
Tomada de EFE/ Guadalupe Pardo
La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, fue reconocida por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional como su jefa suprema tras asumir el cargo este martes. Durante la jornada, la mandataria encabezó una sesión de 90 minutos en la que se evaluó «una serie de medidas para fortalecer la seguridad ciudadana», según un comunicado de la Presidencia.
En su discurso de investidura, anunció que los militares liderarán la lucha contra el crimen en zonas donde actúan extorsionadores, el narcotráfico y la minería ilegal.
El Ejecutivo solicitó facultades legislativas al Congreso para autorizar que las fuerzas armadas asuman la recuperación del control interno en los sectores más afectados por la delincuencia, en una iniciativa gubernamental que busca hacer frente al incremento de los homicidios registrados en el país, los cuales pasaron de 1.000 en 2018 a 2.600 en 2025. «La gran demanda que tiene el pueblo (…) es que luchemos contra la inseguridad ciudadana. Estoy seguro de que la oposición» va a apoyar este pedido, dijo el canciller Carlos Espá.









