
Tomada de Mihajlo Maricic/COLOURBOX
La ONG Laboratorio de Paz presentó su informe «Seguir. Pertenecer. Reconstruirse. Sostenerse. Reencontrarse. Lo que el exilio activista puede enseñarnos sobre Venezuela». El estudio está cimentado en un sondeo exploratorio a 39 periodistas, defensores de derechos humanos, activistas e investigadores venezolanos que viven fuera del país.
El informe, enfocado en analizar cómo evoluciona el activismo cuando debe continuar lejos de Venezuela, destaca la premisa: «irse de un país no necesariamente significa abandonar las causas por las que se trabajaba».
Pese a encontrarse fuera de sus fronteras, la gran mayoría de los consultados demuestra continuidad: 37 de las 39 personas (94,9 %) continúan ejerciendo el periodismo, la investigación, el activismo o la defensa de los derechos humanos, enfocados en Venezuela.
«Hablar de exilio activista no pretende establecer una jerarquía ni afirmar que esta experiencia sea más importante o legítima que otras formas de migración o exilio. El propósito es comprender qué sucede cuando personas cuya trayectoria estaba vinculada con la defensa de derechos, el periodismo, la investigación o el activismo deben reconstruir su vida en otro país e intentan mantener su relación con las causas y redes con las que trabajaban», precisa el informe.









