Opinión y análisis

Boves, Chávez y el vacío

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bovessPor: José Dionisio Solórzano / Jueves, 13 de mazo de 2014

He escuchado infinitamente, a lo largo de los últimos días, esta angustia: ¿Por qué los sectores populares no bajan en masa a protestar?. Algunos imaginan que los movimientos sociales son decretados o auspiciados mediante recetas mágicas. ¡Qué error!

Ante la pregunta que se ha hecho tan común, por lo menos en el ambiente donde me desenvuelvo, suelo recordar que la “pasividad” de los sectores más abandonados de nuestra sociedad no es un fenómeno exclusivo de los sectores opositores. ¿Han visto, como en otrora, a los seguidores del oficialismo salir a defender al Gobierno? No. Sin duda los reiterados llamados de los voceros del régimen a las bases oficialistas a salir a arremeter en contra de quienes pensamos distintos han caído en oídos profundamente sordos.

Los seguidores del Gobierno que viven cerro arriba no bajan como solían hacerlo ante el llamado del ex presidente de la república, lo que evidencia que Nicolás Maduro no posee ni un ápice de poder de convocatoria sobre la mayoría de las bases de lo que suelen llamar “chavismo”.

¡Es verdad! Las comunidades populares no han respondido, a pesar de algunos ejemplos que se han registrado en algunos estados del país e incluso en la Gran Caracas, en la misma magnitud como lo ha hecho la clase media que se encuentra en franca rebeldía en contra el sistema madurista, no obstante es que en el otro lado de la acera esta realidad también es angustiante.

Van, por lo menos, tres llamamientos de la cumbre del poder rojo, rojito a los sectores afectos al Gobierno a que salgan a “batallar” o “defender la revolución”; se han dirigido a las Unidades de Batalla Hugo Chávez (UBCH), a los militantes del Psuv, al pueblo “chavista”, y éstos no han respondido. El Gobierno ha tenido que ordenar a la Guardia Nacional Bolivariana, y a los Colectivos (órganos paramilitares al servicio del sistema) para hacer efectiva la orden presidencial de “candelita que se prenda, candelita que apagamos”, porque el pueblo llano no lo ha hecho, ni lo hará.

Entonces, ¿qué ocurre en los sectores populares que no salen ni para uno, ni para otro lado?

Los pobres, esa enorme Venezuela que padece día a día los rigores de la escasez, de la inseguridad, del encarecimiento de los alimentos, están en sus casas, están aún inertes ante la coyuntura que vive la nación porque están a la espera de un líder y un mensaje que canalice sus deseos colectivos de superación y de mejoría.

¿Esperar? inquirirán algunos de ustedes, pues sí, están a la espera de ese movimiento de corte popular que es tan necesario en los movimientos sociales e históricos de nuestra amada Venezuela.

Hoy por hoy, los venezolanos más marginados de nuestra sociedad sienten un enorme vacío; tenemos un abismo de liderazgo en este sector de la vida pública nacional.

Hugo Chávez, durante 16 años si comenzamos a contar desde 1997, fue el líder de este segmento nacional, él con su capacidad comunicadora, con su discurso llano y populacho, con su mensaje revanchista que explicaba, a su modo y según su visión errónea de la historia, la razón y las causas de las necesidades de los pobres, se convirtió en su adalid, en su guía.

Al morir el ex presidente éste dejó en estos sectores un espacio que jamás podrá llenar un estilo que raya en lo pusilánime como el que caracteriza a Nicolás Maduro.

Y esta no es la primera vez que una realidad similar nos ocurre en nuestro paso histórico.

El tirano José Tomás Boves, el mentado urogallo, con su prédica de destrucción colectiva, su carácter de vengador de los “sin nada”, su batalla de mestizos, negros y mulatos contra los blancos creó una visión socialmente sanguinaria y despiadada a la causa del Rey de España.

Boves fue el héroe de los llaneros, de los pobres, de los desposeídos, el campeón de los campesinos, mientras que Simón Bolívar, el Libertador, era el cabecilla del movimiento insurreccional totalmente dominado por la casta de blancos criollos, es decir del poder económico de la entonces Capitanía General de Venezuela, eran como una especie de clase media de la época.

“Los depauperados” de la Venezuela Colonial se unieron a las banderas del Rey, no tanto por ser fieles a la causa de un triste monarca más imbuido en sus intrigas palaciegas en la Península que de la realidad de sus provincias de ultramar, sino por el liderazgo de espíritu popular que encanaba Boves.

A la muerte de éste, ocurrida en la batalla de Úrica en lo que hoy es la zona centro del estado Anzoátegui, estos sectores de campesinos, tendederos, e incluso de esclavos, que estaban peleando por los realistas ante la promesa, primero de Monteverde de liberarlos de las cadenas de la esclavitud y posteriormente de Boves de “repartir los bienes de los blancos criollos alzados”, se quedaron solos, desconcertados, prácticamente a la deriva.

El catire Boves les dejó un vacío, que supo llenar con su bravura, con su estirpe, con su inteligencia innata, otro líder surgido en los pantanales de los llanos rudos venezolanos, otro catire: José Antonio Páez.

El héroe de la batalla de Las Queseras del Medio, de Mucuritas, de Las Flecheras y de la Batalla de Carabobo, satisfizo la necesidad de liderazgo de los sectores populares venezolanos en aquellos días. Páez era un titán de la causa de la independencia, y fue él quien le impregnó a nuestra causa libertaria el carácter realmente popular, con sabor a campesinado, lo que no podían darle los generales rebeldes, en su gran mayoría representantes de las capas medias de la sociedad de esos días.

¿Por qué tanto pasado? Es para entender nuestro ADN sociológico; el pueblo llano venezolano necesita de conductores, así lo evidencia la historia, por eso lo vimos seguir a un asesino popular como Boves, así lo observamos marchar detrás del Centauro Páez, así lo vimos, más tarde, siendo embaucados por Ezequiel Zamora, y de esa misma manera hasta nuestros días.

Lo que estamos observando hoy es la pasividad popular producto de la carencia de un guía; Nicolás Maduro le habla a un sector radical comunista y a sus grupos de choque que son una minoría en el sector oficialista, Diosdado Cabello le habla a otro sector de los radicales, menos doctrinados y sin embargo más fanáticos a la hora de tomar el control absoluto de todo, en ninguno de los dos casos le hablan al oficialista del barrio, al chavista que viven en los campos venezolanos.

Por otro lado el perfil de los líderes de la oposición es distinto, Henrique Capriles y Leopoldo López, son representantes legítimos de los sectores medios de la sociedad y su capacidad de conexión con algunos segmentos populares no están relacionados con los deseos colectivos de estos estratos sociales sino por otros puntos como: rechazo al oficialismo, superación personal, simpatía psico-emocional particular, entre otros.

Esto ocurre con otros liderazgos como el de María Corina Machado y caso aparte es Antonio Ledezma, que son temas de otro artículo.

Lo cierto es que la oposición venezolana, necesita con urgencia un José Antonio Páez en sus filas que haga real empatía con sectores populares y engrosar de esa manera sus filas, esto no indica que éste será el líder, así como Páez no lo fue porque respetó el liderazgo de Bolívar, sin embargo se hizo de un espacio importantísimo que posteriormente le permitió ser el hombre fuerte de Venezuela por décadas.

Para culminar le recuerdo a quienes se preocupan del lado de la Mesa de la Unidad Democrática por la “tranquilidad” de los barrios que siempre ante de la tempestad reina la calma y que sean conscientes de que su voto “duro” es la clase media, no la abandonen a su suerte.

¡Qué Dios y la Virgen del Valle los cuide a todos!

Twitter: @jdsolorzano

2 replies »

  1. Siempre he pensado que allí radica el problema. Los líderes de la oposición no le llegan al pueblo porque no le hablan como ellos lo hacen. Pero también hay que pensar que volver al lenguaje soez de chávez (si, con minúscula) es seguir hundiéndolos en la ignorancia y el odio. Lo que hay que dirimir es: qué hacemos: los tratamos como gente igual o los seguimos hundiendo con tal de que respondan a nuestro clamor de una Venezuela digna.

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  2. buenas noches, creo particularmente que el lenguaje por muy soez que sea no es el lenguaje correcto para nuestro pueblo, sino como hicieron los adecos y copeyanos en cuarenta años de democracia…la diferencia de un líder y de otros, está precisamente en el contenido de lo que profesa a sus seguidores, está claro que Boves, Zamora y Chávez cada uno en su tiempo fueron personas con posición social y preparadas intelectualmente, eso les permitió manejar a las mayorías que eran ignorantes es decir que además de su pobreza económica tenían una pobreza mental que se podría decir que, no le daba ni siquiera el poder de discernir, y así no caer en los engaños de estos lideres negativos….en cambio el general Páez sintió en su corazón la causa libertadora el amor a su pueblo y el espíritu de crecimiento avance si no fuera así como explican lo autodidacta del catire Páez es mas terminó hablando otros idiomas pues, la mayoría de nosotros con toda y esta tecnología que tenemos apenas machucamos el castellano, y es que el espiritu de superacion de trabajo de tesón constancia no está en el diccionario de las personas que le gusta lo fácil, tomar por asalto lo que a otros le ha costado, disponer de lo que no les pertenece violando sistemáticamente de manera constante el estado de derecho de la sociedad, es por eso que han odiado al General Páez, lo han vilipendiado sabiendo ellos que deben besar por donde anduvo Páez, el Libertador operacional de este país, a quien culpan de la separación de la Gran Colombia solo para ofender (sin que se pueda defender) , entonces uno se pregunta si la Gran Colombia era tan buena porqué no continuó existiendo sin Venezuela, al fin y al cabo solo era un país, por favor motivos absurdos e infundados para vilipendiar el mejor guerrero de todos los tiempos que ha parido esta tierra nuestra…..duelale a quien le duela , primero cumplió con la ardua tarea de recuperar al pueblo luchador en favor de la independencia, luchó contra Ezequiel Zamora y sigue vigente en este momentos parta desmontar las políticas de polarizacion de este gobierno…..QUE VIVA EL CENTAURO DE LOS LLANOS CARAJO…..

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