Espacio plural

¿Se reunificará el oficialismo?

Espacio-Plural-JB

José Bucete – 16 de junio de 2017

 

PDF compartir

Lo primero que hay que tener presente es que hay varios tipos de oficialismo: el madurismo, el chavismo, y el chavismo disidente. Si usted tiene otras variantes, siéntase libre y cómodo de agregarlas, sin embargo, hablemos de estas 3 que son las que están en este momento en una disputa bien interesante.

Por otro lado, tenemos que la oposición se mantiene unida y con objetivos comunes, con esfuerzo y concurso de todos los actores. Y todo parece indicar que eso seguirá así por un buen tiempo, y cuando digo “buen tiempo” me anticipo a lo que va a venir como transición en el país, que va a obligar, sin ningún tipo de dudas, a mantener filas cerradas.

Entonces, veamos gráficamente los grupos que dividen al oficialismo (sin entrar en la menudencia de los subgrupos que componen a esos grupos). El madurismo no es lo mismo que el chavismo, provienen de ahí (del chavismo), pero como grupo de poder el chavismo no existe porque sencillamente Chávez ya no existe, entonces la élite que hoy gobierna es la del madurismo, es Nicolás Maduro y todo lo que a él rodea en el gobierno. Mientras que el chavismo son todos aquellos que se agrupan, en los que he denominado como los “ex”, ex ministros, consejeros, ex allegados al gobierno de la era Chávez, es decir, ellos eran el antiguo cogollo, conclave o élite que gobernaba. Por último está el chavismo disidente, son todos aquellos que apoyaron a Chávez, pero fueron críticos de algunos aspectos de la gestión gubernamental, no gobernaron en las altas esferas del poder nacional y se hacen llamar revolucionarios, socialistas. Ambos, tanto los disidentes como los chavistas son los que popularmente se denominan: “Chavistas mas no maduristas”. Desde el ocaso del ex presidente ya elevaban el tono de su voz para criticar la opción de Nicolás Maduro como candidato de la revolución. Criticaron varias cosas, como por ejemplo: Nicolás Maduro venía de ese círculo que había hecho que el modelo chavista se fuera resquebrajando; al igual que muchos, ellos sabían que con Nicolás en el poder se iba a instaurar una pandilla que gobernaría con el único fin de preservar el poder y al garete con todos los “logros” de la revolución.

Bien, este escenario nos dibuja como están compuestos estos grupos, que si bien es cierto disputan el poder, lo disputan con visiones distintas, formas distintas y hoy con objetivos diferentes, pero todos están por la búsqueda del poder.

Al principio del gobierno del presidente Maduro, solo se veían ellos, el clan gubernamental y la disidencia chavista, estos últimos veían con cara de pocos amigos al gobierno, parecían indefectiblemente destinados a pasar a la oposición. Sus voces críticas, a veces con una vehemencia que parecía más querer llamar la atención que realmente criticar el fondo de los problemas. Sin embargo, se organizaron y se pararon firme ante la hegemonía psuvista dentro de las filas del oficialismo; en varios casos se aprovecharon de hacer alianzas con el PSUV para lograr espacios de poder que por sí solos no los iban a lograr. En otros casos el gobierno les prohibió la conformación y legalización de sus parcelas políticas, como es el caso de Marea Socialista, pero más allá de esta particularidad el GPP se convirtió en la plataforma donde muchos descontentos se descargaron por esas tarjetas electorales.

La disidencia chavista no iba a llegar hasta allí; iban a ir cambiando poco a poco sus relatos, enmarcados en el socialismo, en la revolución pero que iban a tener códigos en sus críticas que iban a parecerse a las críticas que por más de 18 años ha hecho la alternativa democrática. Aquí se evidenciaba una pelea frontal con el madurismo.

Luego aparecieron los chavistas (puros), aquellos que también se denominan chavistas pero no maduristas. Empezaron a elevar sus voces y a criticar con tal afán al gobierno que parecían querer competirle el puesto a la oposición. De pronto llegó el cataclismo, un hecho inédito que nadie esperaba: aparece en una alocución la Fiscal General de la República que movió los cimientos del socialismo del siglo XXI, y súmele los dos magistrados que se pronunciaron contra la propuesta constituyente del presidente Maduro.

Ahora bien. En la entrega pasada escribí sobre la clave del éxito que ha tenido la alternativa democrática, y es fundamentalmente el hecho de haber escogido como forma de lucha la “lucha no violenta, resistencia pacífica” ha sido clave para lograr aglutinar a un grupo muy heterogéneo como la MUD y toda la sociedad civil que la acompaña. Otro elemento ha sido el efecto que han transmitido los diferentes liderazgos del sector opositor que a pesar de las diferencias han sabido mantenerse unidos, en objetivos, líneas comunicacionales, en el acompañamiento en el terreno a la gente de la sociedad civil, y en el sentido de la oportunidad; sin desbocarse pero actuando con contundencia. Preparando el terreno para las acciones constantes que mantienen en la calle. Esto se ha visto reflejado en el éxito de las convocatorias que ha hecho el sector opositor, la gente se mantiene en la calle asistiendo a las actividades. Ese respaldo es clave para mantenerse unidos y abrir las puertas para los que vengan.

Ahora, eso es a lo interno de los considerados opositores, pero esas claves que han traído éxitos permiten que tanto el chavismo “puro” que adversa al presidente Maduro, como la disidencia del mismo vea la posibilidad de hacer propuestas indirectamente que involucren directamente a una inmensa mayoría de los venezolanos. El chavismo “puro”, la disidencia chavista y la MUD probablemente no terminarán unidos en un solo bloque homogéneo, como el PSUV, pero si políticamente con visiones distintas pero con objetivos comunes: elecciones libres, reconocimiento de instituciones del estado, reconocimiento de la crisis que permita abordarla integralmente, entre otros.

La Fiscal interpuso ante el TSJ un recurso de nulidad de los actos del CNE y llamó a los ciudadanos a sumarse a esa iniciativa; la MUD por su parte sin mayores complejos aceptó y pidió a sus seguidores apoyar el acto de la Fiscal General. Esos gestos son decisivos para seguir sumando voluntades y lograr los objetivos planteados. Veo y creo que el oficialismo logre construir puentes entre esas tres islas que se convirtieron, pero la isla que parece estar destinada a quedar en el aislamiento solitario, sin duda será el madurismo y más cuando le planteó al chavismo y su disidencia una batalla sin cuartel. La política es dinámica.

Dios bendiga a Venezuela.

 

2 replies »

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s