Bitácora del Poder

El punto de inflexión

Foto: AP

PDF compartir

Fernando Arreaza Vargas  –  19 de mayo de 2017

Encontrar un norte en la coyuntura actual no es fácil. Cada idea que se nos ocurre, cada propuesta, parece una pieza mínima de un rompecabezas infinito. El panorama caótico en nuestro país es intencional: si el régimen no puede imponer sumisión, apuesta al caos total para nivelar el terreno.

Las discusiones sobre si los saqueos fueron perpetrados por colectivos o no, si reclamar a familiares de algunos cómplices del régimen en el exterior es aceptable o no, o si los trancazos tienen que durar hasta las 7 o las 8, son simplemente ruido que distrae de la única verdad concreta sobre las protestas: mientras más tiempo el país se resista a bajar la cabeza, a volver a la normalidad, más difícil se le hará al grupo que tiene las armas mantener el poder. No hay fórmulas mágicas, solo guías para saber cuándo se está llegando al punto de inflexión. Más adelante tocaremos esto.

Hablar de costos de salida y negociaciones puede acelerar o ralentizar la conclusión, pero al final toda persona tiene su punto de quiebre. Cuando se llegue al número indicado, las piezas en el tablero se van a mover. Todos los días hay menos gente dispuesta a seguir reprimiendo indefinidamente. Cada día cuenta.

Además, la presión por dar el paso primero para darle paso al cambio debe estar creciendo entre las filas, aquellas pequeñas filas, que mantienen en pie el peor gobierno de nuestra historia. Todos ellos deben saber que cada día que no cedan, el que tiene al lado puede estar por entregarlo.

Pronosticar si hacen falta 10, 50, 100 o 1000 días de protesta es lanzar una flecha en la oscuridad. No se sabe, nadie lo sabe. Lo que sí se puede saber es que cada día es un día de colchón que se le quita al régimen. Ellos tienen los días contados bajo este ambiente de protesta, y ese número está bajando.

Ahora bien, hablemos del punto de inflexión. Entre la infinidad de análisis y pronósticos nacionales e internacionales, hay uno que rescataré por su manera concreta y simple de exponer la situación. Ian Bremmer, experto en política internacional y Estados en transición, explicó que llegaremos al nodo que puede cambiar el sistema actual cuando Maduro deba recurra a los militares. El punto de inflexión.

Foto: AFP

Hasta ahora, han usado fuerzas de seguridad y fuerzas paramilitares para contener las protestas y amedrentar. Quiero aclarar, no se trata de subestimar la brutalidad con la que han actuado, se trata de plantear lo siguiente: cuando esas fuerzas dejen de ser suficientes y el régimen recurra a los militares para atacar las manifestaciones, las piezas probablemente se muevan y se materialice una transición.

Por supuesto, son muchos detalles que se mueven tras bastidores y algo que suena tan simple en realidad tiene otras aproximaciones. De todos modos, lo anterior define la única ruta real de la presión callejera. Lo demás define es el tono de la transición y las negociaciones.

No quiero terminar sin dar mis respetos a los que hoy se sacrifican para resistir. En 2014 y más atrás estuve presente, pero por primera vez me toca verlo desde afuera. Aunque la solidaridad no sea tangible muchas veces, tratemos de merecer y prepararnos para recompensar la lucha que hemos dado todos estos años.

Al que se encuentre con este texto, abrazo y fuerza.

 

1 reply »

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s