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¿Qué significa aplanar la curva de una epidemia y por qué es importante?

Fotografía de Héctor Retamal | AFP

Luisa Salomón | PRODAVINCI

Cada vez más gobiernos implementan medidas para controlar la propagación de la enfermedad Covid-19, declarada como pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS). A medida que aumentan los reportes de casos de la enfermedad, también la severidad de las medidas de los gobiernos para tratar de controlar la transmisión del virus.

Según la OMS, las epidemias tienen cuatro fases principales: 

  1. La aparición de los primeros casos de la enfermedad.
  2. Transmisión local de la enfermedad.
  3. Propagación a gran escala hasta alcanzar un pico máximo de reportes.
  4. Eventualmente, la cantidad de casos confirmados de la enfermedad disminuye. 

Para visualizar esta dinámica se utiliza la curva epidémica, un gráfico que muestra la cantidad de casos confirmados de la enfermedad en un periodo de tiempo. Este instrumento refleja la velocidad en que se confirman nuevos casos y sirve como base para definir las medidas para atender la emergencia de forma adecuada. 

El control de epidemias se plantea desde dos estrategias básicas de políticas públicas: contención y mitigación. Durante la contención se toman medidas para evitar la transmisión y confinar la enfermedad a ciertas áreas para que no se propague.

Cuando la contención falla y la enfermedad se ha extendido, comienzan las medidas para mitigar los efectos de la epidemia, que impacta en la población, el sistema de salud y la economía. 

Los especialistas señalan que el propósito de las medidas ya no es evitar que la población se contagie sino frenar el ritmo de propagación. El objetivo en esta etapa es que no haya una gran cantidad de personas infectadas al mismo tiempo para evitar la saturación de los servicios de salud y hospitalarios. Uno de los peores escenarios en una epidemia es que la demanda de recursos hospitalarios –desde camas y medicamentos hasta profesionales– exceda a la capacidad disponible. En este caso, el personal médico limita la atención a los recursos disponibles y decide quién recibe, y quién no, una respuesta médica.   

En la etapa de mitigación, el objetivo se resume en aplanar la curva: esto es tomar medidas para reducir el ritmo de contagio, limitar la cantidad de personas infectadas al mismo tiempo y mantener la cantidad de casos por debajo de la capacidad de atención del sistema de salud. Así se garantiza que todos los pacientes podrán recibir la asistencia médica que necesitan. 

Durante una epidemia, los hospitales pueden verse abrumados por la cantidad de personas contagiadas que requieren asistencia y tratamientos. Las personas que no tienen la enfermedad, pero requieren atención médica, como las víctimas de accidentes o los pacientes con enfermedades crónicas, podrían tener menos acceso a servicios de salud y convertirse en víctimas secundarias de la epidemia. 

Especialistas y epidemiólogos han explicado que solo se puede aplanar la curva si se toman medidas preventivas que frenen el contagio, como el aislamiento de las personas infectadas, la suspensión de actividades escolares, prohibición de eventos masivos, e implementar el distanciamiento social, entre otras. También insisten en que la población conozca y aplique las medidas personales de prevención para evitar el contagio de la enfermedad.

En el caso de la Covid-19, el reporte realizado por la OMS y el gobierno chino, publicado en febrero, informa que 13,8% de los pacientes presentaron síntomas severos de neumonía.  6,1% de los casos fueron considerados críticos porque presentaron falla respiratoria y requirieron atención en unidades de cuidados intensivos. El reporte dice que “alrededor de un cuarto de los casos severos y críticos” de la enfermedad requerían ventilación mecánica. La OMS ha pedido a los demás países que preparen a su sistema de salud para atender estos casos.

El jueves 12 de marzo de 2020, un día después de que la OMS declaró pandemia, se reportaban 124.954 casos confirmados en 118 países. La enfermedad había provocado la muerte de 4.613 personas. 

Las medidas tomadas por China, el país donde inició la pandemia, han mostrado que es posible bajar la curva de la Covid-19. Entre otras medidas, el gobierno chino aplicó pruebas para diagnosticar a las personas que pudieron estar expuestas al virus aunque no presentaran síntomas; aisló a todas las personas que presentaran síntomas o se consideraran casos sospechosos hasta que fuese descartada la enfermedad; ordenó el cierre de Wuhan, la ciudad donde aparecieron los primeros casos; restringió los vuelos y el desplazamiento de la población a pesar de la cercanía del Año Nuevo chino; suspendió actividades en fábricas e implementó un sistema de clases virtuales para evitar las actividades escolares presenciales. 

Corea del Sur, que era el segundo país con más casos confirmados hasta la semana pasada, implementó la política de hacer pruebas masivas para encontrar diagnósticos tempranos, vigilancia de los focos de contagio y evitar la transmisión extensa de la enfermedad. Hasta ahora, estas medidas permitieron controlar la curva de contagio y Corea del Sur bajó al cuarto lugar en la lista de países con casos reportados. 

Actualmente el segundo país con más casos es Italia, que ordenó el cierre de todos los comercios del país con excepción de las farmacias y tiendas de alimentos. El tercer país con más casos confirmados es Irán: su gobierno suspendió actividades escolares, eventos públicos y aceptó la visita de una comisión de la OMS para atender la emergencia. 

La OMS ha recomendado que los países reconozcan la importancia de la solidaridad y la colaboración internacional para enfrentar la enfermedad Covid-19, que es una amenaza común para todo el mundo.

En el artículo El nuevo coronavirus: ¿y ahora qué?, publicado en Prodavinci, los epidemiólogos Julio Castro y Carlos Torres-Viera explican el comportamiento que ha tenido la epidemia de Covid-19 hasta ahora, plantean tres escenarios posibles del impacto que puede tener la pandemia en la población mundial y explican cuál es el estado de preparación del sistema de salud de Venezuela. 

¿Cómo prevenir el contagio?

La recomendaciones principales de la OMS son: 

  1. Lavar las manos con agua y jabón con frecuencia, o usar antibacteriales con al menos 60% de alcohol. 
  2. Evitar tocarse la cara con las manos. 
  3. Cubrirse al toser o estornudar con la parte interna del brazo.
  4. Evitar el contacto con personas infectadas.
  5. Mantenerse al menos a un metro de distancia de otras personas.
  6. Evitar actos públicos con asistencia masiva.
  7. Desinfectar las superficies con las que se tiene contacto frecuentemente 
  8. Permanecer en casa si presenta síntomas.

Si ha viajado o ha tenido contacto con personas que hayan estado en países afectados, o presenta síntomas similares a los de la enfermedad, consulte a su médico.

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