Espacio plural

Rouseff, Itamaraty y Venezuela en clave 2015

Imagen Miguel Moll 2
PDF   compartir

Miguel Moll[1] / 28 de noviembre de 2014

Vienen cambios notables en las formas del accionar político de la
cancillería brasileña; y Venezuela, por acción y omisión,
estará en el centro del tablero de la geopolítica carioca para 2015.
 

La estrecha reelección de Rouseff en Brasil y su inminente cambio de rumbo económico (más amable con el mercado y menos cortesano con la retórica fidelista), combinado con la purga anticorrupción que la operación policial adelanta, son el resultado de las fuertes presiones que desde 2013 ha venido sorteando la inquilina de Planalto – huelgas, manifestaciones, elecciones – y que han impulsado a la oposición liderada hoy por Neves a convertirse en una alternativa de gobierno para 2019.

Imagen Miguel Moll 4Esos cambios en la política interna ya son palpables en la interrelación con el Poder Legislativo: la comparecencia del Canciller carioca a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado para dar explicaciones sobre el incidente del ministro venezolano Jaua y su niñera, revolver y esposa incluidas, es una muestra tangible de ello.

Superar la corrupción en Petrobras e independizar al Banco Central de Brasil tienen una enorme repercusión en otra institución importantísima de este país, Itamaraty.

Itamaraty, la otrora famosa cancillería brasileña, ha sido el portaestandarte para la institucionalidad brasileña y la cantera de cientos de miles de diplomáticos brasileños educados y formados bajo su insignia. Itamaraty dirigió por años la formación del cuerpo de diplomáticos y funcionarios de alto nivel que lograron hacer de Brasil la potencia emergente más importante del mundo occidental y contribuyeron de forma fundamental a que Brasil sea la 9na economía del mundo para 2014.

Los años del gobierno de Lula (2003 – 2011) y los de su sucesora (2011 –) han enrevesado esa política exterior, haciéndole más dependiente de los intereses de gobierno ligados a la visión petista del mundo, especialmente, en temas sensibles como democracia, libertad de expresión y derechos humanos.  Su gran mentor fue y sigue siendo el principal asesor de política internacional, el profesor Marco Aurelio García, un canciller en la sombra desde entonces.

Imagen Miguel Moll 1El escenario sin embargo ha cambiado notablemente en 2014 con el conjunto de sucesos que afectan a la presidencia de Brasil, pareciendo hacer retornar a la independencia institucional a tres órganos claves de ese país (Petropar, Banco Central e Itamaraty).

De concretarse lo anterior, el año 2015 tendrá un “sello brasileño” distinto en organismos como MERCOSUR y la UNASUR al que hemos visto durante estos años: destrabar el MERCOSUR para hacerlo un foro de facilitación de emprendimientos y competencia entre socios del tipo regionalismo abierto, ha de ser la primera acción en política exterior del segundo gobierno de Dilma en la esfera regional.

UNASUR a su tiempo forma parte del tablero geopolítico de Brasilia, su énfasis actual está en la interconexión de Brasil con el Pacífico a través de Perú, Bolivia y Chile bajo la llamada Iniciativa de Infraestructuras Regionales de Sur América (IIRSA), por las que Brasil es el principal inversionista, y cuyos ojos están puestos en China y el dinámico sudeste asiático (APEC, ANSEAN, TPP).

Estamos asistiendo a la desideologización de las decisiones en política externa y una vuelta tranquila al pragmatismo que caracterizaron a su profesional cancillería por años.

Para este Brasil, el Brasil de 2015, el déficit democrático en Venezuela y su crisis económica descomunal afectan imperiosamente su accionar regional. El objetivo brasileño en América del Sur es ser el Estado pivote capaz de garantizar un territorio, una población y unos recursos suficientes que hagan de sus vecinos Estados prósperos bajo el acompañamiento brasileño.

Imagen Miguel Moll 3El objetivo final escapa a estos vecinos y a esta región, Itamaraty tiene puesta su vista en un asiento como Miembro Permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que por tantos años ha querido lograr, y que uno de sus vecinos en calidad de no permanente ocupará en tan sólo un par de meses: Venezuela. Brasil no puede permitir que la representación suramericana – Venezuela – coloque en riesgo el perfil de la región que pretende él liderar como zona próspera, en paz y democracia. Suficiente con su propia crisis de confianza interna como para lidiar con un vecino díscolo.

Sin que haya rupturas en el fondo, vienen cambios notables en las formas del accionar político de la cancillería brasileña; y Venezuela, por acción y omisión, estará en el centro del tablero de la geopolítica carioca para 2015.

[1] Politólogo (Universidad de Los Andes – Mérida), Maestría en Relaciones Internacionales (Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá)

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s