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Trump: La conjura contra América

Tomada de Foreing Affairs Latinoamérica

Nelly Arenas 26.05.25

En su novela La conjura contra América (2012), Philip Roth, judío americano,  construye una ficción en clave de historia alternativa en la cual resulta elegido el candidato postulado por el Partido Republicano a la  Presidencia  de los Estados Unidos, Charles Lindberg, un hombre ajeno al mundo político y admirador de los nazis. Todo cambió desde ese momento. El miedo se apoderó de las familias judías y la libertad comenzó a retroceder.   

El triunfo de Donald Trump por segunda vez,  pareciera confirmar que la invención literaria puede, a veces, prefigurar lo real.   Ya no se trata de Hitler exterminando judíos. Esta vez hablamos de alguien que recupera la frase America First, un slogan aislacionista de vieja data,  que Trump retoma anteponiendo  los intereses de Estados Unidos a los del resto de los países del planeta, incluso de los históricamente aliados. Con ello el presidente y su entorno republicano,  se apartan   de las democracias del mundo, al  tiempo que socavan la propia.       

¿Está la democracia estadounidense en peligro? es la pregunta que abre la introducción del texto  Cómo mueren las democracias (2018). Esta es una  interrogante que los autores Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, politólogos de la Universidad de Harvard,  jamás pensaron  que  se formularían, según sus propias palabras. Recurriendo al ejemplo distópico de Roth, los catedráticos discurren sobre el papel de guardianes que han jugado los partidos políticos estadounidenses para librar a la sociedad de figuras políticas extremistas capaces de poner en jaque la democracia estadounidense. El trabajo fue escrito en respuesta a los preocupantes síntomas de desgaste que la democracia estadounidense estaba mostrando con la llegada al poder de Donald Trump en 2016.

 Los citados autores indican que, si bien alguna vez, los Estados Unidos fueron ensalzados como “laboratorios de democracia,  hoy corren el riesgo de convertirse en laboratorios de autoritarismo”. Por estos días esta afirmación, tiene mayores soportes. La violenta arremetida de este segundo gobierno de Donald Trump contra las instituciones y  la sociedad civil, parece dejarlo claro.  Sin embargo, nos recuerdan los autores, la vena autoritaria de los estadounidenses no es nueva: ha estado presente desde hace mucho tiempo. El respaldo importante que recibieron en el pasado personajes como George Wallace y Joseph McCarthy lo evidencia. En su momento ambos, con talante marcadamente despótico, recibieron la aprobación de un 30 y hasta de un 40 % de los ciudadanos.

En este texto Levitsky y Ziblatt  proponen parámetros para definir si un líder califica como autócrata. Ellos hablan de pruebas decisivas si se cumplen cuatro criterios. Trump dio positivo para cada uno de los mismos. Tales criterios son: Débil compromiso con las reglas de juego democráticas al cuestionar la legitimidad del  proceso electoral de 2020 en el cual salió vencedor Joe Biden; negación de la legitimidad de los adversarios; aliento a la violencia y predisposición a restringir las libertades civiles de rivales críticos. Con  la excepción de Nixon, ningún candidato presidencial de uno de los dos partidos principales reunió ni siquiera uno de estos cuatro criterios durante todo el siglo XX, señalan. Sin lugar a dudas, este es el síntoma de una descomposición  que pone en riesgo la democracia estadounidense desde la primera administración de Trump. En efecto, como indican Levitsky y Way, refiriéndose a estos cuatro meses de gobierno trumpista: “la democracia está hoy en mayor peligro que en cualquier otro momento de la historia moderna de Estados Unidos”.

No obstante, los signos del retroceso democrático de aquel país, se venían manifestando desde hace una década: entre 2014 y 2021, el índice anual de libertad global de Freedom House que califica a todos los países en una escala de 0 a 100, redujo la calificación de Estados Unidos de la posición 92 a la 83 donde sigue situado.  Según Adam Przworsky, la regresión de la democracia se manifiesta como decadencia incremental en sus tres predicados fundamentales: elecciones competitivas, derechos liberales de asociación y expresión y Estado de derecho. Así como también, la pérdida de la capacidad de control de las instituciones del poder público sobre el ejecutivo. A esto  parece encaminarse aceleradamente Estados Unidos. Sin embargo, Levitsky y Way insisten en que no debe esperarse la instalación de una dictadura fascista o de partido único, sino un autoritarismo competitivo.  En un escenario así,  los partidos políticos compiten en la liza electoral pero  el poder gobernante “inclina el campo de juego a su favor” en contra de los factores opositores.

La consolidación de un autoritarismo de este tipo, toma su tiempo pues las democracias se degradan paulatinamente sin que su derrumbe pueda apreciarse de un instante a otro, tal y como  ocurría con los golpes de Estado  del pasado.

Sin que un levantamiento de ese tipo haya sucedido, desde el 20 de enero a esta fecha, Estados Unidos está dando un vuelco que pareciera apresurar la erosión de su democracia de manera muy visible e inquietante. Ataques sin pausa a instituciones e importantes actores, han convulsionado la vida estadounidense en este corto periodo de tiempo.

Así, en el lenguaje común de los populistas, Trump  ha arremetido contra los medios de comunicación calificándolos de “enemigos del pueblo” o “criminales pesimistas” por no compartir una imagen favorable de los primeros cien días de su gobierno.

Las amenazas a las instituciones de educación superior y a las de carácter científico, de retirarles fondos públicos si no se rinden a sus exigencias, arriesgan proyectos de investigación importantes, no solo para Estados Unidos sino para el mundo. Si el propósito de eliminación del Departamento de Educación cristalizara, ello supondría la desaparición de préstamos y becas para estudiantes de bajos recursos. Nunca ese país había experimentado algo semejante. 

Una de las acciones más disruptivas del gobierno trumpista, ha sido la relacionada con los derechos civiles. La invalidación de los programas federales de diversidad, equidad e inclusión (DEI), constituye  el “mayor retroceso” que han sufrido los derechos civiles desde que, luego  del periodo de la Reconstrucción (1865-1877), los adelantos sociales que siguieron a la Guerra Civil, fueron vulnerados por la supremacía blanca. Recordemos que, en virtud de la enmienda 13, se abrogó la esclavitud en Estados Unidos. De igual forma, se están quebrantando los logros alcanzados en esta materia en los años sesenta del siglo pasado.  Esta década, como sabemos, se caracterizó por los esfuerzos realizados en beneficio de una sociedad más plural e igualitaria. La agenda antiwoke, por ejemplo, da permiso para consentir el racismo en opinión del historiador Mark Updegrove, reseñada por Zachary Wolf.

Culturalmente, los planes del presidente Donald Trump son perturbadoramente conservadores. Para aproximarse a sus aspectos más álgidos hay que remitirse al Proyecto 2025. Este proyecto,  generado por la Fundación Heritage, uno de los think tanks de derecha más conocidos de Washington, con gran ascendencia sobre las presidencias del Partido Republicano, fue desarrollado por un equipo con fuerte presencia de asesores de Trump en su primera administración. Muchos de sus responsables  ocupan hoy puestos de gobierno. El documento contiene cuatro objetivos  a saber: Restaurar a la familia como parte central de la vida estadounidense, desmantelar el Estado administrativo, defender la soberanía y las fronteras de la nación, y asegurar los derechos individuales otorgados por Dios para vivir libremente.

Dos expresiones sumamente inquietantes de este programa conservador se han  materializado recientemente. La primera tiene que ver con  las instrucciones dadas por el presidente a las agencias federales de no usar palabras como sexo, mujer, negro, equidad, identidad de género,  entre muchas más, en un intento de redirigir el lenguaje empleado en las comunicaciones ligadas a las políticas públicas. El propósito de esta medida es el de neutralizar lo que su administración considera ideología de izquierda. La segunda expresión se relaciona con la solicitud que el gobierno ha hecho  a sus empleados de  informar sobre cualquier  “sesgo anticristiano” que perciban en algún compañero de labores. La medida tiene como  artificioso pretexto el de brindar apoyo a los funcionarios de fe cristiana  que trabajen para las entidades federales. Esto puede arrojar pistas sobre la intención de la administración Trump de consolidar un nacionalismo cristiano, según algunos analistas.

Como en la alegoría de la novela de Roth, la confabulación  contra América de la elite MAGA, ha desatado el miedo en muchos ciudadanos. El académico Jason Stanley de la Universidad de Yale, quien migró a Canadá, afirmó: “Huyo de Estados Unidos   para que mis  hijos no crezcan bajo el fascismo”. Siri Hustvedt, reconocida escritora estadounidense, se preguntó recientemente  en un muy leído artículo: ¿Es posible que los votantes estadounidenses hayan llevado al poder a un gobierno fascista? Hustvedt, en efecto, encuentra elementos comunes entre los movimientos fascistas y lo que está aconteciendo en su país. Cita a Robert O. Paxton, experto en el tema, quien encontró características comunes entre aquellos movimientos y los  violentos actos de la toma del Capitolio ocurrida el seis de enero de 2021. 

Sea cual sea el rumbo que esté tomando el sistema político en el país del norte, lo que parece seguro es que su democracia ya no es lo que era.  

BIBLIOGRAFIA

Hustvedt, Siri (2025) “El fascismo en los Estados Unidos.”  Disponible en www.polisfmires.blogspot.com   20-04 

Levitsky, Steven  y  Ziblatt, Daniel (2018) Como mueren las democracias PDF

 ——————- y Lucan Way (2025) “El camino hacia el autoritarismo estadounidense” Foreign Affair 11-02 disponible en: https://www.foreignaffairs.com/united-states/path-american-authoritarianism-trump

Pzworsky, Adam (2023) La mecánica del retroceso democrático disponible en: www.elfinanciero.com.mx  

Roth, Philip  (2012) La conjura contra América edicDebolsillo, Barcelona.

Wendling, Mike (2025) “Proyecto 2025: La lista de deseos de la derecha para el segundo mandato de Trump” BBC 13-02   Disponible en:  https://www.bbc.com/news/articles/c977njnvq2do

Wolf, Zachary B. (2025) “Trump pone de cabeza los derechos civiles en Estados Unidos” CNN 2-05 disponible en: https://cnnespanol.cnn.com/2025/05/02/eeuu/trump-derechos-mayor-retroceso-trax

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