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Juan Guaidó se prepara para la continuidad del interinato en el 2023

Ludmila Vinogradoff

Por tercera vez el gobierno interino de Juan Guaidó camina en la cuerda floja cuando le toca renovar sus votos. En las dos anteriores oportunidades logró superar la crisis interna y nada le impide que la vuelva a sobrepasar para darle continuidad a su gestión el 5 de enero del 2023.

El también presidente de la Asamblea Nacional, elegida en el 2015, enfrenta los intentos para disolver el parlamento por parte del gobierno de Nicolás Maduro y de algunos partidos de la coalición opositora que quieren desbancarlo, desde que asumió el mando en 2019 para ambos cargos.

La semana pasada el Financial Times y la cadena CNN informaron que Estados Unidos piensa retirar su apoyo a Guaidó para eliminar el gobierno interino en enero de 2023, basados en dos fuentes opositoras anónimas, lo que ha puesto a temblar al interinato y poner en peligro sus funciones.  

No es la primera vez que esto ocurre. La diferencia con la crisis de los dos años anteriores (2020 y 2021) es que la actual presenta, por un lado, las elecciones primarias de la oposición, ya convocadas para el 2023, y por otro lado, las presidenciales, que podría adelantarlas el gobierno de Nicolás Maduro antes de lo previsto en el 2024.

Y si la administración de Maduro se apura un poco, las presidenciales podrían ser antes de las primarias de la oposición, según señala el vicepresidente del PSUV, Diosdado Cabello, por lo que las dos elecciones tendrían lugar el próximo año.

Tampoco sería la primera vez que coinciden dos elecciones con poco tiempo de diferencia. En el 2012 la oposición eligió a su candidato unitario, Henrique Capriles Radonsky, para enfrentar a Hugo Chávez, quien había adelantado su reelección en octubre de ese año por padecer un cáncer terminal.

Al año siguiente, en el 2013, con solo un mes de campaña, Capriles estuvo a punto de ganarle a Maduro, en unas reñidas elecciones supuestamente fraudulentas, que después el excandidato de la Unidad afirmó que se las robaron.

Pero en el caso del joven líder de 39 años, que cumple cuatro años como presidente encargado del gobierno interino y de la AN de 2015, cuyo mandato “terminará cuando se produzcan las elecciones presidenciales”, según ha dicho a la prensa, los intentos por revocarlo se activaron luego de asomar su aspiración de competir en el proceso de las primarias de la oposición.

Se han hecho reuniones secretas en Panamá y Washington para discutir sobre el papel de Guaidó, el diálogo en México, la flexibilización de las sanciones y el petróleo. Pese a los encuentros, EEUU reitera que mantiene el reconocimiento a Guaidó.

El Gobierno de Estados Unidos ha aclarado que reconoce al opositor Juan Guaidó como «presidente interino» de Venezuela y colabora con él para «restaurar la democracia», en respuesta a las especulaciones sobre un potencial fin inminente de un respaldo clave para el dirigente venezolano.

Guaidó, en declaraciones a CNN, dijo contar con el apoyo de Estados Unidos hasta que haya elecciones «libres y justas» en Venezuela. «La opinión de dos dirigentes es la opinión de dos dirigentes», zanjó, cuestionando a las fuentes del Gobierno.

Los egos de la discordia

Desde su lanzamiento como precandidato a las primarias, por ahora de manera extraoficial, Guaidó comenzó a ser el blanco de las arremetidas en su contra por parte del gobierno de Maduro como de una fracción de la oposición integrante de la Plataforma Unitaria.

Por los momentos, el diputado Tomás Guanipa, vicepresidente de asuntos políticos de Primero Justicia (PJ), ha sido el único en manifestar públicamente su rechazo a la continuidad del interinato. “No se puede seguir teniendo mecanismos que no son útiles”, dijo a la prensa al señalar que espera que, en enero de 2023, se ejecuten decisiones que lleven a la disolución del interinato.

“Es la oposioncita, una pequeña parte insignificante de la oposición, la que pretende sacar a Guaidó”, comenta a Polítika UCAB la diputada Haydeé Deutsch, presidente de Fuerza Liberal, al identificarla como pariente cercana a la familia de los denominados “alacranes”, aliados de gobierno de Maduro.

La abogada Deutsch califica de “peligroso” lo que pretende hacer la pequeña fracción del G3 (Un Nuevo Tiempo UNT, PJ y AD) como la de “bajar el caballo a mitad del río”. El proverbio llanero advierte sobre la temeraria acción de los que pretenden derrocar a Guaidó, “hay mucho ego y envidia por parte de sus colegas, ese es el problema”, señala.

La Plataforma Unitaria de la AN de 2015 está integrada por 10 organizaciones políticas que son las que deben ratificar o revocar a Guaidó el 5 de enero. “Nosotros somos más que el G3 y vamos a votar por la continuidad del interinato”, subrayó la dirigente de Fuerza Liberal.

“Entre noviembre y diciembre van a arreciar los ataques para revocar a Guaidó”, vaticina Deutsch al añadir que “van a seguir dando palos los enemigos del interinato. Le tienen miedo a que continúe y por eso no quieren renovarle el cargo.”

Leopoldo López, fundador de Voluntad Popular (VP), defendió a Guaidó como presidente encargado. “No es un capricho ni decisión política es un hecho constitucional, es necesario, fundamentado en el artículo 233 de la carta magna, debido al robo de la elección de Nicolás Maduro”, dijo en un tuit.

Solo individualidades

Rafael Veloz es abogado y diputado por VP. No quiso acusar al G3 de promover la disolución del interinato pero sí a “algunas individualidades” que están intrigando tras los bastidores y que acusan a Guaidó de usar el ventajismo que le proporciona su cargo en la campaña por las primarias.

En su conversación con Polítika UCAB, Veloz recordó que Guaidó es presidente encargado de la República por mandato constitucional, amparado en el artículo 233 de la carta magna venezolana que contempla la falta absoluta del presidente.

Y eso ocurrió cuando Nicolás Maduro resultó electo en las elecciones fraudulentas del 20 de mayo de 2018, las cuales fueron convocadas por una Asamblea Nacional Constituyente controlada por el régimen y no por un organismo electoral, en este caso el Consejo Nacional Electoral (CNE), tal y como ordena la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV), recuerda.

”La tarea principal de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela es restituir la Constitución, restablecer la democracia y conducir al país a un proceso electoral presidencial libre y transparente. Si no lo ha logrado es porque enfrenta a una dictadura criminal que viola sistemáticamente la CRBV, que ejerce el terrorismo de Estado y que emplea la justicia subordinada al régimen, representada en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), para sostenerse en el poder”, añade Veloz.

Igual sucede con la continuidad constitucional del Poder Legislativo Nacional que debe ser ejercida por la Asamblea Nacional electa el 6 de diciembre de 2015, la cual funciona y debe funcionar a través de la Comisión Delegada hasta que se realicen elecciones presidenciales y parlamentarias libres, justas y verificables, explica el dirigente.

Y en Venezuela tampoco existe una Asamblea Nacional electa por el pueblo, sino una que nace de otro fraude, por lo que le corresponde a la electa en 2015 mantenerse en funciones. El Estatuto que rige la transición en Venezuela es muy claro, pero debe ser debatido de nuevo antes del 5 de enero, concluye el diputado de VP.

Venezuela sale perdiendo

Consultado sobre ¿quién gana y pierde con la disolución del interinato?, Veloz responde que quienes se han pronunciado por la eliminación de la Asamblea Nacional y de la presidencia encargada, están acompañando a Nicolás Maduro, primer interesado en que eso suceda, porque de esta manera obtendría el reconocimiento de los Estados Unidos y de otros países del mundo, que hoy lo miran como un usurpador del poder en Venezuela.

“Esto nos causa sorpresa y hasta asombro, porque esa situación no solo le daría reconocimiento al dictador, sino que entregaría los activos a Maduro que tienen los venezolanos en el exterior, en especial Citgo y el oro que está en Inglaterra”.

Por otro lado, se calculan en más de “600.000 millones de dólares, los bienes fruto de la corrupción y lavado que deben ser recuperados y que servirán para la reconstrucción nacional, una vez que pongamos fin al régimen de Maduro”, resalta.

También subraya que “la legalidad de Guaidó no es desde ningún punto de vista cuestionable y su permanencia en la presidencia encargada no tendría nada de ilegal». «Lo único que se requiere es voluntad política y alinearse por completo a lo que exigen los ciudadanos del país, que no es otra cosa que unidad para poder derrotar al régimen. A mi juicio borrar de un plumazo todo lo realizado sería un error y un gran retroceso. Esperemos que el buen juicio prive por encima de intereses personalistas y políticos de algunos, por el bien de Venezuela y sus ciudadanos”, finaliza Veloz.

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