Columnistas

6D: Los sufragios de la ira

Testigo Portada

Luis Salamanca – 11 de diciembre de 2015

Todo el que votó por la MUD tenía alguna queja, algún descontento, alguna indignación, contra la gestión de Maduro. Fue un voto de protesta, de manifestación de la rabia acumulada, por la aberrante situación que viven los venezolanos hoy. Fue, por tanto, un sufragio iracundo contra la mala vida generada por Maduro y su gobierno. Se demostró que votar también es protestar.

Sin embargo, el voto no fue sólo de rechazo, de descarga emocional, sino de búsqueda de otro camino. La gente no sólo quiso quejarse; también quería salir de esto. Es un asunto existencial. Literalmente, de vida o muerte. La gente no quiere sobrevivir, quiere vivir. Y para hacerlo debe recuperar la normalidad de la vida. Los venezolanos conformaron con su voto un gran movimiento: El Frente Contra la Mala Vida. No nos calamos que las cosas funcionen tan mal, precariamente, fallando por todas partes; con escaseces encadenadas que nos van aprisionando y moliendo; con inseguridades que nos hieren o matan. La gente mandó a parar esta máquina infernal de producción de males de todo tipo. El sufragio de la ira abrió un camino para salir de esto. La MUD tiene que saber leer ese mensaje y llevarlo a la práctica. No se logra salir de esto sólo con la victoria parlamentaria; es necesario ir a más.

En la lucha por el poder político existente durante estos 16 años, la victoria de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) por casi ocho millones de votos frente a cinco millones y medio para el Gran Polo Patriótico (GPP), constituye una gran victoria para la recuperación de los niveles de vida y de la democracia (redemocratización) y un resultado catastrófico para el movimiento político chavista, para el autoritarismo del siglo XXI.

Los daños oficialistas son muchos y profundos y afectaron el voto chavista y el proyecto político socialista-autoritario impulsado hace mucho tiempo. De todos estos temas, quiero analizar la estructura del voto de la MUD a fin de ver qué tipos de votos recibió, cuáles son propios y cuáles son “prestados”.

Testigo 2

Definitivamente la MUD cruzó la frontera política creada en los últimos 17 años entre chavistas y opositores. Le dio expresión política a la mayoría social que sufre las penurias de la crisis. Entró en el territorio político y social en el que antes era rechazado y conquistó el voto de mucho chavista duro descontento, de los chavistas no maduristas y del chavista utilitario.

Por chavista duro entiendo el identificado totalmente con el chavismo de Chávez y que está de acuerdo en mantener la misma conducción del país ajustando el modelo; por chavista no madurista entiendo el que sigue al chavismo de Chávez pero rechaza totalmente a Maduro y su gobierno; por chavista utilitario entiendo al elector coyuntural, que se declara chavista si es beneficiado por alguna Misión o programa del gobierno, incluyendo prebendas y dádivas y que, de lo contrario no les vota. Demás está decir que estos tres tipos de electores están afectados por la devastadora crisis socio-económica del país. Del primer grupo votaron algunos pocos y su figura emblemática es Oscar Schemell. Del segundo (figura emblemática, Denis Boulton) y tercer grupo votaron por la MUD cientos de miles sino millones de personas.

Pero hay que preguntarse si este voto revela una nueva identificación política con la MUD, o sólo expresa los sufragios de la ira. En otras palabras, ¿entró la MUD en el corazón del chavista? ¿O la MUD sólo fue el instrumento que usaron los chavistas arrechos (del latín arrectus V. DRAE) para mandar un “mensaje a García”?

Este es un tema que debe ser estudiado y que la oposición debe analizar cuidadosamente para no equivocarse, pensando que el voto del 6D es todo opositor y no uno al que se sumó el sufragio chavista. En principio, es un voto “prestado” que debe consolidarse con una gestión opositora de primera. Es un apoyo que se puede perder o se puede consolidar, según el trabajo opositor. Le ayuda el hecho de que, históricamente, voto chavista que se va del redil, no regresa al redil. Por ello, me pregunto: ¿los chavistas se desalinearon del chavismo? ¿Están disponibles para un nuevo proyecto político o para un nuevo liderazgo? ¿O se realinearon en un nuevo movimiento? ¿Es la debacle chavista un “bajón” momentáneo o es un declive histórico? Sin duda, este es un tema de investigación estratégica para el futuro inmediato.

Testigo 3

Las mismas preguntas me las hice en la década de los noventa cuando AD y COPEI descendían en el ánimo colectivo. Al final, resultó ser una tendencia de decadencia política, no un simple “bajón” momentáneo. ¿Permanecerán los chavistas que votaron por la MUD en las filas opositoras o buscarán otros destinos en próximos eventos comiciales? ¿Volverán a Maduro? ¿Qué posibilidades tienen ciertos disidentes del chavismo que han tenido éxito político regional, como el gobernador Henry Falcón, de capitalizar esa enorme masa de electores que sufragaron por la MUD? ¿Podrá un liderazgo independiente potente captar a esa gente? En tiempos de volatilidad política, estas preguntas son pertinentes y cruciales.

Si algo es cierto es que la MUD no podía ganar sin los votos chavistas y que varios cientos de miles de ellos mudaron hacia la alianza opositora. Esto indica que hubo una gran volatilidad del voto y que ellos buscan donde acomodarse. En otras palabras, la volatilidad seguirá presente, pues, si la MUD no logra atornillar a esos ciudadanos en sus filas, éstos buscarán otros destinos; y, por otra parte, si Maduro y su gente no hacen algo rápido podrían seguir perdiendo los apoyos que le quedan en el chavismo.

Por lo que hemos visto, el régimen sigue funcionando como siempre. Maduro ha reaccionado de la peor manera. Descalifica a los ciudadanos, les “saca” en público lo que les dio, ofrece lo que ya ofreció y no cumplió, sigue metiendo miedo y, desorientado, coquetea con una salida autoritaria. Ambos bloques políticos tienen unas tareas cruciales. La MUD tiene que trabajar para ser ese alojo definitivo de los venezolanos emigrados del chavismo y consolidarse como el nuevo sujeto político de Venezuela. El PSUV tiene que buscar atraer de nuevo a los que se fueron. Coyunturalmente son electores opositores pero pueden estar disponibles en el futuro para otras opciones que trabajen mejor. Venezuela sigue buscando liderazgo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s