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¡Fuerte y Claro! : San Diego y San Cristóbal

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Por: Juan Manuel Trak / Jueves, 29 de mayo de 2014

El domingo 25 de mayo de 2014 se celebraron las elecciones en los municipios San Diego, Estado Carabobo, y San Cristóbal, el Estado Táchira; dichos comicios fueron una consecuencia de las protestas iniciadas el 4 de febrero y que resultaron con el trágico saldo de más de 40 muertos, cientos de heridos, miles de procesados, Leopoldo López preso, así como los alcaldes Daniel Ceballos (San Cristóbal) y Vicencio Scarano (San Diego) destituidos y recluidos en una prisión militar.

La destitución y encarcelamiento de estos alcaldes no fue una casualidad, sino un mensaje al resto de los alcaldes de la Unidad Democrática para que asumieran ellos mismos la represión de la protesta. En ambos casos, los juicios fueron expeditos, no se garantizó el debido proceso y se irrespetó la voluntad ciudadana expresada en las elecciones municipales de diciembre de 2013. La inmediata convocatoria a elecciones en dichos municipios por parte del Consejo Nacional Electoral también fue un mensaje sobre el control que ejerce el ejecutivo nacional sobre dicho poder público. Así, Scarano y Ceballos son casos ejemplarizantes que el gobierno ha utilizado para demostrar su poder y capacidad de control sobre las instituciones políticas del país.

Sin embargo, el gobierno no fue el único que envió un mensaje. Desde la destitución de los burgomaestres y la convocatoria a elecciones en ambos municipios, la oposición también ha utilizado a ambos casos como medios para comunicar sus posiciones políticas, pero también su capacidad de cohesión. Por un lado, la destitución arbitraria de los alcaldes y su encarcelamiento nutren el conjunto de denuncias sobre el talante autoritario del régimen y la falta de independencia por parte de los poderes públicos, así dentro y fuera de las fronteras venezolanas el gobierno de Maduro pierde legitimidad democrática al atropellar a autoridades locales democráticamente elegidas.

Por otro lado, la Mesa de la Unidad Democrática mostró al país que la estrategia electoral unitaria es imprescindible para la lucha política. Más allá de las importantes diferencias de orden estratégico, la unidad a nivel electoral garantiza capacidad de competir contra la maquinaria electoral del PSUV y sirven de lección para las próximas elecciones legislativas en 2015. Por último, la estrategia de lanzar a la esposas de los alcaldes presos como candidatas en los respectivos municipios fue acertada en este contexto, puesto le dijo a la ciudadanía y al gobierno que hay un apoyo irrestricto a Ceballos y Scarano y a la gestión que representan.

Pero quizás el mensaje más importante lo dio la ciudadanía de ambos municipios, no tanto por la victoria de las esposas de los alcaldes presos y candidatas por la Mesa de la Unidad; sino por los niveles de participación que se registraron. Para el gobierno, el mejor resultado esperado no era la victoria sino la baja participación, situación que fue fomentada desde la convocatoria misma por parte de Tibisay Lucena y la falta de información sobre el proceso, hasta el exceso de efectivos militares del Plan de República en los centros de votación el día de la elección. Así, por acción u omisión, el gobierno deseaba una participación significativamente más baja que la de las elecciones de diciembre de 2013. Sin embargo, la participación fue similar a dicha fecha, en el caso de San Diego, Estado Carabobo, la participación rondó el 65% frente al 67% de diciembre, mientras que el San Cristóbal, Estado Táchira, la participación estuvo alrededor de 59% comprado con el 61% de las municipales anteriores.

Fuente: Elaboración propia con datos del CNE.

Fuente: Elaboración propia con datos del CNE.

El hecho que la participación se mantuviese casi igual da cuenta de que la estrategia de desmovilización no funcionó para el gobierno, la ciudadanía ratificó su carácter democrático y demostró que protesta en la calle y elecciones no son estrategias de lucha excluyentes sino que, por el contrario, son complementarias. El segundo mensaje que enviaron los ciudadanos tanto al gobierno fue que el rechazo a su gestión está en incremento. En ambos municipios el caudal de votos del gobierno disminuyó al mismo tiempo que el de la oposición aumentó: en el caso de San Cristóbal el PSUV perdió alrededor de 5 mil votos, mientras que Patricia Gutiérrez de Ceballos obtuvo 6 mil votos más que su esposo. En el caso de San Diego la situación fue similar, el PSUV perdió 2 mil votos en comparación a diciembre, mientras que Rosa de Scarano obtuvo 4 mil votos más que su marido.

En cualquier caso, en las dos elecciones el PSUV es el gran perdedor, si utilizamos como indicador la volatilidad electoral, que mide la transferencia de votos de un partido o bloque a otro en dos elecciones consecutivas, tenemos que en el caso de San Cristóbal el PSUV transfirió 5% de votos a la Mesa de la Unidad, mientras que en el caso de San Diego el partido de gobierno transfirió un poco más de 9% de sus votos a la MUD, en tan solo 5 meses. Así, el gobierno recibió una lección por parte de la ciudadanía que no solo participó en un proceso sobrevenido, sino que demostró su apoyó a los alcaldes presos y rechazó la política autoritaria y de confrontación que ha impulsado el partido de gobierno desde el inicio de las protestas.

Para el gobierno y sus aliados esta situación resulta incómoda, puesto que refuerza la legitimidad de los alcaldes presos y la Mesa de la Unidad; así como también es una muestra de la orientación democrática de buena parte de la oposición venezolana. La respuesta desde algunos sectores del gobierno parecen indicar que no han entendido el mensaje, por ejemplo, el partido Patria para Todos (PPT) reaccionó a estos resultados indicando que: “el síndrome de Estocolmo no fue posible cortarlo, porque en ambos municipios la violencia se expresó de una manera arrolladora pero las víctimas terminan simpatizando con sus opresores. Esa es una lectura que tenemos que hacer”[1] . Lecturas como ésta revelan que una parte del gobierno no tiene capacidad de ver la realidad más allá de su prisma ideológico, dejando de lado el hecho que la ciudadanía expresó su contundente rechazo frente al verdadero agresor: el gobierno nacional. Así pues, la lectura del PPT no toma en consideración que la ciudadanía percibe que los alcaldes Ceballos y Scarano están secuestrados en una prisión militar, y que la represión brutal e indiscriminada ejercida por la Guardia Nacional y la Policía Nacional Bolivariana hacen del gobierno nacional el gran agresor de estos municipios.

Así las cosas, los ciudadanos de San Cristóbal y San Diego dieron un mensaje fuerte y claro; pero la trayectoria del gobierno demuestra que suele hacer oídos sordos ante los reclamos y demandas de la sociedad, lo que profundizará la conflictividad e ingobernabilidad que vive el país en estos momentos.

REFERENCIAS

[1] Tomado del Correo del Orinoco, 27 de mayo de 2014. Disponible en: http://www.correodelorinoco.gob.ve/politica/ppt-afirmo-que-elecciones-san-diego-y-san-cristobal-%E2%80%9Cgano-pais-gano-paz%E2%80%9D/

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