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Sorteando obstáculos y obligados a adaptarse, los dirigentes de base siguen luchando por hacer política en las comunidades

Tomada de Tal Cual

El miedo a posibles represalias y el crecimiento de las redes sociales como principal plataforma para discusiones han hecho que el trabajo de calle de dirigentes políticos en las comunidades disminuya. Sin embargo, es un trabajo que se sigue haciendo pese a los retos

Héctor Antolínez 27.10.25

Para diciembre de 2023 la política venezolana estaba en pleno apogeo, con miles de dirigentes de base, regionales y nacionales movilizados para la primaria de la oposición, esto mismo se pudo observar en los meses previos a la elección presidencial del 28 de julio de 2024. Hoy en día, a poco más de un año de aquella fecha, la realidad es totalmente distinta.

La política, al menos desde las bases, se sigue realizando, pero con cambios drásticos que reflejan los retos que enfrentan todas las personas que desean y aspiran a un cambio político-social en el país. Este cambio desafortunadamente ha sido para peor.

La agenda política en las comunidades, que solía incluir foros, debates, y en especial asambleas ciudadanas, mutó completamente. Esas actividades ciudadanas que se programaban en plazas, canchas deportivas y esquinas, son cada vez más escasas, por no decir que han desaparecido en su totalidad.

“El cambio ha sido tremendamente brutal”

Edward Ocariz, es uno de esos dirigentes que ha dedicado buena parte de su vida al activismo político en Caracas. Él ha visto de primera mano el referido cambio, esa disminución de la actividad política en su comunidad, una diferencia que calificó como “bárbara”.

“El cambio ha sido tremendamente brutal, en esa palabra literal, el cierre del activismo y de la participación ciudadana y la política. Se ha cerrado casi a su mínima expresión, quienes pueden alzar la voz casi todos están fuera del país. No podemos hacer similitudes con lo que tenemos hoy en día con lo que era el año pasado cuando las presidenciales, existía cierto derecho a hacer proselitismo político, talleres, conversatorios, hoy en día no se puede hacer eso, todo parece estar criminalizado, todo se traduce en intimidación”, comentó Ocariz.

El dirigente detalló que el interés por hacer política, por involucrarse en el proceso democrático inclusive con una simple discusión en una zona residencial de Caracas, ha mermado. Cada día son menos los que se interesan en el activismo político, lo consideran muy arriesgado.

“Existe una juventud que quiere participar en un cambio político-social, me parece positivo, que a pesar de no querer estar en un partido político, si quieren expresarse y lograr un cambio en Venezuela (…)  Ese deseo de involucrarse y que haya un debate se ve inclusive en afectos al oficialismo con gente que quiere cierta conversación, de manera muy disfrazada y cautelosa y sin exponerse”, explicó.

Ocariz dijo que otro factor que ha mermado la política directamente en las bases de la sociedad ha sido la migración masiva de dirigentes, mucho de los cuales se han ido para evitar sanciones penales en su contra. Expresó estar agradecido con aquellos que fuera del país “siguen alzando la voz”, pero reconoció que la ausencia de visitas de grandes dirigentes a las comunidades también ha ido en detrimento de la política.

“Con respecto a las áreas parroquiales ya no hay visitas directas, no hay reuniones ni foros o asambleas cómo se hacían antes. Están criminalizadas y sancionadas. Se hacen pequeñas reuniones en casas de personas que son afectas a algún partido político y estas reuniones no exceden las cinco personas. De resto, lo que se tiene son reuniones por vía telemática con algún dirigente nacional pero no ocurre siempre”, explicó.

Las redes y la crisis económica también juegan en contra de la política

Otros factores que han ido en contra del desarrollo de la política en las comunidades son más generalizados y menos enfocados en los activistas. Un ejemplo de esto ha sido el crecimiento de las redes sociales como plataforma para el activismo y la discusión. Una plaza digital reemplazando a la plaza real que se puede encontrar en cualquier parroquia.

Jesús Bolívar, exconcejal del municipio Libertador del Distrito Capital, y actual dirigente del partido Unión y Cambio (creado este 2025), habló de esto y de cómo un proceso que se venía gestando orgánicamente se aceleró tras las presidenciales del 2024.

“La política ciertamente ha tenido una metamorfosis a lo digital por lo sucedido en el país luego de la elección presidencial. Entramos en un espacio en el cual se hizo difícil hacer la política de calle y el contacto directo”, comentó Bolívar.

A su juicio, la política real y la digital “se complementan”, pero resalta que la cantidad de dirigentes fuera del país ha sido un factor fundamental para este proceso. La ecuación es simple: si el dirigente no está en el territorio, solo a través del mundo digital puede seguir manteniendo contacto con su gente. Esto tiene su aspecto positivo y negativo, Bolívar comenta cómo el cambio a las RRSS ha permitido la normalización hasta cierto punto de la demagogia.

“Hay mucha dirigencia política fuera del país, y la única manera que tiene de comunicarse son las redes, estas han suplantado a medios tradicionales, periodistas de 30 años de recorrido, tienen menos alcance que un influencer que diga algo gracioso. Pero hay que usar esto con mucha responsabilidad. Hemos visto personas tratar de vender deseos como realidades, esto genera expectativas que al no cumplirse se convierten en frustración y desesperanza”, alertó el exconcejal.

Adicionalmente otro factor que señaló como responsable de la caída en el ámbito político en las bases es uno que golpea a la sociedad sin distinción: la crisis económica.

En esta nueva dinámica que, según él, “ha desarticulado la capacidad de movilización en las bases de la sociedad”, las carencias producto de la situación económica del país juegan un rol importante. Lo explicó de una forma simple: el venezolano primero tiene que buscar subsistir antes de pensar en política.

“Todo tipo de actividad pasa a un segundo plano porque el venezolano está buscando sobrevivir, hay una inflación desaforada, el dólar crece día a día y el venezolano busca como subsistir con salarios y pensiones bajas. Esto te aparta no solo de la política sino también de la recreación, de cualquier otra cosa. El buscar el pan se convierte en lo más importante”, comentó.

Tanto Ocariz como Bolívar creen, basándose en su experiencia de décadas, que esta caída en la presencia de las organizaciones políticas en las comunidades no cambiará a menos que ocurra algo que modifique la dinámica política del país en general, y cuando esto ocurra lo más probable es que lejos de retomar estructuras, la labor de dirigentes y partidos sea más bien la de crear estructuras nuevas con nuevos pilares dentro de las comunidades.

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