Opinión y análisis

Los tiempos por venir

AN1-1100x618

PDF compartir

Guillermo Ramos Flamerich – 26 de Febrero de 2016

El gobierno de Nicolás Maduro sigue con su afán de autodestruirse. El problema es que con cada discurso, cada acción o, mejor dicho, inacción, está acabando con Venezuela. No hay respuestas congruentes ante la problemática de la escasez, salud, seguridad… en fin, lo básico para poder subsistir. Todo es un letargo, una estúpida cadena de cuatro horas, una farsa que ya no puede más. Porque la liga que sostenía el espectáculo de la Revolución Bolivariana, no solo se rompió con la caída de los precios del petróleo, sino mucho antes, con tanta corrupción, falta de planificación, la moral suspendida y esa sordera criminal que está arrasando con todo.

Mientras tanto la Asamblea Nacional, de mayoría democrática, intenta dibujar un país. Pero sigue pareciendo un intento. El gobierno la ataca constantemente, busca dejarla como mero jarrón decorativo, mientras la acusa de no solucionar los problemas que “prometió” resolvería en campaña. Niegan la esencia legisladora de nuestro parlamento y la acusan de ser el nuevo centro de la conspiración contrarrevolucionaria. El tema es que el tiempo pasa y el desencanto aumenta y ese desencanto también afecta a la Unidad. No es únicamente la salida de Maduro de la presidencia, algo que ya parece evidente para todos, sino las bases que edifiquen la república que merecemos.

La Unidad debe mantenerse cohesionada en sus propósitos primordiales. Uno de ellos es mostrarse fortalecida, segura y optimista del país que viene, a pesar de que todos los indicadores y la cotidianidad del venezolano digan lo contrario. Presentar los pasos para salir de manera constitucional del disparate que hoy está en Miraflores. Eso sí, coherencia ante todo. Explicar de manera pedagógica los mecanismos existentes, el que más conviene (o los que más convienen) y sus fases. Todo el esfuerzo opositor debe repercutir en una fuerza organizada, capaz de lograr el cambio como bloque y no el intento de islotes enamorados de una forma de hacer las cosas que a medio camino la abandonan por falta de apoyos.

Pero, ¿qué hay después de Maduro?

efwwDe nuevo, la pedagogía. Intelecto, habilidad y acción. Construir no solo el discurso, también el método para salir de este atolladero con los recursos y la situación existentes a partir de los reclamos, sueños y propuestas de la gente común. La Unidad como guía y sustento de una visión compartida de cómo deben ser las cosas. No fantasear con hechos fortuitos que den un giro a la ruleta para decir nuevamente: Mientras haya petróleo que siga el bonche.

Fundamental: que la dirigencia entienda y se lo exprese a toda la nación que los tiempos del personalismo ya pasaron. Salir de esto y construir a Venezuela debe y tiene que ser una obra en colectivo. Donde a cada uno de nosotros, ciudadanos, nos duela, pero también nos ocupe transformar estas realidades. Grandes líderes surgen de emergencias, pero el cálculo individual, la ambición de un cargo, deben pasar a un segundo, tercer, cuarto plano.

Es el momento de hacer las cosas diferentes, la historia contemporánea hoy nos enseña lo que no funciona, lo que produce división y muerte. Lo fallido. Si de todo esto hemos aprendido las enseñanzas fundamentales, nada habrá sido en vano.

Que el afán sea construir república, servir al país, sentirnos como nación, como capacidad y compromiso para ser cada día mejores.

1 reply »

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s