
Tomada de Getty Images
Las Fuerzas Armadas de Irán advirtieron que la presencia de tropas estadounidenses en la región no funciona como disuasión, sino que incrementa su «vulnerabilidad» al convertirlos en objetivos accesibles después del despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln en Oriente Medio.
Desde la Base Khatam al Anbiya, el mando militar iraní calificó de «estimaciones incorrectas» cualquier plan de operación rápida contra su territorio, asegurando que, aunque la República Islámica no iniciará un conflicto, responderá con contundencia ante cualquier amenaza a su seguridad nacional.
Por su parte, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) justificó la movilización de su flota como una medida para garantizar la estabilidad regional y permitir una respuesta ágil ante decisiones políticas o militares.
El despliegue ocurre en un clima de alta fricción, reforzado por las declaraciones del presidente Donald Trump, quien instó a Teherán a detener la represión contra las protestas internas en el país .
Mientras el Gobierno iraní acusa a potencias extranjeras de organizar estos disturbios -que han dejado miles de fallecidos-, Washington mantiene que «todas las opciones están sobre la mesa».



















