
Tomada de Piero Cruciatti / AFP
El ministro del Interior de Italia, Matteo Piantedosi, afirmó este miércoles que no existen evidencias de conexiones con Rusia ni con los sucesos en Francia tras los altercados del pasado fin de semana en Milán. Durante una reunión de Seguridad, las autoridades calificaron los hechos como algo sin precedentes y descartaron que los jóvenes implicados estén siendo manipulados desde el exterior.
Por su parte, el ministro de Transportes, Matteo Salvini, ratificó que las 343 personas identificadas y 50 arrestadas actuaron con fines delictivos y sin motivaciones políticas o ideales sociales.
Pese a la falta de pruebas sobre agentes externos planteada por el Ministerio del Interior, la Policía investiga los chats privados en redes sociales y en la plataforma Telegram para convocar a los manifestantes.
Ante la posibilidad de nuevos disturbios, el juez instructor Fabrizio Filice advirtió sobre la continuidad de llamados digitales para desestabilizar el orden público. Estas publicaciones en redes han llevado al Gobierno a analizar la organización de los actos violentos de cara a las próximas jornadas en la capital lombarda. «Queda claro, por la continuidad en las redes sociales, que existe un proyecto concreto para desestabilizar el orden público», afirmó.
El ministro de Defensa, Guido Crosetto, fue el primero en dar la alarma tras asegurar que estos disturbios forman parte de una «guerra híbrida» cuyo objetivo es «desestabilizar» a países como Italia.









