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En Salamanca se habló sobre lo que hace falta para una transición democrática en Venezuela

El rector Ricardo Rivero durante la inauguración del evento / FOTO: Universidad de Salamanca

26 de julio de 2018

El miércoles 18 de julio, el director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB, Benigno Alarcón, participó en el 56° Congreso Internacional de Americanistas (ICA), que se realizó en la ciudad de Salamanca, España. En el evento se dieron cita 5.000 especialistas de 58 países en 19 áreas que alimentaron un total de 800 encuentros, entre conferencias, foros y simposios. Dentro del amplio programa, el tema de Venezuela fue abordado bajo el título “Venezuela y su transición autoritaria”. En este marco, Alarcón expuso sobre las “Condiciones para la negociación de una transición democrática en Venezuela”.

En su disertación comentó las investigaciones de varios autores que desde 2008 “han identificado patrones comunes en procesos de transición con dinámicas históricas y sociales muy distintas” en las que han relacionado esos procesos de transición y el balance entre costos de opresión y tolerancia.

El simposio en el que participó Alarcón incluyó, además, las siguientes exposiciones: La economía como factor explicativo en la descomposición democrática venezolana, a cargo de Roberto Ryder López Cauzor (Universidad de Salamanca) y Populist Narratives on Twitter in Hugo Chávez’s Venezuela, de Parvathi Alejandra Subbiah (University of Cambridge, Reino Unido).

En su ponencia, Benigno Alarcón hizo una evaluación desde la óptica de la Teoría de Juegos, de las condiciones bajo las cuales es posible la cooperación entre actores políticos para construir una transición democrática negociada en Venezuela.

“Tal como señalan Levitsky y Way (2010), todos los regímenes híbridos, y en especial los autoritarismos competitivos

Foto: Jesus Fonseca

como el de Venezuela, una vez que pierden su base de apoyo electoral, se enfrentan al dilema entre tolerar la posibilidad de perder el poder al mantenerse en el camino electoral o mantenerlo por la vía de su autocratización, lo que implica un ejercicio progresivo de la opresión, entendida en su forma amplia que incluye tanto el uso del aparato represivo contra líderes políticos y población en general como otros mecanismos más sutiles como la presión económica, impositiva, laboral, etc.; el deterioro progresivo de las condiciones de la competencia electoral”, explicó Alarcón en una exposición acompañada de gráficos donde se mostró la evolución de los regímenes autoritarios.

“Los procesos de transición dependen del balance que el gobierno hace entre los costos que tendrá mantenerse en el poder por el ejercicio de la opresión y los costos de tolerar tal cambio político. Las transiciones solo son posibles cuando los costos de opresión superan, desde la perspectiva de los actores claves en el poder, a los de tolerancia”. Comentó Alarcón que “el Gobierno de Nicolás Maduro ha gozado de costos relativamente bajos de opresión, mientras que sus costos de tolerancia a un cambio político son, en términos también relativos, extraordinariamente elevados”.

“El mecanismo que tradicionalmente ha sido utilizado por los líderes de procesos exitosos de transición para elevar los costos de represión ha sido la protesta, mientras que la reducción de los costos de tolerancia ha implicado siempre la necesidad de acuerdos sobre las futuras reglas de juego y sus garantías entre actores claves del gobierno saliente y quienes ocuparan los puestos de poder tras un proceso de transición.

“De lo que de lo que se trata hoy es de un conflicto aún mucho más complejo y peligroso para el futuro de la democracia en Venezuela, se trata de un conflicto en pleno desarrollo, entre quienes tratan de controlar el poder mediante su autocratización a fin de estabilizar al régimen por medios distintos a la legitimación electoral que, hasta hace poco, constituía el piso de su basamento político, y quienes tratan de impulsar un proceso de transición democrática por las vías institucionales, sin la cooperación, y aún en contra, de quienes controlan las instituciones”, indicó en su exposición el director del Centro de Estudios Políticos de la UCAB.

Comparó el tipo de régimen que impera en Venezuela con los del Líbano, Tanzania y Senegal, a los que calificó como “híbridos” porque “llegan al poder por la vía electoral, pero su vocación autoritaria les lleva, progresivamente, a implementar mecanismos de funcionamiento orientados al ejercicio del poder de manera ilimitada, eliminando de facto, aunque no necesariamente en lo formal, la desconcentración y descentralización del poder”. Además, este tipo de gobiernos –indicó– adquieren “control creciente sobre la legalidad, financiamiento y actividades de los partidos políticos de oposición para lograr su debilitamiento, el control progresivo de los medios de comunicación, la implementación de medidas opresivas orientadas hacia un mayor control político de la sociedad, incluso y en especial aquellas orientadas al establecimiento de restricciones a la creación, financiamiento y actuación de organizaciones no gubernamentales”.

A continuación puede consultar el texto completo de la ponencia haciendo click AQUÍ

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