Opinión y análisis

Los retos de gobernar en incertidumbre

Extraído de: EALDE Business School

Eglé Iturbe de Blanco

            Gobernar un país en democracia es siempre una incertidumbre, aun cuando el equipo gubernamental piense en que el Plan de Gobierno tiene todos los elementos analizados, coordinados y concertados. No obstante, se pueden presentar   situaciones que no siempre están bajo el control de los decisores. Es  por ello que el gobierno siempre debe estar atento por dónde puede venir un reclamo de algún grupo de intereses colectivos, bien sean del sector político, el económico , el social o el institucional, o de grupos orientados a  asumir el poder por vías insurreccionales.

            Venezuela no ha estado exenta de estas incertidumbres. Entre los años 60 y mediados de los 70, durante los gobiernos de Rómulo Betancourt (1959-1964), Raúl Leoni (1964-1970) y Rafael Caldera (1969-1974), se mantuvo una relativa estabilidad, apoyada en los acuerdos iniciales del Pacto de Puntofijo que se firmó entre los partidos: AD  Rómulo Betancourt, COPEI Rafael Caldera y Jóvito Villalba por URD, los cuales acordaron elaborar un programa mínimo común y respetar el resultado electoral para  garantizar la estabilidad de la democracia.

Aun así Betancourt sobrevivió a un atentado (1960); a dos  división de AD, la primera en  1960, con la creación del MIR (movimiento de izquierda revolucionaria), que se llevó buena parte de la dirigencia juvenil del partido, siguiendo a Domingo Alberto Rangel; y, en 1961 con  AD-Oposición de Raúl Ramos Giménez. Enfrentó también varias sublevaciones militares y revueltas promovidas por miembros del partido comunista. Betancourt rompió relaciones con Cuba instaurando la llamada “Doctrina Betancourt”, según la cual Venezuela no reconocía gobiernos que no hubiesen sido producto de elecciones democráticas, buscando aislar a los gobiernos de Trujillo en República Dominicana por el atentado contra su persona y a Fidel Castro en Cuba. En 1961 se aprueba la Constitución Nacional vigente hasta 1999. Betancourt le entrega el gobierno a su sucesor, del mismo partido, Raúl Leoni.

Raúl Leoni gobernó a partir de 1964 con un acuerdo político llamado “Amplia Base”, en el que participaron AD, URD y el FND (Frente Nacional Democrático), integrado por las fuerzas que apoyaron la candidatura de Arturo Uslar Pietri. Este último se retiró del acuerdo político en 1966. Copei no participó en los equipos de gobierno. Leoni llamó al MIR a deponer las armas; enfrentó el desembarco de guerrilleros venezolanos y cubanos en Machurucuto; y la tercera división de AD, cuando Luis Beltrán Prieto y Jesús Ángel Paz Galarraga fundaron el partido MEP (Movimiento Electoral del Pueblo). Esta decisión produjo la pérdida de las elecciones de 1968, por 32.000 votos, y le dio el triunfo a Rafael Caldera en su tercer intento.

Rafael Caldera (1969-1974) gobernó sin alianzas políticas, solo con la gente de su partido COPEI, aunque luego hizo acuerdos con la bancada de AD en el Congreso Nacional para la aprobación de leyes importantes. Durante su mandato se logró la pacificación, cese de las guerrillas y la incorporación de los irregulares a la vida democrática; enfrentó la crisis universitaria y promovió la primera enmienda a la Constitución de 1961 para evitar que en las elecciones de 1973 participara Marcos Pérez Jiménez, dictador derrocado el 23 de enero de 1958, a través de su partido, el MIN. Surgió un nuevo partido, el MAS (Movimiento al Socialismo), dirigido por Teodoro Petkoff

Los tres gobiernos reseñados sufrieron importantes incertidumbres derivadas de las situaciones políticas que les correspondió enfrentar durante sus mandatos con los atentados personales, alzamientos e intentos de golpes militares, divisiones del partido AD y surgimiento de la guerrilla en el oriente y occidente del país. Todos estos eventos fueron controlados por los respectivos gobiernos   

Según comenta el historiador Rafael Arráiz Lucca, en su libro Venezuela 1830 a nuestros días, “el gobierno de Caldera fue un gobierno de transición hacia el bipartidismo, porque a partir de allí los sucesivos gobiernos fueron compartidos entre AD y COPEI”

En el segundo grupo de gobiernos, desde mediados de los 70 hasta finales de los 80: Carlos Andrés Pérez (1974-1979), Luis Herrera Campíns (1979-1984), y Jaime Lusinchi (1984-1989), prevalecieron las incertidumbres económicas e institucionales porque ya la democracia estaba más consolidada y el factor modelador de esas incertidumbres fueron los precios del petróleo que afectaron los niveles de ingresos, condicionando las políticas económicas y sociales.

En su primer gobierno, Carlos Andrés Pérez, CAP I, (1974-1979), quien alcanzó el poder con 48,70% de los votos bajo el lema “democracia con energía”,  solicitó al Congreso Nacional poderes extraordinarios para gobernar por decretos y leyes en materia económica y financiera durante un año, y el Congreso le otorgó al Ley Orgánica solicitada. CAP avanzó en proyectos importantes como el desarrollo de Guayana, la nacionalización del Hierro en 1975 y el petróleo en 1976, adelantándose al fin de las concesiones; de esta manera, la industria pasó a ser gerenciada por venezolanos y se creó la empresa Petróleos de Venezuela para coordinar este proceso.  El precio del petróleo continuó creciendo triplicando los niveles de 1973, lo cual permitió al gobierno de CAP una gran capacidad financiera para adelantar importantes inversiones productivas como la siderúrgica y la petroquímica, que debían desarrollar la producción de materias primas destinadas a ser procesadas por los empresarios privados, siguiendo el modelo de sustitución de importaciones que había promovido la CEPAL desde los años 60, así como también darle a las materias primas minerales un primer grado de elaboración, que permitiera  mejorar los precios de exportación de los minerales que se venían  exportando en bruto.  Así mismo, inició la creación de parques y zonas industriales a lo largo del país para el establecimiento de empresas privadas, con créditos del Estado, que a su vez creó varias empresas en los sectores definidos como básicos. Estas actividades ampliaron el papel del “Estado empresario”. Se creó el Fondo de Inversiones de Venezuela con el objetivo de administrar los recursos excedentarios del petróleo con criterio de escasez y financiar los proyectos de inversión básicos. En el siguiente gobierno hubo un viraje hacia la privatización de las empresas estatales.

El gobierno de Luis Herrera Campíns (1979-1984) estuvo compuesto por socialcristianos, sus  compañeros de infancia,  y habiendo asumido el cargo bajo el lema de “recibo un país hipotecado”, se dedicó a suspender las inversiones realizadas por el gobierno de CAP en las grandes empresas nacionales para reducir el endeudamiento y desacelerar la economía, pero los precios del petróleo siguieron subiendo a más del doble de los precios de1978, con lo cual aumentaron sus ingresos.  Estos años fueron los de la crisis de la deuda en América Latina, empezando por México, y Venezuela inició un proceso de compra de divisas por encima de sus capacidades y se vio obligado a cerrar el mercado de divisas (Viernes Negro) y devaluar, colocando un cambio a 4.30 Bs/$, y otro a 7.50 BS/$. Se creó la oficina de control RECADI (Oficina de régimen de cambios diferenciales) para administrar la entrega de divisas a productores y viajeros. La deuda no se redujo y las inversiones, especialmente en las empresas de Guayana, se perjudicaron al limitarse los recursos necesarios para concluir instalación y puesta en marcha.

            A Luis Herrera le sigue el gobierno de Jaime Lusinchi (1994-1998), quien asumió la presidencia ofreciendo pagar la deuda externa, procurando la necesaria Reforma del Estado y proponiendo un pacto social para la gobernabilidad. Las perspectivas no eran fáciles porque la deuda externa se llevaba una elevada parte de los ingresos y los precios del petróleo continuaban bajando. Conformó un gobierno con mayoría de Acción Democrática, buscando las medidas que garantizaran la paz social. Le tocó mantener durante todo su gobierno la entrega de divisas a través de RECADI con tipos de cambio diferenciales, enfrentando los reclamos de los consumidores y las protestas de los productores por los procedimientos y retardos. Para avanzar con la Reforma del Estado creó la COPRE (Comisión para la Reforma del Estado), al frente de la cual nombró a Ramón J. Velázquez, y luego, a Arnoldo Gabaldón.  El secretario ejecutivo fue Carlos Blanco. La COPRE avanzó en sus propuestas de reforma en la descentralización política, proponiendo el nombramiento de los gobernadores por elecciones regionales y la reducción del tamaño de la administración pública. El gobierno de Lusinchi asumió la renegociación de la deuda y no efectuó cambios en el modelo económico, que protegía arancelariamente la producción nacional y mantuvo los subsidios a pesar de las dificultades financieras. Lusinchi ha sido el presidente de la era democrática, que ha finalizado su gestión con mayor nivel de popularidad.

            El segundo gobierno de CAP sufrió las mayores incertidumbres políticas, económicas y sociales de la era democrática. En lo político hubo de enfrentar dos alzamientos militares; y una investigación injusta por peculado y malversación de fondos, del orden de los 250 millones de bolívares (17,3 millones de dólares ),  de la partida de rectificaciones del presupuesto nacional, recursos que fueron utilizados para sostener la seguridad de la presidenta de Nicaragua, la señora Violeta Chamorro,  lo que provocó su enjuiciamiento y encarcelamiento, la pérdida de la Presidencia de la República y la expulsión de su partido Acción Democrática en mayo de 1994. En lo económico,  afrontó la búsqueda de recursos para reponer las reservas internacionales, negociar la deuda externa  y solicitar la asistencia  de los organismos internacionales, liderados por el FMI, para iniciar un proceso de reconversión de la situación económica  y financiera del país; además, enfrentó  la incomodidad de los empresarios por el cambio del modelo proteccionista al que estaban acostumbrado.  Y en lo social,  la presión de los consumidores por la elevación de los precios de algunos bienes públicos, como la gasolina, que fue el detonante del llamado “CARACAZO”, apenas inició su gobierno.

Se separa de la Presidencia de la República el 5 junio, ocho meses antes del final de su mandato. Pérez en su discurso de despedida dijo: “hubiera preferido otra muerte”. Fue un demócrata a toda prueba, respetó la ley y el Estado de derecho. Murió en Miami, luego de 12 años de exilio, el 25 de diciembre de 2010, y sus restos fueron traídos a Venezuela 10 meses después. Fue velado en la sede su  partido, Acción Democrática.

El congreso de la República designa como presidente para completar el período de gobierno a Ramón J Velázquez (del 5 de junio de 1993 al 2 de febrero de 1994). Durante su corto período de gobierno tuvo que enfrentar acciones desestabilizadoras y saboteos en su propio despacho. Su espíritu conciliador lo llevó a cumplir su mandato dentro de un ambiente signado por las luchas electorales del momento.

Con el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez concluye la etapa del bipartidismo para Venezuela y comienza la etapa de lo que podemos llamar la antipolítica. Aumenta la abstención en las elecciones indicando un desencanto de los ciudadanos con la política de los gobiernos democráticos y esperando por un cambio que dinamizara de nuevo el interés por los gobiernos democráticos y nuevas caras en la política. El primer gobierno de este lote es el de Rafael Caldera.

Segundo gobierno de Rafael Caldera (1994-1999).  Caldera para la fecha tenía 77 años. Alcanzó la presidencia con el 30,46% de los votos y la abstención en esas elecciones fue de 39,84%, casi se puede decir que el triunfo fue de la abstención. Caldera abandonó su partido COPEI del cual fue fundador y creó el partido Convergencia. Fue candidato por ese partido y un conjunto de partidos pequeños, que en el argot popular, se denominó “el chiripero”.  Durante su mandato debió enfrentar la crisis bancaria, elecciones de gobernadores, alcaldes y concejales. En 1996 incorporó a su gabinete a Teodoro Petkoff con la “Agenda Venezuela”, a fin de  apoyar las acciones necesarias para compensar la caída de los precios del petróleo. Se inició la apertura de la industria petrolera para darle entrada a las empresas extranjeras en asociación con PDVSA para la explotación de la Faja Petrolífera del Orinoco. Cuando Caldera dejó el poder los precios del petróleo estaban en los $9. Caldera indultó a los presos de la asonada del 4 de febrero, entre ellos a su cabecilla Hugo Chávez.

             En las elecciones de 1998, triunfó la antipolítica con la victoria del comandante Hugo Rafael Chávez Frías, quien ofreció durante su campaña resolver todas las debilidades de los gobiernos democráticos anteriores y darle al pueblo un mejor nivel de vida. En los años 1999 – 2013 y, luego en los del gobierno de Nicolás Maduro, 2013- 2021,  la incertidumbre no privó, se tuvieron muy claros los objetivos  ideológicos y se logró revertir la incertidumbre desde los gobiernos a los ciudadanos, que desconocían  las medidas que se  adoptarían para terminar de convertir a uno de los países más ricos, prósperos y democráticos del continente, en uno de los más pobres, destruir la industria petrolera, la producción nacional, la salud y la educación, y enterrar la democracia  una de las más sólida de la región. Mantenemos la esperanza de que pronto  retornaremos  a la senda democrática, fortalecidos  y unidos en ese objetivo central.

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