
Tomada de Jaime SALDARRIAGA / AFP
Colombia cerró ayer su campaña de cara a las elecciones presidenciales que se celebrarán el próximo 31 de mayo en el país. El poder se disputa en medio de una grave crisis de violencia, a muy poco tiempo de finalizar el Gobierno de Gustavo Petro que buscó negociar la paz con organizaciones guerrilleras, paramilitares y narcos.
El senador izquierdista Iván Cepeda, puntero en las encuestas, cerró con un gran acto en Barranquilla (norte), donde aseguró que ampliará la inversión en asuntos sociales «para poner el Estado al servicio» de los «excluidos».
Las encuestas se cierran a favor de Cepeda y Abelardo de la Espriella, un abogado millonario de derecha que propone mano dura contra los grupos armados ilegales. En la plaza de toros en Medellín (noroeste), aseguró luchar contra el crimen financiado por el narcotráfico.
«A la gente como ustedes, protección, y a los bandidos, muerte o cárcel», dijo de la Espriella, de 47 años, dentro de una urna de cristal antibalas desde la que da sus discursos.
Por su parte, la senadora opositora Paloma Valencia, quien se ubicó en el tercer puesto en las encuestas, dio por finalizada su campaña en un coliseo de Bogotá. Advirtió que los caminos para Colombia serán entregarse «a los violentos con la continuidad de la paz total» o «la autoridad y el orden».







