
Tomada de Capital
Los países del G7, reunidos en la localidad francesa de Évian, solicitaron a sus ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales, un trabajo de análisis y supervisión de las implicaciones que la inteligencia artificial (IA) puede tener sobre las economías.
«Solicitamos a nuestros ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales que, en coordinación con los supervisores financieros y los representantes de las instituciones financieras globales y las empresas tecnológicas, profundicen en el análisis de las oportunidades emergentes y los riesgos potenciales derivados de la inteligencia artificial», indica un comunicado publicado tras la reunión.
El objetivo principal de esta supervisión es determinar las consecuencias cuantitativas y cualitativas de la inteligencia artificial en la productividad, el sector financiero y los mercados laborales. Asimismo, incluyeron en su plan de monitoreo el desarrollo de las tecnologías cuánticas, con el fin de anticipar su impacto en el sistema, una acción conjunta que pretende establecer un marco de conocimiento técnico ante la rápida evolución y adopción de herramientas disruptivas a escala internacional.
Esta decisión coincide con las alertas emitidas por instituciones como la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, que ya han solicitado información sobre los riesgos asociados a estas tecnologías.








