Destacado

¿Qué esperar de la negociación y las elecciones?

Tomada de Runrun.es

Benigno Alarcón Deza

Venezuela sigue sometida a un debate político sobre temas diversos pero conectados a la vez. Por un lado, la discusión sobre la participación o no de la oposición en las elecciones regionales y municipales pautadas para el próximo 21 de noviembre, la cual entre otras cosas está vinculada con la posibilidad de que exista observación internacional. Pero quizás lo más trascendente sería lo relacionado con la reunión de la Mesa de Negociación prevista para agosto en México, que como era de esperar ha sido objeto de marchas y contramarchas por parte de un gobierno que no está interesado en ceder ni arriesgar el poder bajo ninguna condición o circunstancia

De cara a los últimos acontecimientos ocurridos dentro y fuera del país, pareciera que está lejos la posibilidad de que salga humo blanco en el proceso de negociación que estaría por iniciarse el próximo mes de agosto en México. Más bien, todo apunta a que a pesar de los esfuerzos de la comunidad internacional y de los partidos políticos de la oposición, es poco lo que se podría lograr en este nuevo encuentro entre los diferentes actores políticos del país.

Hasta ahora el gobierno ha dado marchas y contramarchas en este proceso. En más de una ocasión ha tenido gestos que equivalen a patear la mesa, antes de que se inicien las conversaciones, como demandar que las mismas sean televisadas, amedrentar y apresar a líderes fundamentales de la oposición, como es el caso de Guaidó y Guevara, o condicionar la negociación a concesiones previas imposibles, como el levantamiento de las sanciones, para luego decir que está dispuesto a conversar. Para después continuar demandando condiciones como el reconocimiento de su cuestionada legitimidad como presidente y la del resto de los poderes públicos, y la devolución de las cuentas bancarias a PDVSA y el Banco Central de Venezuela, además de complejizar el proceso solicitando la inclusión de nuevos actores y temas en la agenda a los fines de diluir el objetivo de alcanzar una solución política al conflicto en la mesa de negociación.

La estrategia del gobierno de complejizar la agenda e involucrar cada vez más gente, como a aquellos a los que el mismo Maduro define como “las oposiciones”, busca, además de hacer menos probable los acuerdos, restar peso a quienes representarían la postura de Guaidó y el G4+ en el encuentro de México, incluyendo a quienes coinciden con el gobierno en desplazar al G4+ como referente de la oposición, haciendo que el proceso sirva, principalmente, a los intereses del régimen que goza de la ventaja que le da la asimetría de poder entre éste y el resto de los actores. La intención está clara: convertir a la oposición mayoritaria en solo un actor más en la mesa, en lugar de ser la contraparte. Todo esto lleva a que lograr acuerdos en torno a lo que interesa al G4+, o sea una transición política, sea mucho más complicado.

Sin embargo, la carta más fuerte de la oposición dependerá del respaldo que la comunidad internacional mantenga a Guaidó y al G4+ para apalancar su posición mediante la capacidad que sus representantes tengan para negociar avances significativos a cambio de la moderación o levantamiento de determinadas sanciones.

Otra carta que no puede descuidarse de cara al 2022, es el derecho constitucional a solicitar un Referendo Revocatorio, como posibilidad para destrancar el juego y avanzar en una solución democrática para el país. De acuerdo con los datos de la última encuesta del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB (https://politikaucab.net/2021/07/21/proyectar-escenarios-con-honestidad-permite-identificar-rutas-de-accion/), la mayoría de la población ve con buenos ojos la posibilidad de convocar a un Referendo Revocatorio.

En el caso de que en la mesa de negociación, el gobierno insista en que fue electo hasta 2024 y niegue el adelanto de unas elecciones presidenciales, una tesis que se evalúa es que la decisión sobre si el gobierno continúa o no, la debe tomar el electorado. Y en el caso de que el oficialismo acepte esta opción, por no tener una razón constitucional para negarla, habría que incluir un proceso de garantías, que contemple la observación electoral internacional temprana, que también tendría que formar parte de la negociación. Este sería un tema que podría entrar en la negociación, como ocurrió en 2003, cuando se realizó el referendo revocatorio contra Hugo Chávez, con participación del expresidente colombiano, César Gaviria, quien ejercía la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos (OEA), el Centro Carter y lo que se conoció como el “Grupo de Amigos”.

El dilema de las regionales

Aunque de cara al proceso de México, el tema de las elecciones regionales y municipales convocadas para el próximo 21 de noviembre no pareciera ser una prioridad, ya que cualquier concesión hecha a tres meses de la contienda es poco lo que abona al proceso en términos de garantías reales, que dependen tanto de la voluntad política como de la oportunidad, Maduro intenta convencer a propios y extraños sobre una participación de todas “las oposiciones” en todos los estados y municipios, lo que apunta, como hemos afirmado en anteriores editoriales, hacia una estrategia de clientelismo competitivo político-electoral que busca generar una importante dispersión del voto, entre quienes votan por opciones distintas al oficialismo, a fin de dominar la mayoría de los espacios, tal como se hizo de cara a la pasada elección parlamentaria. Mientras tanto, el G4+, consciente de la estrategia oficialista pero presionado por sus bases y liderazgos regionales y locales evalúa la conveniencia, condiciones y posible acuerdos para su participación.

Entre las alternativas que debe considerar la oposición mayoritaria está la de una participación selectiva, a fin de no renunciar y fortalecer el respaldo a aquellos liderazgos que tienen posibilidades reales de éxito. Si se presentaran candidatos en todos los estados y municipios, incluidos aquellos en donde no haya un liderazgo que sirva de referente para unificar el voto opositor, el efecto de dispersión del voto se traduciría en la pérdida de la mayoría de estas plazas, lo que, obviamente, se vería como una derrota. De hecho, esto podría verse como la debacle del G4+, lo que complicaría mucho las cosas porque, tras la elección, sería inevitable una importante lucha por el liderazgo opositor.

Para el G4+, la alternativa que pareciera más razonable –en caso de decidirse a tener presencia en el proceso electoral- sería mediante una participación selectiva; es decir, contarse donde haya consenso y exista la posibilidad de ganar. Eso significaría que al hablar de resultados, se diría, por ejemplo, que de los 20 lugares donde participamos ganamos 18, lo que se puede presentar como un triunfo. Lo que es distinto a decir: estuvimos en 335 municipios y 23 gobernaciones y ganamos 18 alcaldías y una gobernación. Planteada así, esta opción de participación selectiva tiene sentido.

El otro aspecto que afecta la decisión de la oposición sobre su participación en el proceso electoral son las dudas sobre la viabilidad de la observación internacional. A estas alturas, los tiempos no dan para que una misión de observación electoral se instale en Venezuela antes de septiembre, cuando dos tercios del cronograma electoral ya se han cumplido y parte de los protocolos de observación ya no son posibles. En este sentido, parte de los decisores en el G4+ coinciden en que sin observación internacional calificada no tiene sentido ir al proceso comicial pautado.

De hecho, para la Unión Europa es fundamental sopesar si es posible cumplir con un proceso de observación electoral, propiamente dicho, en Venezuela, que incluya el despliegue necesario para cubrir 335 elecciones municipales y 23 elecciones regionales, considerando las consecuencias de la presencia de la UE en esta elección, principalmente porque la población tiene expectativas positivas sobre el impacto de la observación como medida que impediría un fraude electoral. El hecho de que haya observación parcial y se generen dudas sobre los resultados podría revertir esa percepción favorable, generando una negativa como sucede en el caso del acompañamiento internacional que el gobierno ha implementado tras la prohibición de la observación electoral por los cuestionamientos que la misión europea tuvo hacia el proceso presidencial de 2006.

En conclusión…

El gobierno, como se ha planteado en otras oportunidades, sigue en su estrategia de desplazar y “desaparecer” a la oposición conformada por Guaidó y el G4+, para poner a la otra que ha ido auspiciando porque representa menos peligro. La realidad es que con esa oposición minoritaria el gobierno puede hablar porque depende del régimen para posicionarse como sustituto del G4+. En este sentido, el régimen busca ilegalizar a la oposición mayoritaria y “la mesita” sabe que la única jugada para tener trascendencia en este tablero es que el G4+ no gane las próximas elecciones.

Mientras se define la participación opositora en estos comicios y se determina si lo haría bajo un método selectivo, la Unión Europea evalúa si hará presencia bajo algún tipo de observación, decisión clave para que el G4+ termine de tomar su decisión.

En paralelo, también se espera la definición de las negociaciones propulsadas por Noruega y la comunidad internacional, pero ahora con expectativas disminuidas por las estrategias del régimen para complejizar la agenda y escoger a sus “contrapartes” en la mesa.

Para la oposición, urgen las definiciones sobre el enfoque estratégico que asumirá no solo ante las negociaciones y lo electoral, sino sobre lo que está planteado a mediano y largo plazo, donde un referéndum revocatorio es una de las posibilidades en el horizonte casi inmediato.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s