
Tomada de Khoshiran/MEI/SIPA/picture alliance
El jefe del poder judicial en Irán, Gholamhossein Mohseni Ejei, ordenó la puesta en marcha de procesos judiciales «rápidos y ejemplares» contra los detenidos en las recientes protestas, advirtiendo que no habrá «ninguna indulgencia» para quienes califica como «alborotadores», informó la televisión estatal.
«Si alguien ha prendido fuego a una persona, la ha decapitado antes de quemar su cuerpo, debemos hacer nuestro trabajo rápidamente», declaró durante una visita a una prisión que alberga a arrestados durante las protestas.
De acuerdo a la ONG Iran Human Rights (IHR), la represión en Irán causó al menos 734 muertos y estimó que el número real de fallecidos podría ascender a varios miles. Por otra parte, la organización Human Rights Activists (HRA), con sede en Estados Unidos, aseguró que pudo confirmar la muerte de al menos 1.850 personas, incluidos nueve menores de edad, en 17 días de protestas antigubernamentales desde el 28 de diciembre.
A nivel internacional, la ONU y la Comisión Europea emitieron condenas oficiales. Ursula von der Leyen confirmó el estudio de nuevas sanciones económicas tras calificar el balance de víctimas como «espeluznante». Por su parte, Francia describió la actual represión como la más violenta en la historia contemporánea de Irán, exigiendo su cese inmediato a través de su ministro de Exteriores.
De forma paralela, el gobierno de Donald Trump inició este martes la aplicación de aranceles del 25 % a los socios comerciales de Irán, una medida de presión financiera de ejecución inmediata.



















