Caracas.- –Exparlamentario, hijo y nieto de parlamentarios, ¿qué pasaría si las leyes que aprueba la mayoría calificada terminan sin ejecutarse debido a las consecutivas trabas del gobierno a través del TSJ?
El exdiputado Rafael S. Jiménez recuerda que el revocatorio de 2004 contra Hugo Chávez se dio gracias a que el chavismo incorporó a la Constitución de 1999 el protagonismo popular
–En Venezuela la Constitución define con toda claridad las competencias de cada uno de los poderes. En el caso de la Asamblea su función primordial es la de legislar, lo que ha venido cumpliendo con eficiencia en muy corto tiempo…
–¿Vislumbra un punto de quiebre que aumente la tensión social a raíz de la inhabilitación del parlamento por parte del TSJ y la crisis económica que vive el país?
–Los procesos políticos y sociales tienen su propia dinámica, su maduración, y en un momento determinado se produce el punto de quiebre. Esta situación de sufrimientos, padecimientos y carencias trágicas a las que está sometido el pueblo venezolano no va a prolongarse indefinidamente. En Venezuela el cambio se ha retrasado por la falta de una dirección alternativa con raíces reales en los espacios de la conflictividad social, pero la propia gravedad de la crisis terminará generándola, sólo que no se pueden fijar ni predecir fechas exactas.
–¿Los logros en estos tres meses de trabajo legislativo?
–Sometida a todo tipo de boicot, sabotaje e incluso agresiones directas, esta AN ha hecho mucho más que en los cinco años anteriores en los cuales, bajo el despotismo militar de Diosdado Cabello, fue convertida prácticamente en un cuartel y en un lugar de ocio y obsecuencia. Hoy la mayoría de los ciudadanos sabe que la AN debate y trabaja para controlar el poder.
–¿El responsable de la violencia en las afueras de la AN y en el CNE durante la solicitud del referendo?
–Desde los tiempos en que fui parlamentario, el Gobierno siempre ha propiciado la violencia y la agresión a los diputados a las afueras del parlamento. Ha sido una mala copia de modelos totalitarios, como los fascio di combatimento que utilizaba Mussolini; las SS de Hitler; los Tonton Macoute de Duvalier o los Batallones de la dignidad de Noriega. Son grupos de borrachines, vagos y malvivientes que cobran en las nóminas de la Alcaldía de Caracas, y por cierto son cada día más escuálidos y desanimados.
–En paralelo a los acontecimientos del CNE, Maduro convocó a una “rebelión constitucional”…
–La imagen de Nicolás Maduro como mandatario es lastimosa y revela su impreparación, su falta de méritos y de autoridad para gobernar. No ha logrado superar el aprendizaje obtenido para la agitación y la propaganda en las escuelas Lázaro Peña y Nico López de Cuba. Actúa como guapetón de barrios.
–¿Cómo califica el papel de Tibisay Lucena en el proceso de activación de referendo que está en marcha?
–Tibisay Lucena ha cumplido un lastimoso papel al frente del Poder Electoral. Es bueno recordar que fue el chavismo el que incorporó a la Constitución de 1999 el capítulo relativo a las formas de ejercicio del protagonismo popular y dentro de ellas las figuras de los referendos, contemplados en los artículos 70 al 74; es decir, que el Poder Electoral debe actuar en función de facilitar el procedimiento y no de retardarlo, imposibilitarlo o hacerlo ilusorio. El régimen de Nicolás Maduro tiene un repudio popular superior al 80%, por lo que el CNE no está actuando como árbitro, sino como second del gobierno, buscando protegerlo de la voluntad popular. En Venezuela sólo habrá referendo si el pueblo activo, organizado y movilizado se transforma en un factor de presión real, como sucedió entre 2003 y 2004 en tiempos de Chávez. Ahora, con un Gobierno en el suelo, eso es más claro aún.
Amnistía: reconciliación
–¿Prevé que en algún momento se aplique la Ley de Amnistía?
–La Ley de Amnistía es un instrumento para la libertad de los presos políticos, pero también para avanzar en el necesario proceso de reconciliación nacional. Desde hace tiempo el propio presidente ha debido utilizar sus atribuciones en materia de indultos o sobreseimientos para vaciar las cárceles de presos de conciencia.
–Para Maduro, esta ley es “una declaración de guerra”…
–Los que ahora se oponen cerrilmente a cualquier medida de gracia, son los mismos que luego de la cruenta felonía militar de 1992 fueron beneficiados con medidas de libertad por el gobierno del propio Carlos Andrés Pérez y más tarde del propio Caldera. En esos eventos trágicos se habían cometido delitos de sangre como la matanza de humildes guachimanes, a quienes el teniente Jesse Chacón siquitrilló en la toma del canal 8. Aun así, estos no cumplieron ni tres años de cárcel porque se impuso la prioridad de avanzar en la normalización y pacificación del país. Es falso que la Ley de Amnistía incluya delitos de genocidio, lesa humanidad o violaciones graves a los derechos humanos.
–También, el ministro de Defensa alega que es “un adefesio”…
–El general Padrino López es un oficial formado en los tiempos de la república civil y con una buena hoja de formación y carrera militar. Por eso extraña que desconozca cuál es su papel como oficial y ministro. Si siente gusto o tentación por el debate político la tiene fácil: pedir su baja, colgar el uniforme y entrar a militar en el Psuv, sólo que con la mengua y descrédito de ese partido no creo que le vaya muy bien.
–¿Congeniarán la AN y la Fanb?
–El papel de la AN y las Fanb no es congeniar sino convivir. La AN debe recalcarle a la Fanb los deberes y obligaciones que están en la Constitución.
–¿Apoya las enmiendas constitucionales que reducen los períodos presidenciales y de la AN ?
–Hay que resaltar que ambas enmiendas son perfectamente factibles. Tanto la AN como el presidente tienen iniciativa para promoverlas. En el caso del recorte del período presidencial, creo que viene a corregir una desviación institucional que impuso Hugo Chávez dentro de su demencial ambición de poder. Seis años con reelección indefinida es un despropósito que termina convirtiendo al presidente en un autócrata. Por eso es que la enmienda y el revocatorio deben cubrir la misma ruta, porque en todo caso el referendo sacaría a Maduro democráticamente del poder y la enmienda impediría la reaparición de otro Chávez.
–¿Puede el Gobierno reducir el período de la Asamblea Nacional?
–La enmienda para recortar el período de las AN sugerida al presidente por el versátil y saltimbanqui de Hermánn Escarrá es viable, pero en la actual precariedad del Gobierno no pasa de ser una adulancia del sugerente y una bravuconada del presidente.
–¿Una autocrítica como oposición?
–Sin los errores cometidos desde 1998, en algunos casos reiterados de la dirección opositora, Hugo Chávez no hubiera podido imponer su hegemonía, y mucho menos Maduro ser presidente. Afortunadamente, se comenzó un largo proceso de enmiendas y rectificaciones que ha permitido cosechar los éxitos políticos y electorales actuales.
Extraído de: El Tiempo
Categorías:Monitor electoral




















