
Tomada de AP
Irán cumplió siete días con el acceso al internet global bloqueado y con restricciones en las comunicaciones internas, en medio de las protestas que llevan 19 días y que han cobrado la vida de más de 3.400 personas.
Mientras tanto, el Gobierno de Irán alega que el bloqueo es la única vía para detener las manifestaciones masivas. El corte de las comunicaciones que representa el mayor periodo de desconexión del país con el mundo exterior hasta el momento.
Entre las plataformas bloqueadas se encuentra WhatsApp y X, y aunque las llamadas internacionales se restablecieron parcialmente el martes, los mensajes de texto y la telefonía local sufren cortes específicos durante las tardes y noches, coincidiendo con los horarios de mayor actividad de protesta. Las autoridades justifican la situación como una medida de defensa ante una presunta intervención extranjera, mientras que los ciudadanos denuncian que el aislamiento busca ocultar la represión y ha paralizado la vida laboral y familiar.
En paralelo al apagón digital, se ha desplegado un fuerte operativo de seguridad con fuerzas antidisturbios en Teherán, replicando tácticas utilizadas en 2019, tras la muerte de Mahsa Amini, periodos donde los cortes de internet coincidieron con cientos de muertes civiles.
En el contexto actual, las autoridades han confirmado el fallecimiento de al menos 150 miembros de las fuerzas de seguridad, sin ofrecer cifras sobre víctimas civiles.



















