
Tomada de Reuters
En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, manifestó que está trabajando «entre bastidores» y a través de una «diplomacia reflexiva» para rebajar las tensiones con Estados Unidos respecto a Groenlandia.
Rutte evitó realizar comentarios públicos y detallados sobre el tema, argumentando que la discreción es esencial para mantener su capacidad de mediación entre los líderes aliados. Subrayó que este tipo de fricciones deben resolverse de forma amistosa para evitar que la atención se desvíe de las prioridades estratégicas de la Alianza.
Durante su intervención, Rutte enfatizó en la interdependencia de la seguridad transatlántica, recordando que la OTAN es «crucial» no solo para la protección de Europa, sino también para la de Estados Unidos. En respuesta a la reciente publicación de un mensaje personal por parte del presidente Donald Trump, que reflejaba un tono de colaboración mutua, el jefe de la Alianza insistió en que un Ártico y un Atlántico seguros son fundamentales para la integridad estadounidense.
Asimismo, reafirmó su confianza plena en el Artículo 5 del Tratado de Washington, asegurando que no tiene dudas de que EE. UU. acudiría al rescate de cualquier aliado ante una agresión, puesto que las fuerzas de la coalición están «completamente integradas».
Finalmente, el secretario general reconoció el papel del presidente Trump en el incremento del gasto militar de los aliados, señalando que su presión fue determinante para que ocho grandes economías europeas y Canadá alcanzaran el objetivo del 2 % del PIB en defensa en 2025.



















