de la democracia: Venezuela en el centro del debate democrático

Foto: AFP.

Pedro González

26 de noviembre de 2019

Recientemente se publicó el índice de la revista Foreign Policy y el Fund for Peace que fue comentado en mi artículo, Venezuela: Un Estado Fallido?[1] El informe intenta agrupar a todos los países del mundo  de acuerdo al grado de amenaza que presentan con respecto a la protección de sus poblaciones de la violencia. Se destaca en el informe el caso de dos países empatados en el peor desempeño de los últimos 12 meses, Venezuela y Brasil, ambos cayeron 3,1 puntos en ese índice que agrupa a 175 países.

El pasado 19 de noviembre de 2019 el  Instituto para la Democracia y la Asistencia Electoral  (IDEA Internacional[2]) publicó el resumen de su informe sobre el estado de la democracia en el mundo 2019[3], el informe completo lleva por nombre: “El estado de la democracia en el mundo y en las Américas 2019 Confrontar los Desafíos, Revivir la Promesa” y será presentado el próximo 4 de diciembre del presente año.

El estudio de International IDEA, como en el caso de la revista Foreign Policy y el Fund for Peace, está realizado con una serie de índices que miden el comportamiento democrático en 158 países desde 1975 hasta hoy y busca seguir el avance de los objetivos de desarrollo sostenible. Una diferencia fundamental con el de la revista, radica en el hecho de que el Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral, fue establecido como una organización internacional intergubernamental en una conferencia celebrada en Estocolmo el 27 de febrero de 1995. El Instituto fue registrado de acuerdo con el Artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas y posee la condición de observador en la Asamblea General de la ONU desde 2003, con lo cual tiene un respaldo institucional y gubernamental por parte de los Estados miembros. La membresía en International IDEA está abierta a los gobiernos que demuestran, por ejemplo en su propio estado, su compromiso con el estado de derecho, los derechos humanos y los principios básicos del pluralismo democrático y el fortalecimiento de la democracia.

En los últimos 90 años desde 1930, no ha habido un momento en la historia moderna, en que se haya cuestionado más el valor, la viabilidad y el futuro de la democracia. La erosión de la democracia ocurre en distintos entornos y contextos. Las nuevas democracias son, a menudo, débiles y frágiles las amenazas que enfrentan la pobreza, la desnacionalización, el terrorismo, la corrupción, la problemática limítrofe-fronteriza, el problema de las drogas ilícitas, la inmigración ilegal, la minería ilegal, los ilícitos informáticos, la pesca ilegal, la legitimación de capitales, la incursión de grupos subversivos, el secuestro, la extorsión, el deterioro ambiental, el abigeato, la piratería, la delincuencia común en la zona fronteriza, la delincuencia organizada, la inseguridad jurídica y la inseguridad personal, entre otras en un ambiente de escasos recursos. Es decir utilizando palabras de Carlos Matus, “La complejidad e intensidad de los problemas sociales crecen a paso acelerado, mientras que la capacidad personal e institucional de gobierno está cada vez más distante de ese desafío”. Si a eso agregamos procesos políticos turbios en los que existen pocos contrapesos tenemos el caldo de cultivo para el desarrollo de gobiernos autoritarios que violentas los derechos de las personas.

El reto de las democracias esta justamente en enfrentar los descensos en las libertades civiles, restricciones a la sociedad civil y limitaciones a la libertad de expresión. Los gobiernos han limitado intencionalmente el espacio cívico y han debilitado el control constitucional sobre la autoridad del Poder Ejecutivo, dando como resultado un retroceso democrático y un deterioro del estado de derecho. Refiere el informe que el caso de Venezuela supone “el caso de retroceso democrático más grave en las últimas cuatro décadas”. De acuerdo con este documento, dado a conocer este martes, Venezuela es el único país del mundo “que ha pasado de ser una democracia con altos niveles de gobierno representativo en 1975 a un régimen no democrático en la actualidad”.

El índice se construye sobre la base de 5 atributos fundamentales que deben tener las democracias,  Atributo 1: Gobierno Representativo: se refiere a la medida en que el acceso al poder político es libre y equitativo, lo que se manifiesta a través de elecciones competitivas, inclusivas y periódicas. Atributo 2: Derechos Fundamentales: Recoge el grado en que se respetan las libertades civiles y si la población tiene acceso a recursos básicos que le permitan participar activamente en el proceso político. Este aspecto se sobrepone considerablemente con los pactos internacionales sobre derechos civiles y políticos, y económicos, sociales y culturales. Atributo 3: Control del Gobierno: mide el control real al que se somete al Poder Ejecutivo. Atributo 4: Administración Imparcial : se refiere a la medida en que las decisiones políticas se aplican de manera justa y predecible y, por tanto, refleja aspectos claves del Estado de derecho. Atributo 5: Participación: mide la participación ciudadana formal e informal. Debido a que recogen diferentes fenómenos, los sub-atributos de este aspecto: Participación de la Sociedad Civil, Participación Electoral, Democracia Directa y Democracia Local se miden en forma separada dentro de este atributo.

Las democracias con un desempeño bajo, en al menos un atributo de la democracia, se califican como “democracias débiles”. Se caracterizan por la falta de solidez de sus instituciones, prácticas y procesos democráticos formales e informales. La proporción de democracias con un desempeño democrático bajo ha aumentado en el último decenio del 20 por ciento en 2008 al 25 por ciento en 2018. En este sentido habría que prestar atención al comportamiento de los elementos que dan cuenta del desempeño del Estado venezolano frente a los preceptos constitucionales que han sido declarados como valores superiores y fines esenciales del Estado para que, desde una perspectiva comparada, pueda generarse la propia conceptualización de lo que ocurre en Venezuela y establecer la presencia o no de estas características que determinaran la existencia de una democracia saludable en los términos definidos por el informe.

Entre las conclusiones del informe, destaca que Venezuela representa el caso más grave de retroceso democrático de las últimas cuatro décadas. Venezuela es el único país que ha pasado de ser una democracia con una puntuación alta en Gobierno Representativo (en 1975) a un régimen no democrático en la actualidad. No existe una fuente oficial de datos para el seguimiento de la actividad del gobierno, sin embargo fuentes alternas como la encuesta ENCOVI dan cuenta de que la pobreza multidimensional, que ha ido creciendo desde 41 hasta 51 % desde 2015, al 2018, por otro lado en materia educativa destaca que solamente la mitad de los escolarizados asiste regularmente y el motivo de la inasistencia está asociado a la falta de agua, falta de comida en casa o en el plantel, falta de transporte o electricidad. Ha aumentado la mortalidad al comienzo de la vida, se evidencia un incremento de más de 5.000 muertes infantiles como consecuencia de la crisis y el pronóstico para el año 2019 es de 20.000 muertes, además, los datos señalan que  se reducen los años de esperanza de vida, solo por citar algunos de los indicadores. La “Vulnerabilidad Social” es entendida como una situación y un proceso multidimensional y multicausal, en la que confluye la exposición a riesgos, la incapacidad de respuesta y adaptación de individuos, hogares o comunidades.  La “Vulnerabilidad Social” se expresa como fragilidad, indefensión o desamparo institucional de un Estado que no contribuye a fortalecer a sus ciudadanos, ni los cuida.

En los últimos 10 años el rechazo y el deterioro sostenido  de la confianza en los partidos políticos tradicionales acompañado del debilitamiento de la sociedad civil organizada, ha permitido un crecimiento desmedido de los partidos y políticos populistas. El desencanto que produce la percibida incapacidad del Estado ha impulsado a numerosos votantes a apoyar vías alternativas de acción política, lo que contribuye al ascenso de partidos y movimientos extremistas, tanto hacia la derecha como hacia la izquierda del espectro político, en este momento América Latina está siendo objeto de una singular arremetida del populismo y del regreso de las fuerzas electorales del extremismo de izquierda, en países en los que se habían observado tendencias al fortalecimiento de los valores democráticos, pero por otro lado también se observan caídas abruptas de regímenes como el de Bolivia en el que un régimen con una marcada tendencia autoritaria, cae frente al reclamo popular por un proceso electoral controvertido. También vemos la perdida de espacio electoral que se espera en las próximas elecciones en Uruguay donde una coalición de derecha avanza para tomar el poder en ese país gobernado por la izquierda desde hace más de 12 años.

La democracia es un concepto mucho más amplio que una simple forma de gobierno “del pueblo para el pueblo”, la Democracia es una forma de vida. En democracia, los ciudadanos tienen la oportunidad de aprender y ayudarse unos a otros a formar los valores y establecer las prioridades que servirán de guía para instrumentar sus planes de desarrollo. Pero para lograrlo es imperativo desarrollar cultura cívica para construir comunitariamente los valores y principios que determinaran esa forma de vida y nuestra relación con el resto de los ciudadanos, con nuestra historia y nuestro gentilicio. Los valores democráticos reconocen la igualdad de derechos, libertades, dignidad y obligaciones, sin diferencias originadas por su pertenencia étnica, política o social; respetan los derechos y la dignidad de las personas y reconocen a la democracia como un bien común para toda la sociedad. En la medida que estos valores se fortalecen crece el vínculo entre el gobierno y el ciudadano. Crece la democracia como forma de vida. Ahora que Venezuela entra en el nuevo dilema electoral es el momento de revisar estos conceptos y apostar por el rescate de los valores fundamentales que representan el esfuerzo y el sacrificio de muchas personas.


[1] https://politikaucab.net/2019/09/04/venezuela-un-estado-fallido/

[2] https://www.idea.int/

[3] https://www.idea.int/sites/default/files/publications/chapters/el-estado-de-la-democracia-en-el-mundo-2019-resumen.pdf

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