Enfoque Político

Presidente versus Parlamento en Venezuela

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                                                                                                            Juan Manuel Trak  –  17 de marzo de 2017

Durante 2016 asistimos al conflicto de poderes más importante entre el Poder Ejecutivo y Legislativo desde 1999. En aquel momento, cuando Chávez ganó la presidencia por primera vez, observamos cómo, no teniendo una mayoría en el antiguo Congreso, este logró presionar al parlamento para que le otorgara poderes especiales para gobernar en materia económica, así como a la Corte Suprema de Justicia para otorgarle el poder de convocar a una Constituyente sin que se reformase la Constitución del 1961, y colocando las bases de dicha convocatoria sin discusión parlamentaria. Así, en un momento donde las instituciones tenían la posibilidad de moderar los cambios, su propio desprestigio y debilidad las llevaron a evitar ser mecanismos de contrapeso a Chávez. Una vez montada la Asamblea Nacional Constituyente, dominada casi enteramente por el chavismo, el Congreso fue fácticamente anulado, incluso antes de la aprobación de la nueva Constitución, y la Asamblea Nacional Constituyente se abrogó las funciones de control que debían estar en manos de las cámaras del antiguo congreso. De aquellas tierras, estos lodos.

Durante 15 años la Asamblea Nacional estuvo dominada por el chavismo, y siempre que tuvo una mayoría de tres quintas partes otorgaba al presidente poderes para gobernar por decreto. Al principio del período 2000-2005, cuando el MVR, MAS y PPT tenían control de más de 100 escaños en la AN, dieron a Chávez la primera Ley Habilitante bajo la nueva constitución, de la que derivaron los 49 decretos leyes económicos que condujeron a la ingobernabilidad que vivimos entre 2000-2004. En 2005, cuando la oposición se retiró de las parlamentarias, se abrió la puerta para que Chávez gobernara sin contrapesos. Durante este período el partido de gobierno aprovechó la oportunidad para terminar de infiltrar las instituciones políticas. A pesar de haber tenido el control del 100% de los escaños en la Asamblea Nacional, Chávez solicitó dos veces poderes para gobernar por decreto. El más importante fue la Ley Habilitante de 2010, aprobada por la Asamblea Nacional saliente una vez conocidos los resultados electorales de las elecciones de 26 de septiembre de 2010. Ante la expectativa de tener únicamente una mayoría simple en el período legislativo 2011-2015, entregaron a Chávez una habilitante de 18 meses, es decir, capacidad de gobernar por decreto casi los dos años que le restaban de su mandato.

Fuente: Elaboración propia a partir de Transparencia Venezuela[i].

Tras el fallecimiento de Hugo Chávez, el entonces Presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, se dio la tarea de destituir a diputados de la oposición sin respetar procedimientos, con el fin de alcanzar nuevamente la mayoría requerida para dar una Ley Habilitante a Maduro.  Destacan los casos de María Corina Machado, Richard Mardo y Mercedes Aranguren, destituidos sin cumplir con la mayoría de dos terceras partes requeridas por la constitución. En el caso de la Diputada Aranguren, su suplente pertenecía al PSUV, mientras que en el caso de Machado su suplente fue cooptado por el partido de gobierno. También hay que recordar los saltos de talanquera, como los de Jesús Paraqueima (PODEMOS), Hernán Núñez (VP) y William Ojeda (UNT), quienes abandonaron las filas de sus respectivas organizaciones para incorporarse a las del PSUV. En cualquier caso, el gobierno subió su contingente parlamentario de 98 a 100, lo que abrió la compuerta para dos nuevas leyes habilitantes, en este caso para Maduro, una en 2013 y otra en 2015.

Una vez perdida la Asamblea Nacional, el gobierno perdió también toda posibilidad de seguir ejerciendo el poder sin control parlamentario. De manera que, entre negociar con la oposición sus iniciativas legales, el nombramiento de Magistrados del TSJ, Rectores del CNE y miembros del Poder Ciudadano, o anular la Asamblea Nacional por cualquier medio posible, se optó por la segunda opción. Los datos de la encuesta de élites de 2015 permiten observar que las preferencias de los diputados del PSUV y el resto de las organizaciones políticas grandes en la AN se polarizan en torno a si se puede debe dar más poder al presidente o no. Ante la interrogante, “Indique en la siguiente escala su posición personal sobre la forma de gobierno. 1 A favor de aumentar las atribuciones del Presidente en detrimento de la Asamblea-10 A favor de aumentar las atribuciones de la Asamblea en detrimento del Presidente”[ii].

 

Fuente: Elaboración propia a partir de datos PELA[iii]

El Gráfico 1 muestra como, para los miembros del PSUV, lo más relevante es aumentar los poderes del presidente, mientras que para las organizaciones políticas miembros de la Mesa de la Unidad Democrática es más importante incrementar el poder de la Asamblea Nacional. Esta polarización respecto al diseño político e institucional se ha evidenciado en la manera como el partido de gobierno ha tratado de gobernar durante los últimos 15 años. Cuando Chávez no tuvo la mayoría requerida en el antiguo Congreso, este se anuló a través de la ANC. Cuando supo que perdía la mayoría de tres quintos en 2010, dieron a Chávez una Habilitante casi hasta el final de su mandato.  Cuando Maduro llegó al poder, tergiversaron las normas para destituir diputados de la oposición, al tiempo que cooptaron a otros, con el propósito de lograr la mayoría que necesitaban. Ahora, cuando ninguna de estas estrategias es posible, el gobierno prefirió terminar de quebrar la democracia, desconociendo a la Asamblea Nacional y gobernando sin el contrapeso más importante de cualquier República.

En definitiva, el gobierno prefirió deslastrarse de los principios democráticos, antes de perder parte del poder y verse forzado a negociar sus decisiones políticas. En este contexto, los ciudadanos estamos sometidos a la arbitrariedad del gobierno, donde no existe estado de derecho, ni garantías sobre la inviolabilidad de nuestros derechos humanos, civiles y políticos.

 

 

[i] «Asamblea Nacional período 2011-2015. El Poder Legislativo al servicio del PSUV» (Caracas, Venezuela, 2015), http://transparencia.org.ve/wp-content/uploads/2015/11/Quinquenio-2015.pdf.

[ii] Manuel Alcántara, Latin America parliamentary elite project (PELA) (University of Salmanca (1994-2017), 1994).

[iii] Ibid.

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