Opinión y análisis

Editorial PolitiKa UCAB N° 26 / 05 de Junio de 2014

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Imagen el rebelde desconocido

El país preso

“Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre,

cuando desconoce quién es el otro”

Tito Maccio Plauto (254 ac)

Esta madrugada la “justicia” nacional decidió mantener preso al dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López. También a los jóvenes Marcos Coello y Christian Holdack por los supuestos delitos de instigación pública, incendio, daños y agavillamiento; igual suerte la de Ángel González y Damián Martín, pero por instigación a delinquir; no hay pruebas, solo supuestos. Ni siquiera el derecho a ser juzgados en libertad. Por otro lado, no ha habido voz que, en nombre de un mínimo sentido de humanidad, haya logrado que el régimen le dé un respiro a Simonovis. Maduro en su programa radial dice:“No me pidan que suelte a Simonovis eso es una responsabilidad de los tribunales de la República (…) ¿si no dónde quedan el país y la justicia. Dónde están los derechos de las víctimas?”[1].

La posición de Maduro ante Simonovis, el papel del régimen frente a Leopoldo López y los jóvenes presos, contrasta profundamente con otro hecho lamentable de esta semana: el asesinato de Yorman Márquez Rodríguez, dirigente sindical vinculado a la Siderúrgica del Orinoco, que salía de una reunión en la Sala de los Gobernadores del Palacio de Miraflores, y quien “tenía una medida cautelar de prohibición de salida del estado Bolívar y de sustitución de casa por cárcel -por su participación como autor material del homicidio de tres dirigentes sindicales, registrado el 29 de febrero del año 2012[2].  En este caso, sí tiene sentido la pregunta de Maduro: “¿si no dónde queda el país y la justicia. Dónde están los derechos de las víctimas?”, el problema es que cuando se trata del régimen, esta pregunta no es válida, porque la justicia es discrecional y garantía del bienestar y control del poder para el grupete que gobierna, y no el instrumento para la paz social, la convivencia y la democracia.

A pesar que en 15 años ya podríamos estar “acostumbrados” a este nivel de absurdo, estas acciones siguen indignándonos, no solo por la violación de la institucionalidad y el debido proceso, sino porque no logramos reconocer en nuestra identidad, en nuestro modo de ser como pueblo, prácticas cargadas de tanto resentimiento, ensañamiento y rencor. No somos así, o tal vez ¿sí lo somos y no nos habíamos dado cuenta?, quien sabe. Lo cierto es que en ese país que extrañamos, que sigue latiendo dentro de nosotros, ese que parece agonizar bajo la espada vengadora del oficialismo, no había diferencias políticas o sentimientos tan oscuros que un café, o unas cervezas,o un juego de beisbol no terminaran solventando. ¿Qué nos pasó?, sin duda ésta es una de las preguntas que cada día nos resuena más, mientras vivimos al borde del colapso.

El problema es que no solo están presos López y los estudiantes, Simonovis, Scarano, Ceballos y pare usted de contar, está preso el país completo, en una prisión de casi un millón de kilómetros cuadrados, pero una prisión al fin y al cabo. La lógica de la cárcel, esa en donde las mafias son la cotidianidad, en donde cada día es un reto para la sobrevivencia, pues las cosas más básicas se convierten en la lucha constante, se apoderó de la nación. Durante el día se sobrevive en los espacios compartidos, en la noches nos resguardamos en cada una de nuestras celdas. Es la constatación de las ideas de Thomas Hobbes en el Leviatán, para quien sin instituciones y sin ley el hombre se convierte en “el lobo del hombre”, vive en ese “estado de naturaleza” en donde la vida es “pobre, solitaria, brutal y breve”.

Es necesario mirar en lo más profundo de lo que somos, para desde allí, como nos advertía Mercedes Martelo hace dos semanas, rescatar aquellas prácticas de solidaridad y camaradería, de fraternidad y reencuentro, desde donde poder afrontar este oscuro momento de la historia nacional, y reconciliarnos. Rescatar esa idea de “cuero seco” con la que se refería Guzmán Blanco a la venezolanidad, y erguirnos con la mirada en alto, con la determinación que supone apostar por lo que creemos, con la paz y la no violencia al mejor estilo de Gandhi, frente a los abusos del poder, a la sentencia a muerte de la institucionalidad, de las leyes y de la democracia. Esa parece ser nuestra tarea, que debemos asumir con valentía, como la de aquel “Rebelde Desconocido”, también llamado el “Hombre del Tanque”, que hace 25 años fue fotografiado en pie frente a los tanques en la revuelta de la Plaza de Tiananmen (República Popular China-1989).

En la edición de esta semana de PolitiKa Ucab, les traemos artículos diversos, todos dando cuenta, desde enfoques distintos, de la situación en la que nos encontramos. Por un lado, Carlos Romero en su columna semanal Debate Ciudadano nos trae una excelente mirada sobre la manera como, desde el gobierno, se usa el discurso de la responsabilidad con el ambiente, para avanzar en su ánimo de acabar con los municipios. En su artículo titulado “El Cambio Climático como excusa para imponer un cambio”, Romero nos hace un recorrido por las principales discusiones sobre Cambio Climático, y especialmente sobre el uso del término “ecosocialismo”, el cual se sirve del Cambio Climático para intentar por esta vía, contribuir con la misión de imponer una nueva forma de organización social, política y económica que hoy se denomina Estado Comunal”. Una reflexión pertinente, especialmente hoy, 5 de junio, que celebramos el Día Mundial del Ambiente.

Juan José Pérez nos ofrece un interesante artículo titulado: “La escasez. Una mirada desde la demanda”. En él nos explica, desde una amplia perspectiva, las graves distorsiones de nuestra economía, esas que lejos de convertirnos en una sociedad de productores, nos hacen cada vez más consumidores, más dependientes del petróleo, de las importaciones y de los poderes económicos mundiales. Para Pérez, “se ha erigido un modelo económico populista, clientelar, que privilegia el consumo antes que la producción, gira en torno al programa social más visible y de mayor éxito que hasta entonces ha tenido: las misiones sociales, pero que incluye otros ingredientes improductivos poco analizados”.

Este modelo económico populista y clientelar, como lo llama Juan José Pérez, se ha vanagloriado de haber reducido sustancialmente la pobreza y la pobreza extrema. Tenemos años escuchando este gran “logro revolucionario”, sin embargo, los últimos informes de INE parece que sinceran esta información. Mercedes Martelo, en su columna Perspectiva 3.0, nos ofrece esta semana un estupendo análisis de estas cifras de pobreza. Su artículo titulado “La salida…¿de la pobreza?” nos aporta datos fundamentales, para ubicarnos en la realidad de este supuesto triunfo socialista, en perspectiva con los Objetivos del Milenio. Para Martelo “no deja de ser loable el logro de ofrecer a dos millones de personas la ‘salida’ de la pobreza. Sin embargo, consideramos que es un logro muy pequeño tomando en cuenta la cantidad de recursos empleados ya que el gobierno revolucionario ha contado con los mejores precios de exportación de petróleo de la historia y por tanto, con la mayor masa de ingresos que gobierno alguno pudo imaginar”

En la sección Recomendados de esta semana les ofrecemos dos lecturas interesantes. En Documentos, publicamos el discurso que el estudiante de educación de la UCAB, Humberto Henríquez pronunció el pasado 5 de mayo, durante el acto de inauguración de la Semana de la Escuela de Educación de la UCAB, y en presencia de autoridades del Ministerio del Poder Popular para la Educación. En la sección Libros, los invitamos a leer la novela Liubliana del joven escritor venezolano Eduardo Sánchez Rugeles, ganadora del Premio de la Crítica 2012.

En la sección Multimedia, invitamos a todos los egresados del XI Diplomado en Gobernabilidad y Gerencia Política a que revisen las fotos del acto de graduación realizado el pasado viernes 30 de mayo. Cabe recordar que este diplomado es el esfuerzo del Centro de Estudios Políticos de la UCAB en conjunto con la CAF y la George Washington University, por formar profesionales de la política.

Finalmente, visto en perspectiva este panorama en relación a la administración de justicia, al discurso ambientalista, a las políticas públicas en materia económica y educativa, y a los logros en cuanto a la disminución de la pobreza, no podemos escapar a la pregunta de Maduro: ¿dónde quedan el país y la justicia?, pues seguramente presos dentro de los barrotes de las propias incoherencias de un régimen que se aferra al poder, que a diferencia del Rey Juan Carlos de España o de Benedicto XVI, no es capaz de oír la realidad, ni de leer las señales de transformación, de renovación, de urgencias para la sobrevivencia de  Venezuela. Frente a ellos, muchos seremos ese “Rebelde Desconocido” de Tiananmen, en paz, sin violencia, pero con gallardía.

Gustavo L. Moreno V.

Editor PolitiKaUcab Centro de Estudios Políticos Universidad Católica Andrés Bello glmorenocep@gmail.com

[1]http://www.aporrea.org/oposicion/n252112.html [2] http://www.eluniversal.com/sucesos/140604/matan-a-dirigente-sindical-tras-salir-de-miraflores [3] Título de la Imagen:  “El Rebelde Desconocido”. Tomada de: http://www.jeffwidener.com/h/tankman.jpg

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