
Tomada de EFE
El Senado de Argentina rechazó a dos candidatos a la Corte Suprema designados por el mandatario Javier Milei, el juez federal, Ariel Lijo y el jurista conservador, Manuel García-Mansilla, nombrados en el período de receso estival del Congreso.
El nombramiento generó gran rechazo por parte de senadores y defensores de derechos humanos, quienes aseguran que la medida del presidente desafiaba las normales institucionales y amenaza con romper entre los poderes del Estado argentino.
«Se trata de un grave conflicto institucional que el Poder Ejecutivo ha iniciado contra los poderes legislativo y judicial», dijo la senadora Anabel Fernández Sagasti, perteneciente al opositor Unión por la Patria. «Lo que estamos discutiendo es un asalto institucional».
La decisión de Milei es parte de la estrategia con la que busca impulsar reformas económicas y estatales. Su coalición Libertad Avanza, con 72 escaños en el Senado, es una razón por la que el mandatario gobierne por medio de decretos.







