
Ludmila Vinogradoff 02.03.26
Tanto Irán como Venezuela, tan distantes geográficamente y diferentes en su cultura, han sido objeto de intervenciones militares con distintas escalas por parte del gobierno de Donald Trump, que ha impulsado a ambos países a procesos de hojas de ruta para la recuperación y transición democrática en apenas dos meses de diferencia.
Claro, la diferencia entre los dos países socios de la Opep es que el régimen islamista de Irán supera a Venezuela en la represión, en la fabricación de armamentos bélicos y en el fanatismo religioso que recrudece el castigo a los opositores (entre 15.000 y 30.000 asesinados en enero). Irán amenaza con vengar la caída de Jomeini, cuya operación duró más de 12 horas, y ataca a sus vecinos árabes para escalar el conflicto bélico en toda la región.
Pese a las diferencias, ambos países enfrentan la dura tarea de la reconciliación y la transición para avanzar en la democratización. No sabemos si a Irán le aplicarán la misma fórmula que a Venezuela, la de las tres fases: Estabilización, Recuperación económica y Transición democrática, dictada por Marco Rubio, secretario de Estado de los EEUU.
Las reservas de petróleo en Irán, según su Gobierno, son las terceras mayores del mundo, con aproximadamente 136.000 millones de barriles. Venezuela posee más de 330.000 millones de barriles, siendo la primera potencia mundial en reservas petrolíferas. Pero Irán produce 3.2 millones de barriles de crudo diario y Venezuela solo 1,1 millón de barriles, el cual es controlado ahora por EEUU.
Este sábado 28 de febrero al concluir la jornada del bombardeo a los puntos estratégicos del régimen iraní y el anuncio de la muerte del líder Jomeini y su familia, los iraníes reflejaron su polarización en las calles. Unos se condolieron por la muerte del ayatolá y otros celebraron el quiebre, liberándose del velo y otras restricciones de los fundamentalistas religiosos.
Delcy Rodríguez, la presidenta interina emitió un comunicado a favor del régimen iraní y en contra del imperialismo de EEUU. Pero este pronunciamiento fue rápidamente retirado de las redes sociales para que no la asociaran con el régimen de los cléricos que lleva más de 42 años en el poder.
El ejemplo de Caracas le ha servido a Trump comoinspiración para continuar con sus planes de intervención militar en otros países autoritarios donde los intereses de Occidente se vean amenazados.
Hay toda una incógnita con la actitud que asumirán los nuevos gobernantes de Irán. Por ahora, han dicho que “se sienten con el deber de vengarse de la muerte de Jomeini” y amenazan a EEUU con hacerle pagar los ataques. Y no han dicho si van a capitular y ceder ante la fuerza militar de Trump y de Israel.
El futuro de Irán apenas comienza con el mismo régimen de otros ayatolas. Después de los golpes recibidos y si el régimen piensa sobrevivir y continuar deberá negociar con EEUU una estabilización, desnuclearización, recuperación y transición, así como lo hizo Delcy Rodríguez de cara al futuro de Venezuela. “Seguid el ejemplo que Caracas dio”, dicen las letras de su himno nacional que valen para cualquier negociación por la vía pacífica.
También es probable que se cambien los escenarios y los islámicos iraníes decidan no seguir el formato de moderación y pragmatismo sino el de la destrucción obcecada radical y extrema de los ayatolás, ahí entonces la respuesta de la fuerza de EEUU no se hará esperar para acelerar la resolución del conflicto.
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