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El exilio de Edmundo González no es el fin del conflicto

Tomada de El Observador

El sorpresivo viaje de Edmundo González Urrutia hacia España como exiliado representó un nuevo capítulo en medio del conflicto político que se inició el 28 de julio

Benigno Alarcón Deza

16.09.24

La decisión de Edmundo González Urrutia de exiliarse en España sorprendió al país, profundizando la incertidumbre que abruma a la sociedad venezolana desde el pasado 28 de julio, cuando el Consejo Nacional Electoral (CNE) hizo el anuncio de que el ganador había sido el candidato oficialista.

Como hoy se sabe, el candidato presidencial opositor estuvo refugiado en la Embajada de Países Bajos en Caracas durante un mes, según informó posteriormente, mediante un comunicado, esta representación diplomática. Desde allí se trasladó el jueves a la Embajada de España, situada muy cerca, donde terminó de concretar la solicitud de salida del país. Según informó el diario El País, la operación diplomática llevaba en marcha dos semanas. Finalmente, mediante negociaciones entre los gobiernos de España y Venezuela, se otorgó el salvoconducto para que pudiera llegar a Maiquetía, donde lo esperaba un avión de la fuerza aérea española, lo que confirma el hecho de que sí hubo negociaciones sobre las condiciones de su salida.

María Corina Machado ha salido al paso a la confusión generada, justificando su salida como una medida necesaria para proteger su vida y asegurando que Edmundo González luchará desde afuera mientras ella continuará al frente del movimiento por el cambio desde dentro del país, para que el 10 de enero de 2025 el presidente electo sea juramentado como presidente constitucional de Venezuela.

El nuevo rol de González Urrutia

La incertidumbre sobre el rol que asumiría González Urrutia en el exilio aumentó cuando, ya en Madrid, emitió el lunes un confuso comunicado que fue interpretado por algunos como su claudicación, hecho que, de concretarse, prácticamente terminaría de enterrar las posibilidades de que la Plataforma Unitaria lograse el objetivo de “cobrar” el triunfo que había demostrado con la publicación de las actas de la elección del 28 de julio.

Al día siguiente, González Urrutia emitiría un nuevo comunicado, leído por su hija ante manifestantes que asistían a una concentración de apoyo en Madrid, en el que aclaraba: “María Corina y yo les aseguramos que esta lucha que iniciamos continuará hasta alcanzar los objetivos que nos pusimos, hasta el final”. Además, hizo «un llamado a la comunidad internacional a redoblar los esfuerzos por la restitución de la democracia y la libertad en Venezuela».

Se trataba de un mensaje muy diferente. Fue notorio el hecho de que su hija, Carolina González, había estado acompañada de líderes opositores también exiliados en Madrid, como Antonio Ledezma, Leopoldo López e Isadora Zubillaga. Esto indica que González Urrutia cuenta con el apoyo del exilio político venezolano en España para continuar la tarea que se espera de él, que es la expresada en este segundo comunicado.

La comunidad internacional seguirá presionando

Para la comunidad internacional democrática el anuncio del exilio de González Urrutia también fue una sorpresa que generó preocupaciones. La frase del alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, fue muy representativa: «hoy es un día triste para la democracia».

Los pronunciamientos fueron casi inmediatos. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que esta situación «claramente no es el fin de la crisis» en Venezuela, y su portavoz Stéphane Dujarric reiteró la necesidad de proteger los derechos humanos en el país. En América Latina diversos países se pronunciaron en esa misma dirección y el secretario de Estado de EEUU manifestó: “no debemos permitir que Maduro y sus representantes se mantengan en el poder por la fuerza”.

Una de las decisiones más relevantes fue la petición del Congreso de los Diputados de España al gobierno de Pedro Sánchez de reconocer como presidente electo a Edmundo González Urrutia, un emplazamiento que no fue acogido desde La Moncloa, aunque allí fue recibido este jueves el líder opositor. Esto causó la ira del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, quien expresaba que Venezuela debería romper relaciones diplomáticas y comerciales con España.

Otra de las acciones vino de parte de Estados Unidos el jueves pasado, a través de nuevas sanciones individuales a 16 funcionarios, incluyendo magistrados del TSJ, miembros del CNE, fiscales, jueces y militares. Al contrario de lo que algunos suponían, pareciera que las sanciones continuarán.

En conclusión…

Ante lo acontecido en los últimos días, la dirigencia opositora se encuentra ante el reto crucial de mantener la narrativa de que González Urrutia es el presidente electo, con base en las actas publicadas, y para ello es determinante que él mismo demuestre que su exilio no significa en modo alguno el abandono de esta responsabilidad con Venezuela.

Ello implica, necesariamente, coordinación en los mensajes y acciones de Edmundo González, María Corina Machado, la Plataforma Unitaria y el liderazgo exiliado en España, que deben darle soporte moral, material, técnico, e incluso espiritual, a Edmundo González y su familia.

Mientras tanto, toca a María Corina Machado, como líder de este proceso, mantener su conexión con las bases populares que allí estuvieron durante sus giras de campaña, una compleja tarea en medio de la persecución política y las amenazas a la integridad y libertad de ella y de todos quienes la acompañan.

Ello, pese a las dificultades, es el desafío indispensable si se quiere mantener la esperanza en lo interno y el acompañamiento que la comunidad internacional ha dado durante las últimas semanas a los demócratas en Venezuela, un nivel de atención prioritario, en medio de una agenda internacional compleja, que es solo sostenible en la medida que la gente que votó por un cambio no abandone la lucha.

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