
Tomada de Siu Wu Siu Wu | EFE
El papa León XIV se desplazó hasta las Islas Canarias para visibilizar el drama que sufren los miles de inmigrantes que llegan anualmente. Durante su intervención, señaló a Europa porque «no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios». Desde el muelle de Arguineguín, León XIV afirmó que esta situación «debe convertirse en examen de conciencia».
El líder religioso demandó medidas directas a las autoridades que gestionan los flujos fronterizos. En su alocución, cuestionó: «¿qué mundo hemos construido, si tantos hermanos tienen que arriesgar la muerte para buscar vida?». Asimismo, criticó que el continente «no puede proclamar la dignidad humana y acostumbrarse a que el Mediterráneo y el Atlántico sean cementerios sin lápidas».
Finalmente, el pontífice solicitó una respuesta coordinada por parte de todas las naciones implicadas. Manifestó que «la dignidad humana exige vías legales y seguras, rescate y asistencia» ante la llegada de embarcaciones. Por último, concluyó que «no basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido».








