
Tomada de FERNANDO VILLAR / EFE
Un dispositivo de seguridad compuesto por policía y vallas rodeó este viernes el Congreso de los Diputados en Madrid, ante la llegada prevista de manifestantes que desde hace casi una semana acampan en la Puerta del Sol en protesta por el derecho a la vivienda.
Las movilizaciones, respaldadas por sindicatos de inquilinos que han llamado a una huelga general por la vivienda, se intensificaron tras el reciente desahucio de Maricarmen Abascal, una madrileña de 87 años obligada a dejar el piso donde residía desde hacía siete décadas.
En este contexto, el Congreso debate la convalidación de dos decretos de vivienda adoptados el martes por el Gobierno de coalición. Las medidas incluyen la renovación automática de contratos de alquiler al vencer, restricciones a los desalojos de inquilinos vulnerables y acciones dirigidas contra fondos de inversión que adquieren inmuebles.
La aprobación de las iniciativas se encuentra en riesgo debido a la falta de apoyos parlamentarios. Mientras que el PP y Vox han anunciado su voto en contra, el partido Junts confirmó que votará en contra de ambos textos al considerar que sus efectos podrían ser negativos e irreversibles, exigiendo su retirada y la elaboración de nuevas propuestas.









