Destacado

Irene Bosch descubrió en Venezuela el germen del test rápido para coronavirus

Foto cortesía de: maduradas.com

Mardú Marrón | El Pitazo

La bióloga venezolana lidera el grupo de científicos que creó el dispositivo que garantiza la detección temprana y en tiempo récord (15 minutos) del coronavirus, En espera de su aprobación en Estados Unidos, Bosch conversó con El Pitazo y dijo que América Latina también es tierra fértil para la producción de estos test rápidos, que ayudarán a detener la posibilidad de una trasmisión aún más desbocada del virus

Entrevista: Alma Ariza

Caracas.– La venezolana Irene Bosch vuelve a asombrar al mundo con la creación de una prueba rápida de diagnóstico de enfermedades por virus, ahora dirigida a ayudar a contener el contagio por el coronavirus: el Dart Direct Antigen Rapid Test.

Ya en 2012 la bióloga egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), con una amplia experiencia en la investigación del dengue, el zika y el chikungunya, desarrolló pruebas rápidas para detectar estas enfermedades transmitidas por mosquitos.

Si bien ha luchado con todos esos virus en los laboratorios del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), de la Universidad de Harvard, de la Escuela de Medicina Monte Sinaí y de E25Bio (su compañía), todos en Estados Unidos, donde reside desde hace casi 30 años, Bosch ha llegado a los resultados de sus investigaciones jalada por una suerte de devoción: su natal Venezuela.

“Hace casi 10 años, cuando una periodista venezolana y yo estábamos en el MIT, identificamos un fenómeno en Venezuela al que había que combatir, pues agravaba la situación del sistema de salud: la desinformación propiciada por el régimen”, cuenta Bosch a El Pitazo.

Es entonces cuando surge la idea del test rápido, precisa Bosch, quien cuenta con doctorados de la Universidad de Harvard en biología molecular y medicina tropical. «Decidimos inventar una manera en que los ciudadanos se informaran a sí mismos de lo que estaba pasando, pues había un deterioro franco de información en materia de salud entre la gente y el personal sanitario. Los boletines epidemiológicos, que recogían las estadísticas de las enfermedades, comenzaban a desaparecer”, relata.

Entonces crearon el test rápido para detectar el dengue, que está a la venta en Colombia. Después surgió el dispositivo para zika y para chikungunya, que permite también la detección temprana para recibir un tratamiento que puede salvar vidas.

Animada por esos primeros pasos, Bosch fundó E25Bio en 2018, una compañía dedicada a hacer exámenes rápidos para detectar enfermedades infecciosas, junto con Lee Gehrke, profesor de la Universidad de Harvard y del MIT, y un grupo de científicos, entre los que figuran otros dos venezolanos.

“La esencia de esta compañía, incluso la visión y la tecnología, vino de esa motivación de tipo social y político que quita al ciudadano el derecho de saber lo que ocurre a su alrededor”, explica la investigadora.

La apuesta de Bosch es que este dispositivo para diagnosticar el coronavirus, similar a una prueba rápida de embarazo, cuyos resultados llegan al teléfono móvil en tiempo récord (15 minutos), esté al alcance de todos cuanto antes, en especial en Venezuela.

“Usamos para el test de coronavirus la misma tecnología que habíamos desarrollado para el del dengue. Si no fuera por eso, no hubiésemos tenido jamás la capacidad de hacerlo”, comenta. Considera que contener el coronavirus en el mundo habría sido más fácil si se hubiera contado con pruebas que garantizan la detección temprana y rápida, y de forma generalizada.

“Los científicos vimos que se debió declarar la pandemia el 1º de enero, pero no se hizo. En marzo estaba en todo el mundo, algo inaudito. Si esperamos otra vez que las organizaciones informen de arriba para abajo, va a haber un tiempo en que la población se va a ver afectada. Imagina el día en que fuera al revés, que la gente pueda informarse por sí misma, entre ellos, es por eso que les digo que la esencia y el corazón de este dispositivo está basado en solucionar problemas de Venezuela”, subraya Bosch.

Rápido y sencillo y a gran escala

Irene Bosch expresa que E25Bio hace énfasis en el uso de tecnología de punta para el desarrollo de estos dispositivos, en los que priva además la idea de hacerlos accesibles al mayor número de personas.

Añade que, por su practicidad, el uso de este dispositivo puede convertirse en parte de la vida cotidiana de cualquier persona, incluidos los médicos que quieran despejar sus dudas sobre si tienen o no el virus.

En espera de la aprobación por parte de las agencias regulatorias de Estados Unidos para pulsar el botón de la producción, Bosch explica cómo las personas pueden saber si están infectadas o no por coronavirus con el dispositivo para el diagnóstico rápido: de la interacción de la secreción nasofaríngea y el ingrediente que está en la base del test surge el resultado. Si aparece una rayita, es negativo; si son dos rayitas, positivo.

Sostiene que con la ayuda del Estado y del networking, E25Bio puede pasar de producir 100 mil a 7 millones de dispositivos cada día. “Se calcula hoy en día que en China, Corea y Japón, no importa qué país, no van a darse abasto para la cantidad de demanda de test rápidos que hay en el mundo. Tampoco en Estados Unidos. La demanda es mucho más grande que la oferta. Entonces, si nos ayudan, de una manera muy puntual, podemos escalar en la producción”, puntualiza.

Para Bosch, América Latina también es tierra fértil para la producción de estos test rápidos. “Capacidad hay (…) porque no hay necesidad que uno tenga que comprar en la China una cosa tan sencilla como esta. Si uno hace un zapato, hace una cosa de estas, esos son componentes muy sencillos; entonces nosotros queremos proponer que se produzcan en Colombia, en México, Brasil y en Venezuela, cuando lo permitan”, apunta.

El virus toca la puerta

Puede decirse que su afán por la investigación científica viene de una tradición familiar. “En mi familia hay muchos médicos y siempre corro hacia ellos. Recibo calma y serenidad”, dice Bosch, y no duda en aplaudir el trabajo de todos los que están en Venezuela. “El médico venezolano es un ejemplo de profesionalismo y de heroísmo, porque las condiciones son extremas”, agrega.

La investigadora confiesa que el virus tocó su puerta: fue contagiada por un miembro de la familia. Hoy cumple un estricto aislamiento por coronavirus, con síntomas leves, pero afirma que gracias a la aplicación de los test rápidos evitó la propagación del virus a sus abuelos, o es lo que cree, pues ahora mismo espera que pasen ocho días, el tiempo promedio de incubación del virus, para confirmar su sospecha mediante las pruebas diagnósticas rápidas.

Recomienda a los venezolanos quedarse en casa para protegerse de este virus que ya se ha esparcido por más de 100 países y ha cobrado miles de vidas. “Si bien no es el mismo virus del SARS de 2003 —su primo hermano—, es muy parecido, y no es una gripe sencilla, es una gripe neumónica. Esto es una enfermedad seria, sumamente seria”, advierte y aclara, sin embargo, que 80% de los casos no presenta síntomas graves.

Bosch confía en la llegada de un gobierno a Venezuela en el que prive la sensatez, “que vea primero por sus ciudadanos, por su salud, por su bienestar”. “En Venezuela estamos en epidemia hace tiempo, entonces si esa epidemia se va, sería lo mejor”, opina.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s