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Prospectiva 2021, Semestre II (PARTE I)

Tomada de seekpng.com

EDITORIAL

Benigno Alarcón Deza

Durante la conferencia Prospectiva 2021 Semestre II que tuvo lugar el pasado miércoles 21 de los corrientes, y que forma parte de la iniciativa RESETÉATE de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno presentó los escenarios en lo internacional, social y económico, así como nuestro último estudio de opinión pública, quedando pendiente (por el corte eléctrico que sufrió la ciudad ese día) nuestra prospectiva política de cara a lo que resta del año, que se realizará el próximo jueves 29 de julio, a las 10:30 am, a través del siguiente enlace:  https://ucab.zoom.us/webinar/register/WN_24jpn6fIQg-tM6iTvdGScg

Una vez más, el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno (CEPyG-UCAB) ha querido dar a conocer el resultado de los debates y análisis de su Mesa de Análisis Coyuntural sobre lo que consideramos serán los aspectos que marcarán el acontecer del segundo semestre del año, que se presenta muy complejo, no sólo por la situación interna sino también por los eventos conexos que marcan el panorama nacional e internacional.

Las proyecciones presentadas el pasado miércoles 21, y que se completarán en el evento de este jueves 29 con la presentación de la Prospectiva Política para el segundo semestre, no se trata de un conjunto de planteamientos escogidos al azar, sino que forman parte de un proceso de análisis elaborado por expertos en cada una de estas áreas y que se nutre de las reuniones que semanalmente la Mesa de Análisis Coyuntural celebra desde hace casi diez años.

A continuación, ofrecemos un resumen de las conclusiones más importantes de las presentaciones realizadas la semana pasada sobre la Prospectiva Internacional, Social y Económica.

Prospectiva Internacional

En el análisis de la Prospectiva Internacional, Elsa Cardozo y Félix Arellano nos comentan que, tras los intentos de reactivación de la mediación con participación de los facilitadores noruegos, se abrió la esperanza de lograr una ruta que permita transitar hacia una salida política negociada.

Sin embargo, es necesario reconocer que no es primera vez que la comunidad internacional intenta incidir en el proceso venezolano, ni la primera vez que el régimen y la oposición se sientan en la mesa de negociación, siempre en medio de las dificultades que la asimetría entre ambos actores ha implicado de cara a las dificultades para concretar un acuerdo.

A tales dificultades se suma el hecho de que el caso venezolano se ha internacionalizado desde que Hugo Chávez asumió la presidencia y comenzó la creación de instancias como Petrocaribe, Petroandina, el Alba (Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América), definiendo así una geopolítica de autoritarismos, en donde países como Cuba, China y Rusia juegan un papel importante. Asimismo, la oposición democrática, por su parte, ha logrado posicionarse en espacios internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), las instancias políticas norteamericanas y de la Unión Europea.

En un entorno internacional heterogéneo, dinámico y complejo, la lucha por la recuperación de la democracia en Venezuela se mantiene en la agenda, pese al cansancio y frustración de la comunidad internacional, aunque con menor intensidad y enfrentando el riesgo de normalizarse como ha sucedido con otros Estados en crisis, en medio de una complejidad creciente de la agenda, incluida la geopolítica de confrontación entre Oriente y Occidente que muestra nuevamente signos vitales, además de la pandemia que complicó la dinámica internacional por sus consecuencias económicas y sociales a lo interior de todos los países.

Asimismo, existen otros riesgos en el caso de América Latina, donde ha habido cambios políticos importantes. Se dio el caso de México y Argentina que cambiaron su posición de apoyo al grupo de Lima. El Salvador también podría cambiar su postura, a raíz de los roces que el presidente Bukele ha tenido con la oposición democrática venezolana. Paralelamente, la situación de Chile, Colombia y Perú es compleja. Pedro Castillo, quien asume la presidencia de Perú, tiene una agenda marxista-leninista que no parece que será moderada.

También la Unión Europea enfrenta dificultades políticas al interior de sus países, además de las derivadas del Brexit. En cuanto a Estados Unidos, el punto más sensible es la polarización entre demócratas y republicanos, lo que podría radicalizarse en la medida en que Trump aumente su ascendencia sobre el partido republicano. Asimismo, hay temas muy sensibles para su política exterior, como son los casos de Israel, China, Corea del Norte, Rusia e Irán, además de otros como el de Cuba y Venezuela.

Observando la dinámica oficialista con sus aliados internacionales, es evidente que el gobierno está moviéndose para tratar de aumentar su legitimidad en la comunidad internacional y reducir o eliminar las sanciones, lo que incluye una estrategia mediante la cual se trata de dividir a la comunidad internacional con relación al caso venezolano, que trata de alimentarse mediante la división interna de la oposición y la sociedad civil, que tienen sus propios interlocutores externos. Paralelamente se está realizando un lobbying intenso en Estados Unidos para presionar por la eliminación de las sanciones y la participación de inversionistas extranjeros en el país.

Pero la comunidad internacional democrática sigue insistiendo en la necesidad de que la oposición asuma el trabajo que solo pueda hacerse internamente, pero que se dificulta por las divisiones entre quienes compiten por asumir el liderazgo frente a la sociedad y la comunidad internacional, lo que puede agravarse aún más tras las elecciones regionales y municipales de este año. Mientras tanto, en dirección opuesta a lo se proyecta, la expectativa de la comunidad internacional es lograr hacer sinergia con una oposición cohesionada y representativa, la que asuma el liderazgo y la estrategia para el logro de una solución.

Es importante tomar en cuenta que el gobierno, ante la posibilidad de una agenda de negociación que incluya una solución política al conflicto, no ha dado hasta ahora señales de tener la menor disposición a hacer concesiones que puedan implicar una pérdida de poder. Por eso se están dando situaciones como las de la detención de uno de los principales dirigentes del partido Voluntad Popular, Freddy Guevara, y el amedrentamiento en simultáneo contra Juan Guaidó, al tiempo que Maduro se presente en cadena nacional con “la otra oposición”, o sea, la legalizada que participó en la pasada elección parlamentaria, liderada por Henri Falcón y Timoteo Zambrano, mientras los facilitadores noruegos intentan retomar la mediación y una comisión técnico-política de la Unión Europea visita el país para levantar un informe sobre la factibilidad de implementar un proceso de “observación electoral internacional”, que luce ya fuera de los tiempos necesarios para su implementación.

Prospectiva Social

Venezuela era de los países menos desiguales de América Latina. De hecho, estaba por debajo de la media regional, según datos de la CEPAL. Pero las cosas han cambiado, y mucho. Estudios recientes, incluyendo la Encuesta de Condiciones de Vida de la UCAB (ENCOVI), revelan que la pobreza en el país ha alcanzado al 94 % de la población, un incremento de 41,6 % en seis años. Según el Banco Mundial, se habla de pobreza cuando la persona vive con menos de $5,50 por día. Actualmente el salario mínimo mensual en el país es de 2,07$.

Roberto Briceño-León, quien estuvo a cargo de la Prospectiva Social, advierte que, aunque se siente cierta recuperación con respecto a 2017, debido a que los anaqueles de los supermercados y los bodegones están llenos, incluso de productos importados, hay algunas situaciones que afectan los procesos sociales y la sensación de mejoría ya mencionada. Entre ellos destacan la creciente dolarización del país como medio de pago, las diferencias en las remuneraciones entre los trabajadores del sector público y los del sector privado (8,2$ los primeros y 108,2$ los segundos, en promedio), la difusión de la recepción de las remesas familiares y los cambios en la composición demográfica (emigración de personas entre 18 y 45 años).

Todo esto ha llevado a una creciente brecha de desigualdad entre pobres y ricos, donde los pobres son más pobres y la élite rica se ha hecho más rica; pero también han aparecido las micro desigualdades. En la clase media, por ejemplo, hay una micro desigualdad que ha pasado casi inadvertida pues, aunque no alcanza a la pobreza estructural ya que sigue viviendo en el mismo edificio o la misma casa, puede morir de hambre, e incluso han aumentado las tasas de suicidio en este sector por desesperación. En ese caso, hay diferencias entre quienes tienen activos que liquidar para adquirir otros bienes y servicios o tienen familiares con ingresos en el exterior, y quienes no  tienen estas opciones.

Igualmente se observan micro desigualdades en el tema de la alimentación y acceso a los servicios públicos (agua, electricidad, gas, salud). Entre quienes reciben el agua por tuberías con frecuencia y entre quienes tienen que recurrir a pozos de agua o apoyo de familiares; entre quienes tienen gas directo y quienes ya no pueden pagar las bombonas y deben comprar cocinas eléctricas o cocinar con leña; entre quienes pueden pagar un seguro médico de salud y acudir a una clínica privada para recibir tratamiento y quienes deben resignarse a ir a un centro de salud pública donde no hay insumos ni camas para la atención de la población.

Toda esta situación ha llevado a un proceso de mayor fragmentación social, aunque ya no por motivos políticos o ideológicos. Esta situación ha generado un “sálvese quien pueda”, un proceso de adaptación de la población en búsqueda de su propia supervivencia. Los que están mejor en la pobreza se sienten privilegiados, y no protestan por su bienestar relativo o, como ocurre con receptores del CLAP, porque temen perder ese menguado privilegio. Pero también se ha generado solidaridad en las familias nucleares y las extendidas.

Vale la pena destacar que, en medio de esta tragedia, hay un cambio de actitud que puede resultar positivo de cara al futuro, y es que se observa un cambio en la expectativa sobre el rol del Estado-Gobierno como proveedor, que se expandió más con el clientelismo político exacerbado durante los tiempos de abundancia que disfrutó el régimen chavista, hacia una mayor responsabilidad de las personas, las familias, las empresas, las comunidades. Podría decirse que hay un fortalecimiento del rol de la sociedad derivado de todo este proceso social que tiende a profundizarse en el tiempo.

Prospectiva Económica

En cuanto a la economía, durante 2021 se mantiene en estado crítico. Es el octavo año de contracción con una caída acumulada de la economía de 80%; cuarto año en hiperinflación, convirtiéndose en el primer Petro Estado en mantener un proceso hiperinflacionario tan extendido; con una producción petrolera que cayó 80% en comparación con 2013 mientras que las importaciones se han reducido en un 85% aproximadamente.

La presentación preparada por Asdrúbal Oliveros y Luis Bárcenas para Prospectiva Económica, subraya que en el primer semestre se observó una menor contracción que la experimentada en los siete años anteriores, mientras que algunos sectores puntuales –alimentos, cuidado personal, medicamentos y servicios profesionales- muestran recuperación. En los dos últimos años, lo poco que ha hecho el gobierno en materia económica se ha dirigido al control de la inflación sin importar que esto vaya en contra del crecimiento.

El proceso de dolarización, que antes fue visto con alivio por el Ejecutivo, ahora se ve con recelo porque existe conciencia de que se está pasando de un dólar transaccional a una “cuasi dolarización financiera de facto” y es ahí cuando el gobierno comienza a perder el control. Es importante destacar que en marzo de este año dos tercios de las transacciones se realizaron en moneda diferente al bolívar. De hecho, la liquidez en dólares es cinco veces la del bolívar.

Actualmente, el país no tiene acceso a recursos ni al apoyo de organismos multilaterales. Y a pesar de que el gobierno se ha encargado de pregonar que no cuenta con ingresos externos por culpa de las sanciones, la realidad es que sí los hay, pero bajo una estructura muy opaca que no les permite conocer ni controlar qué parte de esos ingresos se quedan en el camino.

El nuevo modelo económico en Venezuela dibuja un Estado pequeño y colapsado financieramente, institucionalmente débil, que ha tenido que recurrir a una arquitectura financiera para hacer frente a las sanciones y una economía negra en expansión. Adicionalmente enfrenta un peligro de desintegración territorial y la creación de nuevos polos de poder, así como la conformación de una versión “caribeña” del capitalismo de amigos que se impuso en Rusia.

Por otra parte, se ha ejecutado una política comercial que ha sido conveniente para el oficialismo por tres aspectos: los productos importados son más baratos y ello contribuye a bajar la inflación; permite ajustar los inventarios internos y representan rentas significativas para grupos vinculados a la élite gubernamental y la que los sostiene en el poder, lo que responde a una lógica clientelar que genera incentivos a estos actores para interesarse en el mantenimiento del statu quo.

En cuanto al flujo de caja, los ingresos petroleros netos (incluyen descuentos de 40% a 45% en el precio por venta del crudo) pasaron de 32.000 millones de dólares en 2018 a sólo 4.400 millones de dólares en el presente año. Esta merma, en ausencia de financiamiento, ha llevado a disminuir el gasto a 6.000 millones de dólares, lo que explica por qué el gobierno se apalanca en el sector privado para sus importaciones. Tal caída en los ingresos es lo que está provocando la presión por parte del sector oficial para tratar de resolver el tema de las sanciones.

El nuevo modelo económico en Venezuela dibuja un Estado pequeño y colapsado financieramente, institucionalmente débil, que ha tenido que recurrir a una arquitectura financiera particular para hacer frente a las sanciones y una economía negra en expansión y que representa al menos un 20% del PIB. Adicionalmente enfrenta un peligro de desintegración territorial y la creación de nuevos polos de poder, así como la conformación de una versión “caribeña” del capitalismo de amigos que se impuso en Rusia tras la caída de la Unión Soviética.

En síntesis, se observa que el ingreso petrolero no ha recuperado los niveles previos a la pandemia, hay una mejora en la recaudación tributaria (enero-abril), un aumento en las remesas, con una ligera baja en la inflación, aunque se continúa en niveles de hiperinflación. El Banco Central está entregando cuarenta y siete millones de dólares en efectivo a la banca para tratar de contener el tipo de cambio, más del doble de lo que vendió el año pasado y se ha dado una mejora en la refinación del combustible (46% en comparación con el año pasado), que sigue siendo insuficiente.

Según Bárcenas, no se ven números positivos en la economía para el cierre de 2021, se observa “una estabilización en el foso”. A su juicio, la evolución del Producto Interno Bruto (PIB) se mantendrá en negativo aunque será la menor caída en los últimos años. Tampoco se espera una mejoría significativa en cuanto a la producción petrolera, debido a la falta de recursos por parte del gobierno. Si bien se aprecia una inflación decreciente, el costo de vida en dólares sube. Y en medio de esta complicada situación, el gobierno sigue enfrentando una fuerte restricción externa, lo que podría acentuarse si decide “patear la mesa de negociación” con la oposición, como de hecho lo está haciendo. En conclusión, se estima que la caída del PIB sea de -5,1% para finales de 2021, con una inflación de 1.060% y un tipo de cambio de 10 millones de bolívares por dólar.

No obstante, lograr acceso a financiamiento externo que permita aliviar la crisis económica interna, con un incremento de la producción petrolera,  pasa necesariamente por lograr un acuerdo político, que garantice estabilidad política y económica, así como reglas claras de juego para el inversionista privado nacional y extranjero. De lo contrario, el juego económico seguirá trancado, aunque muestre una leve mejoría en relación con ejercicios anteriores.

INVITACIÓN

Para finalizar, solo nos queda reiterarles nuestra invitación para la presentación de nuestra Prospectiva Política Venezuela 2021 (Semestre II), este jueves 29 de julio, a las 10:30 am., para analizar los diversos escenarios que pueden configurarse en lo que queda de año.

¿Negociación gobierno-oposición?, ¿elecciones?, ¿observación electoral?,¿comunidad internacional?, ¿factibilidad de cambio? Estos y otros temas de especial trascendencia para la formulación de propuestas y rutas de acción, serán abordados en Prospectiva Política Venezuela 2021 (II semestre)

La presentación se realizará como parte de un ciclo de foros que promueve la UCAB en el marco de su campaña Resetéate,  y que persigue la difusión de información calificada que sirva de insumo para la toma de decisiones en pro de la superación de la crisis.

Para asistir al foro, regístrese aquí:

https://ucab.zoom.us/webinar/register/WN_24jpn6fIQg-tM6iTvdGScg

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