
Tomada de REUTERS – Nir Elias
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, afirmó que España optó por oponerse a Israel «repetidamente». «Aquellos que atacan al Estado de Israel en lugar de los regímenes terroristas no serán nuestros socios», añadió.
Asimismo, aseguró que no está dispuesto a «tolerar esta hipocresía y esta hostilidad». Añadió: «No tengo intención de permitir que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato».
En consecuencia, Netanyahu decidió dejar fuera a los representantes españoles del centro creado para la supervisión del alto al fuego entre Israel y Hamás, que entró en vigor el 10 de octubre.
En este contexto, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, criticó a Israel por la guerra contra el Líbano que se ha extendido incluso después de la tregua entre Estados Unidos e Irán.
El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, criticó a Israel por su guerra en Líbano, que ha continuado tras la tregua entre Estados Unidos e Irán.
El gobierno israelí insiste en que dicha tregua no afecta a su guerra con el movimiento proiraní libanés Hezbolá.
«Líbano es una vergüenza en la conciencia de la humanidad. Es inaceptable el nivel de violencia, la violación del derecho internacional, del derecho internacional humanitario, por parte de Israel», sentenció Albares.
España no estableció relaciones diplomáticas con Israel hasta 1986, después de la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.
Bajo el régimen de Franco, España evitó reconocer a Israel y mantuvo lazos diplomáticos más estrechos con los Estados árabes.






