
Benigno Alarcón Deza
Dos días después de haberse iniciado el proceso de postulación de candidatos, el Consejo Nacional Electoral mantiene bloqueadas las claves de inscripción de las dos tarjetas que representan a la Plataforma Unitaria Democrática, la de Un Nuevo Tiempo y la Unidad, después de que, horas antes de iniciarse el proceso, diera a conocer el instructivo que se aplicará para ese fin en una reunión con los partidos políticos aprobados. Es así como se introducen normas muy restrictivas que buscan dificultar la inscripción de “candidatos-tapa”, que podrían ser inscritos para guardarle el puesto a María Corina Machado mientras continúa la lucha por su habilitación. Para agravar una situación, que cada vez se asemeja más a la última elección en Nicaragua, el fiscal general, Tarek William Saab, emprende el pasado miércoles un proceso de persecución política contra el equipo de Vente Venezuela y la Plataforma de la Unidad Democrática (PUD), faltando menos de 24 horas para abrirse el proceso de inscripción de candidaturas. No obstante, y a pesar de todos los obstáculos, la candidata elegida en la Primaria, María Corina Machado, junto a los partidos de la Unidad, llegaron este viernes a un acuerdo sobre la candidatura de la UNIDAD e hicieron el anuncio en una rueda de prensa, en la que Omar Barboza, secretario de la PUD, y la lideresa de la oposición presentaron a la Dra. Corina Yoris como su candidata ante el país
Cuando faltan apenas dos días para que se cierre el proceso de postulación de candidatos para la elección presidencial de 2024, el Consejo Nacional Electoral (CNE) mantiene bloqueadas las claves de acceso al sistema de las dos tarjetas de la oposición, La Unidad y Un Nuevo Tiempo, lo que ha impedido que la candidata que representará la propuesta de María Corina Machado, la Dra. Corina Yoris, quien ha sido producto de un consenso, tras largas negociaciones entre la Unidad, incluido Un Nuevo Tiempo (UNT), y la candidata electa en Primaria, pueda ser inscrita como candidata presidencial.
Algunas personas que dicen estar mejor informadas aseguran que el sistema se abrirá hoy, después del mediodía para que pueda hacerse la postulación y, aunque las razones sobran para ser escéptico, es importante señalar que ese es solo el primer obstáculo a vencer, poque más allá del registro inicial hay un cambio malicioso de reglas de juego. Por ejemplo, un candidato no puede ser postulado por más de un partido, aunque otros partidos pueden anexarse, pero en el caso de que el CNE rechace esa postulación, ni el partido postulante ni los que se anexen podrán hacer la sustitución del candidato y sus tarjetas salen de la contienda electoral.
Cerrado el proceso de postulaciones el lunes 25, el CNE tendrá hasta el miércoles 27, para revisar estos recaudos y la inscripción electrónica. Si se observa algún detalle menor, como la calidad o especificaciones de la foto, ello se puede subsanar. Pero si el CNE decide rechazar al candidato, nuevamente, tanto el partido postulante como los que anexen a esa postulación no podrán sustituir o postular a otro candidato, y quedan fuera del proceso electoral. En otras palabras, si la PUD postula a Corina Yoris, y UNT se une para poner su tarjeta a la orden, su rechazo implicaría que ambos partidos quedan sin candidato y sin poder participar en la elección presidencial.
Pasada la alcabala del 27 de marzo, eso todavía no garantiza que la participación de esta candidatura esté garantizada para el 28 de julio, porque pueden ocurrir situaciones sobrevenidas como que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) diga que existe algún impedimento.
Es evidente que lo ocurrido el pasado miércoles 20, al iniciarse la actual ola represiva, ha tenido como objetivo quebrar la Unidad y el consenso alcanzado para ese momento entre la mayoría de los partidos de la PUD. Con ello el gobierno logró que el anuncio no se hiciese el jueves 21, como se tenía previsto, y que se reabriera el debate con algunos dirigentes de partidos que comenzaron a dudar. Afortunadamente, la Unidad no se quebró y el gobierno solo logró postergar el anuncio por 24 horas.
La actual jugada de bloquear el sistema de parte del CNE es otra forma de perseguir el mismo objetivo e intentar dividir a la oposición ante el hecho de no poder inscribir al candidato escogido para representarla y obligarla a negociar su candidatura con el gobierno o, mejor dicho, obligarla a preguntarle al gobierno a quién quiere inscribir como candidato de la oposición.
De permitirse que la estrategia gubernamental tenga éxito, podría entrarse en un escenario suicida en el que María Corina Machado y la PUD se separen, e incluso la Unidad termine dividida, no solo de cara al proceso presidencial sino a todos los demás procesos electorales que tendrán lugar en 2025. La suerte de 2025 dependerá de lo que suceda en 2024. Este año se gana todo o se pierde todo. Esta, sin lugar a duda, es la estrategia a la que el gobierno apuesta con la jugada represiva y el bloqueo ilegal de las claves de la oposición para inscribir a su candidato: divide et impera.
¿Qué dicen las mediciones hoy? Actualmente la intención de voto para Machado es de 70% y la de Maduro 22%, según el último sondeo de ORC Consultores. Si el candidato es un representante de Machado, obtiene por ahora la misma votación, pero disminuye la participación electoral potencial en al menos 17%, pasando de 60% a 43% si a Machado no la dejan participar, lo que aumenta a 47% a favor de la persona que Machado apoye en ese escenario. No obstante, esto puede cambiar dependiendo de la estrategia de persuasión que usará la candidata Machado. Esto lo sabe el gobierno y obviamente es la razón por la que arrecian las acciones para aislarla e intentar matar toda esperanza de cambio, y bajar a la gente del barco electoral para ganar por abstención y división. El gobierno pareciera dispuesto a arreciar al mejor estilo de Daniel Ortega en Nicaragua.
Mantener la polarización
Si bien es cierto de que existe el convencimiento de que no será fácil, la idea es mantener a Machado como la figura central de la campaña, Maduro vs. Machado como factores de polarización electoral. Esto se considera clave porque la posibilidad de ganar, que hoy luce clara, se mantendrá en la medida en que se logre polarizar la elección.
Pero está claro que el gobierno va a hacer todos los esfuerzos para tratar de sacar del juego a la tarjeta de la MUD y al candidato de la Unidad. Probablemente, dejaría viva la tarjeta de UNT, si este partido decide postular a otro candidato fuera del acuerdo unitario. Para Manuel Rosales, líder de UNT, esta sería una jugada de alto riesgo, primero por el poco apoyo que hoy tiene de cara a la presidencial, la señal negativa que esto enviaría sobre la división de la oposición, y el hecho de que si Rosales pierde la presidencial de este año, perderá la gobernación del Zulia en 2025.
En dicha estrategia, no se trata solo de inhabilitar sino también de generar abstención y fraccionar el voto opositor para convertir a una minoría (la del partido de gobierno) en una mayoría relativa.
Y en eso también ayuda la ralentización de todos los procesos relacionados con la elección presidencial. Hasta ahora solo han abierto 315 centros del Registro Electoral (RE), lo que no llega a uno por parroquia. Venezuela cuenta con 1336 parroquias, o sea un centro del RE por cada cuatro parroquias. En el exterior, además, no han abierto el registro de votantes porque se sabe que la casi totalidad votarían contra el gobierno que los obligó a migrar.
En conclusión…
De cara a un proceso electoral que no se perfila equilibrado, justo ni competitivo, una de las interrogantes dentro y fuera del país es qué pasaría si Maduro se mantiene en el poder con la estrategia de represión que se viene acrecentando y que se parece, cada día más, a la última reelección de Ortega en Nicaragua, lo que es un mal precedente, considerando que la comunidad internacional decidió pasar la página, abandonando a Nicaragua a su suerte. Esperemos que la comunidad internacional comprenda que Venezuela no es Nicaragua, con el respeto y la consideración que Nicaragua merece en la lucha por su libertad, y que las consecuencias serán mucho más graves para el hemisferio occidental.
Es así como, por ejemplo, según encuestadoras reconocidas, un 20% del país está pensando en emigrar en el corto plazo si no ocurre un cambio de gobierno en Venezuela. Esto podría generar un impacto significativo para los países a los que normalmente los venezolanos emigran (Colombia, Perú, Chile, Panamá, Estados Unidos, España, Portugal, Italia, entre otros). Lamentablemente, los representantes diplomáticos de algunos de estos países, justamente aquellos que se han negado a dar asilo en sus embajadas a perseguidos políticos en Venezuela, afirman en privado, que sus gobiernos podrían darse por satisfechos con elecciones con mínimas condiciones donde Maduro logre imponerse, y que hay que normalizar relaciones. Afortunadamente, otros gobiernos, más comprometidos con la democracia, insisten en generar mayor presión para que prevalezca lo acordado en Barbados y evitar un escenario peor que el de 2018.
Pero, así como a la comunidad internacional democrática le corresponde asumir un rol de compromiso y defensa de la democracia, y no de normalización de lo que no es normal, sobre la Plataforma Unitaria Democrática recae la responsabilidad de cerrar filas en torno al liderazgo de María Corina Machado, Corina Yoris y la ruta electoral, aún con condiciones cada vez más adversas, si no se quiere contribuir de manera miope al éxito de la estrategia gubernamental dividiéndose, hastiando a sus votantes, y regalándole un triunfo electoral ilegitimo a Maduro.
El reto del liderazgo es que la ciudadanía, cuya esperanza de cambio demostró en la Primaria, siga atenta y dispuesta a acompañar el proceso de cambio que le evitaría los riesgos de emprender de nuevo el camino traumático de una migración masiva y no deseada.
Categorías:Destacado, Editorial, Opinión y análisis



















