
Tomada de EFE/EPA/JEON HEON-KYUN
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, lamentó el «silencio ensordecedor» de la comunidad internacional frente a los impedimentos impuestos por los talibanes desde su retorno al poder en Afganistán en agosto de 2021, dirigidos especialmente contra niña y mujeres. Pidió nuevos esfuerzos para que Kabul cumpla con sus obligaciones con el Derecho Internacional.
«A día de hoy, los problemas de muchas personas en Afganistán van de mal en peor. Millones de personas están sumidas en la pobreza, el respeto por los Derechos Humanos básicos continúa deteriorándose mientras cientos de miles son devueltos contra su voluntad», dijo, al tiempo que resaltó que «con el paso de los meses, las autoridades ‘de facto’ endurecen y aplican medidas opresivas».
El alto comisionado denunció que las restricciones impuestas por el régimen talibán impiden el acceso a la educación, el empleo y la libertad de movimiento, apartando por completo a las mujeres de la vida pública y de la toma de decisiones.
Turk lamentó que, incluso en medio de este contexto que afecta los Derechos Humanos, continúan los retornos forzosos con más de 400.000 regresos a Afganistán, principalmente desde Irán y Pakistán.
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