
Tomada de EFE/ Miguel Gutiérrez
La Misión Internacional Independiente de la ONU para Venezuela alertó este miércoles que, a pesar de algunos avances «limitados», la estructura represiva del Estado responsable de violaciones a los derechos humanos y crímenes de lesa humanidad permanece «intacta».
«La reducción de algunas de las formas más severas de represión es significativa, pero de ninguna manera constituye una transformación del sistema que las hizo posibles», afirmó la nueva presidenta de la misión, la experta peruana Sofía Macher, tras ser presentado el nuevo informe sobre la situación del país en lo que va de 2026.
La misión advirtió que hay leyes para criminalizar a la disidencia que siguen vigentes, los servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad del Estado mantienen sus estructuras, así como la inexistencia de avances en el desarme de «colectivos». Además, sostuvo que persisten los obstáculos para la prensa y la sociedad civil en su actividad cotidiana. Paralelamente, al menos 19 funcionarios identificados en reportes anteriores como perpetradores de abusos graves contra los derechos humanos conservan cargos estratégicos dentro de la estructura gubernamental.
No obstante, se observaron avances positivos como la disminución de las detenciones de larga duración y desapariciones forzadas, así como la excarcelación de personas detenidas por razones políticas y «un margen algo mayor» para protestas, reuniones públicas y actividades de la sociedad civil.









