Monitor electoral

José Domingo Mujica: “CNE nunca ha permitido revisar exhaustivamente las huellas electorales”

Compra de votos, chantaje y violencia estuvieron presentes el 15 de octubre, denuncia la Red de observadores de la Asamblea de Educación


Al menos 12 violaciones a la normativa electoral se cometieron el día de las elecciones de gobernadores, el resultado es “imposible considerarlo una expresión fiel de la voluntad ciudadana”, denuncia la ONG

Con más de una decena de vicios y violaciones a la normativa electoral, la Red de Observación Electoral de la Asamblea de Educación es tajante al afirmar que el proceso de votaciones del pasado 15 de octubre para elegir a gobernadores en 23 estados estuvo marcado por un sesgo que supera con creces las irregularidades registradas y conocidas en elecciones anteriores.

Esta organización lleva 11 años de experiencia en la observación y acompañamiento de elecciones en Venezuela pero en esta oportunidad afirma, por primera vez, que las irregularidades tuvieron “indudable incidencia” en los resultados “lo que hace imposible considerarlas una expresión fiel de la voluntad ciudadana”.

Su coordinador, José Domingo Mujica, asegura que en el ejercicio de la observación se pudieron constatar la compra de votos en la puerta de las mesas con la obligación de ejercer el sufragio acompañado, violentando la normativa para el voto asistido en al menos un 16 % de los centros a nivel nacional.

“Otra práctica es que con la actuación de bandas armadas se busque agredir a los contrarios. Con los cambios de centro en esta oportunidad se vio más este tipo de incidencias”. Mujica explica que esta amenaza violenta se vivió con más fuerza en Mérida pero que en total afectó al 60 % de los centros electorales en donde se registraron hechos de violencia.

“El uso de recursos públicos incide de forma importante sobre la elección”

Además, esta red de observación detectó que en un 39 % de los centros no había testigos debidamente acreditados de los distintos partidos, mientras que en un 44 % el escrutinio y la validación ciudadana no fueron un acto público. Siendo estas dos últimas incidencias las de mayor gravedad pues ponen en entredicho la “transparencia y limpieza” de la emisión final de los resultados en su trasmisión al CNE (Consejo Nacional Electoral) y en la correspondencia con la totalización de las máquinas.

Los debates sobre estas incongruencias persisten aún en el estado Bolívar con especial atención. Esta entidad federal es la única, hasta los momentos, en la que la Mesa de la Unidad Democrática ha presentado constancia de alteración de resultados en favor del candidato del Psuv, Justo Noguera, ya proclamado como gobernador. En total, 11 actas arrojadas por las máquinas de votación y en manos de testigos de oposición muestran una diferencia de 728 votos a favor del candidato de la Unidad, Andrés Velázquez, mientras que los datos publicados por el CNE indican que Noguera estuvo 1.471 votos por encima.

Por su parte, la Asamblea Nacional ya ha aprobado un el acuerdo para declarar las elecciones regionales como fraudulentas. Pero este informe, añade Mujica, debe estar sustentado por las irregularidades en los preparativos previos al evento, como la no sustitución de candidatos y migración de centros electorales.

En bolívar, 11 actas arrojadas por las máquinas de votación y en manos de testigos de oposición muestran una diferencia de 728 votos a favor de Andrés Velázquez

“SE REQUIERE UNA AUDITORÍA MUY CUIDADOSA”

¿Cómo se vivió la jornada de 15 de octubre? ¿Fue diferente a otros procesos en los que han participado como observadores?

—Para nosotros lo primordial estuvo en la antesala del proceso del domingo. Los días previos estuvieron caracterizados por una serie de medidas tomadas por el Consejo Nacional Electoral que, en clara violación de lo establecido por las leyes, configuraron un cuadro donde la elección se da en condiciones desiguales. Nos referimos, por ejemplo, a no permitir a los partidos reemplazar a los candidatos. Luego, a apenas tres días de la elección, realizar un cambio de lugar a los centros dando una justificación por demás dudosa y en sitios donde incluso no correspondía a las razones que el CNE argumentó, lo que por cierto  es un tipo de manipulación electoral conocida en otros países para que esos cambios de última hora despisten a los electores. Otra cosa bastante seria que ocurrió días anteriores es que no hubo posibilidad para los electores de revisar, corregir o modificar su registro electoral porque recortaron de seis meses a mes y medio el período de preparación de las elecciones.

Además, en la campaña misma fue público y notorio el uso de recursos de la nación en favor de los candidatos del oficialismo. A algunos les dieron cargos que les permitieron aparecer en actos de entrega de propiedades, en entrega de bienes o cosas por el estilo. Sin duda, esto siempre ha estado allí, pero esta vez fue notoriamente superior; se puede ver fácilmente incluso en las mismas propagandas de televisión que los candidatos del Gobierno hacían.

Pero en la ejecución de la elección misma ocurrieron otros hechos que siempre han existido en Venezuela, pero que esta vez se manifestaron con muchísima más fuerza. Y lo primero que hay que saber es que la característica de las elecciones en los centros urbanos es muy distinta a cómo transcurren las elecciones en las zonas más apartadas, allí puede llegarse a abusos de un calibre enorme.

¿Cuáles abusos registraron en estas elecciones a gobernadores?

—Hubo muchas fallas. Un ejemplo grave es que las autoridades de los centros electorales, que son los miembros de mesa, se dedicaron a presionar a los electores para que votaran de una manera determinada, obligándolos a aceptar acompañamiento. De eso hemos recibido información de observadores nuestros en casos de centros que estuvieron controlados por un sector, donde coincidían que los miembros de mesa eran de una misma tendencia o donde se hicieron operaciones para controlar a ese centro. Otra práctica es que con la actuación de bandas armadas se buscó agredir a los contrarios y con los cambios de centro en esta oportunidad se vio más este tipo de incidencias. En las movilizaciones en autobús, que se organizaron con personas para votar, aparecieron bandas encapuchados armados, ocurriendo episodios muy violentos en el estado Mérida con participación de gente armada de esa naturaleza. Esto afectó al 60 % de los centros.

“Nuestros observadores también fueron testigos de compra de votos en las puertas de los centros, con ello lo obligaban a que votaran acompañados”

También ocurrió la operación morrocoy, que consiste en que hacen más lenta la votación. Eso ocurrió también en Mérida donde reubicaron a más de 3.000 personas en un pequeño centro y pusieron a la gente a hacer una sola cola y eso hizo que fuese interminable para los electores la espera para ejercer su voto.

Nuestros observadores también fueron testigos de compra de votos en las puertas de los centros, con ello lo obligaban a que votaran acompañados, que es una figura que permite la ley pero que se ha pervertido. La ley permite la votación acompañada pero a solo una persona no a cinco o siete como hacen ahora. Ese tipo de cosas suceden en las elecciones y se ven en mucha más fuerza en las zonas rurales. Esta vez ocurrieron en grado superlativo, al menos en 16 % de los centros observados.

Y también ocurrió algo que ya habíamos anunciado a propósito del haber dejado en la boleta de votación a quienes estaban fuera de la lista electoral y contar sus votos. Por ejemplo, esto sucede con el último estado en discusión que era Bolívar, donde el elector quedó frustrado porque quiso votar por un sector y su voto no contó porque lo hizo por un candidato que fue anulado y que su tarjeta quedó en la boleta. Ese tipo de cosas y medidas evidentemente hacen que la elección sea por demás desigual y no hay la misma oportunidad para todos los que compiten.

Siempre se ha sospechado que se puede votar por quienes no participan desde dentro de las mesas electorales. ¿En los votos que se introducen en la máquina y que luego se emiten puede haber algún tipo de trampa?

—Esa es una posibilidad abierta pero esa posibilidad se da en los sitios donde o bien no tienen testigos todas las partes, de manera que no se vigila que no ocurran cosas como esas, o intimidan al testigo por vía de fuerza. Entonces, los miembros de mesa llenan todo el cuaderno electoral con votantes que no asistieron y ponen a alguien a activar las máquinas en lugar de esos votantes. Eso es una vía abierta de alteración y ha sucedido siempre en la elección, aunque es algo que tiene sus dificultades porque debe contar con el dominio completo de la mesa electoral por el sector que recurre a esa violación.

Pero si usted menciona que sí ha sucedido, ¿hay registros de esto?

—Es algo muy difícil de comprobar mediante una foto o un video, pero los registros e investigaciones a posteriori sobre los votos emitidos dan como resultado que en zonas alejadas y rurales ponen el 100 % o un porcentaje muy elevado a favor de un candidato, cosa que contrasta con otros centros en la misma región. Esta no coincidencia es extremadamente sospechosa de que ha habido una manipulación fraudulenta de la máquina de votación. Pero eso solo lo sabe el CNE y hasta ahora nunca se ha permitido una revisión exhaustiva de las huellas que permitiría aclarar cómo llegaron esos votos a la máquina, eso nunca se ha hecho.

“Se tiene que verificar las huellas, verificar los cuadernos y las firmas”

¿Qué importancia tiene esa auditoría de huellas?

—Es fundamental, ayuda a despejar dudas sobre el voto múltiple y este tipo de elementos. Se tiene que verificar las huellas, verificar los cuadernos, las firmas y es una auditoria sumamente minuciosa la que hay que hacer, se puede hacer y es necesaria.

¿Hay registros de voto múltiple? ¿La no presencia de tinta indeleble en esta elección incide en el aumento de esta violación?

—Sí y eso incluso ocurre aunque haya presencia de tinta indeleble. Ese es un tipo de violación y de trampa que ha estado presente en todas las elecciones del país. Hay un cierto porcentaje de personas que tienen más de una cédula y vota varias veces. No tenemos elementos hasta ahora para determinar si el piso de esto fue realmente determinante en los resultados, pero contamos con las pruebas anteriores. Al menos en la Asamblea de Educación no cubrimos incidencias de este tipo, pero esto sí sucede y es otra trampa posible que se puede detectar con la verificación de las huellas de los electores. Esto requiere una auditoría muy cuidadosa para hallar de quienes son los votos y el origen de ellos.

TESTIGOS Y OBSERVADORES

Se supone que la garantía para que estas violaciones no sucedan es la presencia de testigos y observadores. ¿Cuál es el porcentaje de cobertura de la red de la Asamblea de Educación?

—La cobertura que tienen las organizaciones de observación es reducida porque el CNE nos impone un tope. El número de observadores que nos aprueba el CNE para acreditarnos es igual al 5 % de los centros que existen en el estado. Eso da un resultado muy dispar porque hay estados que tienen muchos centros porque la geografía es tal que obliga a poner centros muy diseminados, como el estado Bolívar, lo que nos permite más cobertura porque se tienen menos votantes en más centros, pero a la vez nos da una cantidad muy pequeña en otros lugares, como el estado Carabobo, porque allí hay menos centros aunque hay muchos más votantes. Eso nos da un número de 658 observadores, a lo que hay que añadirle las mermas que sufre ese número por las dificultades con el retraso de la entrega de credenciales. Este año también hubo una restricción adicional en la observación nacional, puesto que tradicionalmente el CNE ha autorizado a cinco organizaciones y esta vez sólo aprobó dos. De la otra no la conocemos y no podemos decir nada.

¿Cuánto fue la participación de los miembros de mesa designados por el CNE?

—Con ellos la cosa es distinta porque hay un procedimiento de sustitución que prevé la normativa. Cuando no aparecen los miembros de mesa que son designados a través de un sorteo nacional se debe tomar personas de la cola de electores o alguno de los testigos de partidos pasan a ser miembros accidentales y forman parte del equipo de las mesas electorales. El 15 de octubre el 35 % de los miembros de mesa estuvieron compuestos por miembros accidentales. El problema de esto es que entra gente que no pasó por ningún entrenamiento lo que crea trabas en el desempeño de la votación en las mesas, porque no se saben ejercer las funciones, pero también se presta para manipulaciones. Ocurre que se adelantan las sustituciones de los miembros de mesas para poner allí militantes de partidos que controlen la mesa antes de que lleguen los que son designados por el sorteo del CNE.

“Se adelantan las sustituciones de los miembros de mesas para poner militantes de partidos que controlen antes de que lleguen los que son designados por el CNE”

Pero está permitido que en todos los centros y mesas hayan testigos, ¿cómo fue su actuación en este proceso?

—Sí, eso es un mandato legal. Pero cómo las elecciones transcurren diferentes en los sectores alejados a diferencia de los sectores urbanos, también ocurre que no se les reconoce la credencial, a veces hay amenazas directas a quienes son testigos y eso se vio en esta elección en todo el territorio nacional. Registramos que en un 39 % de los centros no había testigos debidamente acreditados de los distintos partidos. Además, en otro 44 % de las mesas no se permitió la presencia de observadores ni testigos para el acto de escrutinio que debe ser un proceso público, mientras que en algunos casos ni siquiera se realizó el sorteo de las mesas para la verificación ciudadana.

La MUD dice que “se perdió la conectividad con sus testigos” y que esto compromete la credibilidad de esos centros, como afirmó Liliana Hernández, coordinadora electoral de la MUD, con respecto a 30 % de los participantes en Miranda. ¿Qué implicaciones tiene esta pérdida de contacto? ¿De quién es la responsabilidad?

—Eso tiene que ver con las dificultades de las comunicaciones que hay porque la red telefónica está funcionando con muchas fallas. A nosotros nos pasa también con los observadores y no solamente en zonas alejadas donde la comunicación ya es sumamente difícil, a veces se pasa todo el día sin poder lograr comunicación con testigos y observadores, tienen que trasladarse a otros sitios para transmitir la información porque la zona donde están no tiene conexión.

¿Existe en este momento una maquinaria electoral realmente sólida para garantizar testigos en todas las mesas del país?

—Eso le corresponde responder a los que organizan los aparatos electorales, pero nuestra impresión es que es muy difícil alcanzar una cobertura del 100 %. Siempre hay una falla por diferentes factores, entre ellos la distancia, la cobertura de centros en los que la comunicación terrestre no es completa sino que es a través de los ríos y hay que tomar lanchas, eso también nos pasa a nosotros. Sin embargo, eso ha ido mejorando con el tiempo y cada vez hay presencia de testigos en mayor número de mesas.

“En 44 % de las mesas no se permitió la presencia de observadores ni testigos para el acto de escrutinio que debe ser un proceso público”

EFECTO DEL VENTAJISMO Y LA COACCIÓN

Los resultados no corresponden con la voluntad de votos que reflejaban las encuestas ni con el descontento que se percibe en las calles. ¿Qué fue lo determinante para que esto no se diera como estaba previsto?

—El ventajismo representa un gran papel en las elecciones. El uso de recursos públicos, el repartir electrodomésticos o bolsas de comida, esto tiene un efecto reconocido que incide de forma importante sobre la elección. Desde luego, también está la coacción. Si a usted le vigilan el voto y usted tiene algo que teme pueda perder si no vota por lo que le dicen, lo pone en condiciones de ser chantajeado y llevado a votar por una imposición. Ese es el tipo de cosas que pudieron jugar un rol determinante en ese cambio de opinión.

No así lo que algunas personas han insinuado que es el cambio del voto en el resultado de la máquina, es decir que el conteo final no corresponda con los votos que se emitieron. Nuestra verificación nos permite decir que no es cierto, que efectivamente hay coincidencia entre lo que la máquina emite y lo que el CNE anuncia en la totalización. El asunto está en qué votos están en la máquina, porque el mecanismo ventajista hace que la elección sea mucho más fácil de ganar por un sector que por otro.

Una de las incidencias que se registraron en las ciudades, más que en los centros rurales, fue la poca participación de electores. ¿Esto incidió en los resultados?

—En general ese es un factor de mucho peso para el resultado de la elección. Hay algunos municipios centrales, como en el estado Miranda, donde fue evidente la disminución de los votantes. Por ejemplo, el municipio Sucre tuvo una caída considerable y eso mismo ocurrió en otros estados de la zona central como Carabobo y Aragua.

“El asunto está en qué votos están en la máquina, porque el mecanismo ventajista hace que la elección sea mucho más fácil de ganar por un sector que por otro”

¿Y el voto castigo estuvo presente?

—Influyen una mezcla de factores al mismo tiempo. Hubo una respuesta de manera de castigar a los que no estaban de acuerdo con la oposición, pero también hubo la reubicación de centros a última hora que es una técnica conocida para mermar la participación del contrario y eso se hace eligiendo los centros que se trasladan con mucha astucia, eligiendo los centros donde se espera que el contendor va a tener muchos votantes para disminuir el número de votos y así hacer parecer que perdió apoyo.

ACTAS EN MANO

Andrés Velásquez, candidato opositor en Bolívar, dice que invalidaron tres actas donde él fue ganador. ¿Cómo se puede invalidar un acta? ¿Qué pasa en este caso?

—En rigor si él tenía testigos en todos los sitios debería tener las actas en todos ellos, puede ser que no lo haya logrado o que hayan robado las actas de algunos sitios y eso es lo que toma como base para decir que le cambiaron los votos. Sin embargo, para que el reclamo de un candidato, cualquiera que sea, pueda ser atendido, necesariamente pasa por que tenga en sus manos las actas de todos los sitios.

¿Sin tener la totalidad de las actas no hay posibilidad de impugnar la elección?

—No basado en que le alteraron los votos en algún sitio, por eso es que es muy difícil. El argumento debe ser la prueba que tiene en sus manos, debe ser las actas. Lo otro es el resultado del CNE da oficialmente y contra esos resultados es que se hace el reclamo o la impugnación de los resultados.


“Debe ser renovado el CNE”

A principios de año muchos analistas comentaron que en 2017 no se realizarían elecciones, sin embargo, ya se han convocado a dos. ¿Qué ha cambiado? ¿Hay condiciones para un ambiente electoral con garantías o el Gobierno encontró una forma segura de validarse con las elecciones?

—Creo que ahí lo que pesa es la percepción que puede tener el Gobierno de que esta era una buena oportunidad para hacer unas elecciones que se le estaba reclamando. Fue una decisión un tanto apresurada y arbitraria, al punto que obligó a reducir de manera descomunal el período de preparación de las elecciones, lo que hace que sufra algunas acciones necesarias pero es un juicio político que hace cada sector cuando ve una oportunidad.

¿Si se convocan próximamente las elecciones municipales debe la oposición participar?

—Es bastante complicada la situación en la que está la oposición. Si deciden que no participan porque adelantaron las elecciones o porque el lapso de preparación no es suficiente o porque no han cambiado el Consejo Nacional Electoral, entonces el Gobierno de todas maneras hace la elección y le deja completamente en las manos los funcionarios que deben elegirse en ellas, como por ejemplo los alcaldes. Habría que preguntarse si será eso lo mejor para el país y también para el sector de oposición. Hay ya experiencias en elecciones de gobernadores y Asamblea Nacional que demuestran que si la oposición no participa todos los cargos quedan en militantes de Gobierno, esa es una decisión difícil.

¿Qué se debería exigir para volver a participar en una elección y que haya una garantía mayor de trasparencia?

—Hay exigencia de que debe ser renovado el CNE y eso tiene base porque los cuatro rectores deben ser renovados, sus períodos ya se vencieron con sinceridad y con base en los mandatos legales. Pero si el Gobierno no quiere cambiarlos y la oposición no tiene el poder para obligarles a regresar al mandato legal, ese CNE no se va a cambiar.

¿Cómo se resume la actuación del CNE en estas elecciones?

– El CNE ha permitido prácticas violatorios, utilización de recursos públicos en campaña, medidas sesgadas que tienen efecto favorable a un sector y por lo tanto debe retomar su papel de árbitro de las elecciones. Esto es algo sumamente delicado porque la vía electoral es la vía civilizada para garantizar la dirimir las diferencias políticas lo que garantiza la paz y convivencia necesaria para el país.

Extraído de: La Razón 

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