
Tomada de Yuri CORTEZ/AFP/Archivo
Las organizaciones sindicales autónomas de Venezuela mantienen su propuesta presentada en el Foro de Diálogo Social, en la que plantearon fijar el salario mínimo basándose en el Convenio 131 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), donde se pidió un incremento inicial del 200% para la recuperación del poder adquisitivo.
El Monitor Sindical y las principales centrales obreras defienden un enfoque equilibrado que integre las necesidades de las familias, el costo de vida y los factores de productividad económica, exigiendo que se retome la metodología de cálculo acordada en los espacios de diálogo social.
La demanda surge en un contexto donde el salario mínimo es de 130 bolívares desde marzo de 2022, lo que equivale aproximadamente a 0,40 dólares mensuales. Se trata del periodo más largo sin ajustes legales en casi tres décadas. Ante los bonos gubernamentales que elevan el ingreso promedio a unos 70 dólares, los sindicatos advierten que la «bonificación» del ingreso no sustituye al salario ni garantiza derechos fundamentales como la seguridad social.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones como la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) y la Confederación Sindical Autónoma (ASI), además del apoyo de la ONG Provea, que subraya la urgencia de rescatar el valor del trabajo para lograr una verdadera convivencia social.



















